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MAGNIFICAT
(…) Tu eres el más estupendo, omnipotente Esculpidor de santos –mi camino está repleto de abedules, repleto de encinas- Mira yo soy la tierra de los campos , soy un campo en barbecho al sol, Mira yo soy un joven robusto de los Tatra. Bendigo Tu siembra en levante y en poniente –Señor, siembra generosamente Tu tierra Para que sea un campo de centeno, una espesura de abetos mi juventud animada por la nostalgia, por la vida. Mi felicidad –gran misterio- Te exalta porque has dilatado mi corazón con un canto original, Porque has permitido a mi rostro sumergirse en el azul del cielo, porque has hecho llover sobre mis cuerdas la melodía y en esta melodía Te has revelado en visión a través de Cristo (…) Bendito el Esculpidor de santos, eslavo y profeta –yo canto como un publicanos inspirado- Exalta alma mía, con el canto y la humildad a Tu Señor, con el himno: ¡Santo, Santo, Santo¡ (…) ¡Libro eslavo de nostalgia¡ resuena hasta los confines como los toques de los clarines en los coros de resurrección, con puro canto sagrado, con una poesía reverente y con el himno del Hombre- Magnificat de Dios.
Karol Wojtyla, Cracovia. primavera-verano 1939
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Sección Actualizada
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