Balance del Papa de la JMJ: "Cuántas buenas semillas"
Así lo confiesa a los organizadores y bienhechores del evento
SYDNEY, domingo, 20 julio 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI está convencido de que las Jornadas Mundiales de la Juventud de Sydney traerán frutos inesperados para la evangelización.
"¡Cuántas buenas semillas se han sembrado en estos pocos días!", confesó en la tarde de este domingo al reunirse con los bienhechores y organizadores del encuentro en la recepción y en la sala capitular de la catedral de Sydney.
El Papa, evidentementemente satisfecho por estos días de evangelización, quiso encontrarse con estas personas para manifestarles su agradecimiento, antes de regresar este lunes a Roma.
"Deseo daros las gracias a todos y cada uno, no sólo por los sacrificios, sino sobre todo por la confianza que habéis demostrado hacia nuestros jóvenes y por vuestra fe en la gracia de Dios que actúa en sus corazones", les dijo el Papa.
"Oremos para que todo lo que habéis invertido en ellos dé fruto en su vida, para la vida de la Iglesia de Cristo y para el futuro de nuestro mundo", añadió.
"Vuestra generosidad y vuestro sacrificio han sido una contribución esencial, también a menudo escondida, para el éxito de esta Jornada Mundial de la Juventud", aseguró.
Por eso deseó que "el gozo espiritual, la satisfacción y la dicha, que todos hemos experimentado en estos días, sean una fuente inagotable de bendiciones para vuestras vidas".
El Papa se despedirá de Australia en el aeropuerto de Sydney este lunes por la mañana, poco antes de subir al avión de la línea aérea Quantas que le llevará de regreso a Roma.
Ambiente en el hipódromo de Randwick
Sábado, 19 jul (RV).- Desde las primeras emisiones, este sábado la televisión mostró en sus informativos los servicios de sus enviados a los escenarios de hoy: la catedral de S. Mary, donde el Papa celebró esta mañana la Santa Misa, y los caminos que conducen al hipódromo de Randwick. Las imágenes eran de los peregrinos recorriendo desde diversas direcciones los más de 10 kilómetros que separan el centro de la ciudad con el campo deportivo, lugar de la gran vigilia de esta tarde.
Reflexión del director de Radio María de Chile , p. Raúl Arcila, sobre la vigilia de los jóvenes en Randwick
Crónica de Raúl Cabrera
Ya por la calle las imágenes de la televisión cobraban una aumentada “realidad”: el contacto directo con los muchachos permitía tener una percepción justa de esta nueva peregrinación. Muchos han partido desde el alba para asegurarse un buen lugar y estar “cerca del Papa”. Entusiastas grupos llegados de las diversas partes de Sydney, en una - un poco somnolienta - pero festiva y multicolor comitiva, camino a Randwick. Con buses, trenes, trasporte metropolitano y tantos a pie, los chicos y chicas seguían llegando hasta los puntos de encuentro, desde donde los voluntarios dirigían los flujos, orientándolos, con altavoces y señales luminosas, por el camino justo hacia el hipódromo. La elección de este lugar, escenario de la vigilia de estos minutos y de la gran misa de mañana, no es casual: Randwick es uno de los espacios abiertos más importantes de Australia. Desde el punto de vista logístico su capacidad de más de 300 mil personas le permite ser escenario de mega eventos deportivos, y no sólo: allí estuvieron ya Pablo VI, que celebró una memorable misa durante su visita a Sydney en 1970, y JPII, en dos oportunidades: en Randwick papa Wojtyla celebró la Eucaristía en 1986, y en 1995 beatificó a sor Mary MacKillop.
Discurso del Papa en la fiesta de acogida de las Jornadas Mundiales de la Juventud
En el muelle de Barangaroo
SYDNEY, jueves, 17 julio 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el discurso que dirigió Benedicto XVI en la fiesta de acogida de las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebró en la tarde de este jueves en el muelle de Barangaroo.
Queridos jóvenes
Es una alegría poderos saludar aquí, en Barangaroo, a orillas de la magnífica bahía de Sydney, con el famoso puente y la Opera House. Muchos sois de este País, del interior o de las dinámicas comunidades multiculturales de las ciudades australianas. Otros venís de las islas esparcidas por Oceanía, y otros de Asia, del Oriente Medio, de África y de América. En realidad, bastantes de vosotros viene de tan lejos como yo, de Europa. Cualquiera que sea el País del que venimos, por fin estamos aquí, en Sydney. Y estamos juntos en este mundo nuestro como familia de Dios, como discípulos de Cristo, alentados por su Espíritu para ser testigos de su amor y su verdad ante los demás.
Deseo agradecer a los Ancianos de los Aborígenes que me han dado la bienvenida antes de subir al barco en la Rose Bay. Estoy muy emocionado al encontrarme en vuestra tierra, conociendo los sufrimientos y las injusticias que ha padecido, pero consciente también de la reparación y de la esperanza que se están produciendo ahora, de lo cual pueden estar orgullosos todos los ciudadanos australianos. A los jóvenes indígenas -aborígenes y habitantes de las Islas del Estrecho de Torres- y tokelaués les doy las gracias por la conmovedora bienvenida. A través de vosotros envío un cordial saludo a vuestros pueblos.
Señor Cardenal Pell, Señor Arzobispo Mons. Wilson: os doy las gracias por vuestras calurosas expresiones de bienvenida. Sé que vuestros sentimientos resuenan también en el corazón de los jóvenes reunidos aquí esta tarde y, por tanto, doy las gracias a todos. Veo ante mí una imagen vibrante de la Iglesia universal. La variedad de Naciones y culturas de las que provenís demuestra que verdaderamente la Buena Nueva de Cristo es para todos y cada uno; ella ha llegado a los confines de la tierra. Sin embargo, también sé que muchos de vosotros estáis aún en busca de una patria espiritual. Algunos, siempre bienvenidos entre nosotros, no sois católicos o cristianos. Otros, tal vez, os movéis en los aledaños de la vida de la parroquia y de la Iglesia. A vosotros deseo ofrecer mi llamamiento: acercaos al abrazo amoroso de Cristo; reconoced a la Iglesia como vuestra casa. Nadie está obligado a quedarse fuera, puesto que desde el día de Pentecostés la Iglesia es una y universal.
Esta tarde deseo incluir también a los que no están aquí presentes. Pienso especialmente en los enfermos o los minusválidos psíquicos, a los jóvenes en prisión, a los que están marginados por nuestra sociedad y a los que por cualquier razón se sienten ajenos a la Iglesia. A ellos les digo: Jesús está cerca de ti. Siente su abrazo que cura, su compasión, su misericordia.
Hace casi dos mil años, los Apóstoles, reunidos en la sala superior de la casa, junto con María (cf. Hch 1,14) y algunas fieles mujeres, fueron llenos del Espíritu Santo (cf. Hch 2,4). En aquel momento extraordinario, que señaló el nacimiento de la Iglesia, la confusión y el miedo que habían agarrotado a los discípulos de Cristo, se transformaron en una vigorosa convicción y en la toma de conciencia de un objetivo. Se sintieron impulsados a hablar de su encuentro con Jesús resucitado, que ahora llamaban afectuosamente el Señor. Los Apóstoles eran en muchos aspectos personas ordinarias. Nadie podía decir de sí mismo que era el discípulo perfecto. No habían sido capaces de reconocer a Cristo (cf. Lc 24,13-32), tuvieron que avergonzarse de su propia ambición (cf. Lc 22,24-27) e incluso renegaron de él (cf. Lc 22,54-62). Sin embargo, cuando estuvieron llenos de Espíritu Santo, fueron traspasados por la verdad del Evangelio de Cristo e impulsados a proclamarlo sin temor. Reconfortados, gritaron: arrepentíos, bautizaos, recibid el Espíritu Santo (cf. Hch 2,37-38). Fundada sobre la enseñanza de los Apóstoles, en la adhesión a ellos, en la fracción del pan y la oración (cf. Hch 2,42), la joven comunidad cristiana dio un paso adelante para oponerse a la perversidad de la cultura que la circundaba (cf. Hch 2,40), para cuidar de sus propios miembros (cf. Hch 2,44-47), defender su fe en Jesús ante en medio hostil (cf. Hch 4,33) y curar a los enfermos (cf. Hch 5,12-16). Y, obedeciendo al mandato de Cristo mismo, partieron dando testimonio del acontecimiento más grande de todos los tiempos: que Dios se ha hecho uno de nosotros, que el divino ha entrado en la historia humana para poder transformarla, y que estamos llamados a empaparnos del amor salvador de Cristo que triunfa sobre el mal y la muerte. En su famoso discurso en el areópago, San Pablo presentó su mensaje de esta manera: «Dios da a cada uno todas las cosas, incluida la vida y el respiro, de manera que todos lo pueblos pudieran buscar a Dios, y siguiendo los propios caminos hacia Él, lograran encontrarlo. En efecto, no está lejos de ninguno de nosotros, pues en Él vivimos, nos movemos y existimos» (cf. Hch 17, 25-28).
Desde entonces, hombres y mujeres se han puesto en camino para proclamar el mismo hecho, testimoniando el amor y la verdad de Cristo, y contribuyendo a la misión de la Iglesia. Hoy recordamos a aquellos pioneros -sacerdotes, religiosas y religiosos- que llegaron a estas costas y a otras zonas del Océano Pacífico, desde Irlanda, Francia, Gran Bretaña y otras partes de Europa. La mayor parte de ellos eran jóvenes -algunos incluso con apenas veinte años- y, cuando saludaron para siempre a sus padres, hermanos, hermanas y amigos, sabían que sería difícil para ellos volver a casa. Sus vidas fueron un testimonio cristiano, sin intereses egoístas. Se convirtieron en humildes pero tenaces constructores de gran parte de la herencia social y espiritual que todavía hoy es portadora de bondad, compasión y orientación a estas Naciones. Y fueron capaces de inspirar a otra generación. Esto nos trae al recuerdo inmediatamente la fe que sostuvo a la beata Mary MacKillop en su neta determinación de educar especialmente los pobres, y al beato Peter To Rot en su firme convicción de que la guía de una comunidad ha de referirse siempre al Evangelio. Pensad también en vuestros abuelos y vuestros padres, vuestros primeros maestros en la fe. También ellos han hecho innumerables sacrificios, de tiempo y energía, movidos por el amor que os tienen. Ellos, con apoyo de los sacerdotes y los enseñantes de vuestra parroquia, tienen la tarea, no siempre fácil pero sumamente gratificante, de guiaros hacia todo lo que es bueno y verdadero, mediante su ejemplo personal y su modo de enseñar y vivir la fe cristiana.
Hoy me toca a mí. Para algunos puede parecer que, viniendo aquí, hemos llegado al fin del mundo. Ciertamente, para los de vuestra edad cualquier viaje en avión es una perspectiva excitante. Pero para mí, este vuelo ha sido en cierta medida motivo de aprensión. Sin embargo, la vista de nuestro planeta desde lo alto ha sido verdaderamente magnífica. El relampagueo del Mediterráneo, la magnificencia del desierto norteafricano, la exuberante selva de Asia, la inmensidad del océano Pacífico, el horizonte sobre el que surge y se pone el sol, el majestuoso esplendor de la belleza natural de Australia, todo eso que he podido disfrutar durante dos días, suscita un profundo sentido de temor reverencial. Es como si uno hojeara rápidamente imágenes de la historia de la creación narrada en el Génesis: la luz y las tinieblas, el sol y la luna, las aguas, la tierra y las criaturas vivientes. Todo eso es «bueno» a los ojos de Dios (cf. Gn 1, 1-2. 2,4). Inmersos en tanta belleza, ¿cómo no hacerse eco de las palabras del Salmista que alaba al Creador: «!Qué admirable es tu nombre en toda la tierra!» (Sal 8,2)?
Pero hay más, algo difícil de ver desde lo alto de los cielos: hombres y mujeres creados nada menos que a imagen y semejanza de Dios (cf. Gn 1,26). En el centro de la maravilla de la creación estamos nosotros, vosotros y yo, la familia humana «coronada de gloria y majestad» (cf. Sal 8,6). ¡Qué asombroso! Con el Salmista, susurramos: «Qué es el hombre para que te acuerdes de él?» (cf. Sal 8,5). Nosotros, sumidos en el silencio, en un espíritu de gratitud, en el poder de la santidad, reflexionamos.
Y ¿qué descubrimos? Quizás con reluctancia llegamos a admitir que también hay heridas que marcan la superficie de la tierra: la erosión, la deforestación, el derroche de los recursos minerales y marinos para alimentar un consumismo insaciable. Algunos de vosotros provienen de islas-estado, cuya existencia misma está amenazada por el aumento del nivel de las aguas; otros de naciones que sufren los efectos de sequías desoladoras. La maravillosa creación de Dios es percibida a veces como algo casi hostil por parte de sus custodios, incluso como algo peligroso. ¿Cómo es posible que lo que es «bueno» pueda aparecer amenazador?
Pero hay más aún. ¿Qué decir del hombre, de la cumbre de la creación de Dios? Vemos cada día los logros del ingenio humano. La cualidad y la satisfacción de la vida de la gente crece constantemente de muchas maneras, tanto a causa del progreso de las ciencias médicas y de la aplicación hábil de la tecnología como de la creatividad plasmada en el arte. También entre vosotros hay una disponibilidad atenta para acoger las numerosas oportunidades que se os ofrecen. Algunos de vosotros destacan en los estudios, en el deporte, en la música, la danza o el teatro; otros tienen un agudo sentido de la justicia social y de la ética, y muchos asumen compromisos de servicio y voluntariado. Todos nosotros, jóvenes y ancianos, tenemos momentos en los que la bondad innata de la persona humana -perceptible tal vez en el gesto de un niño pequeño o en la disponibilidad de un adulto para perdonar- nos llena de profunda alegría y gratitud.
Sin embargo, estos momentos no duran mucho. Por eso, hemos de reflexionar algo más. Y así descubrimos que no sólo el entorno natural, sino también el social -el hábitat que nos creamos nosotros mismos- tiene sus cicatrices; heridas que indican que algo no está en su sitio. También en nuestra vida personal y en nuestras comunidades podemos encontrar hostilidades a veces peligrosas; un veneno que amenaza corroer lo que es bueno, modificar lo que somos y desviar el objetivo para el que hemos sido creados. Los ejemplos abundan, como bien sabéis. Entre los más evidentes están el abuso de alcohol y de drogas, la exaltación de la violencia y la degradación sexual, presentados a menudo en la televisión e internet como una diversión. Me pregunto cómo uno que estuviera cara a cara con personas que están sufriendo realmente violencia y explotación sexual podría explicar que estas tragedias, representadas de manera virtual, han de considerarse simplemente como «diversión».
Hay también algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia están frecuentemente separadas de la verdad. Esto está fomentado por la idea, hoy muy difundida, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestras vidas. El relativismo, dando en la práctica valor a todo, indiscriminadamente, ha hecho que la «experiencia» sea lo más importante de todo. En realidad, las experiencias, separadas de cualquier consideración sobre lo que es bueno o verdadero, pueden llevar, no a una auténtica libertad, sino a una confusión moral o intelectual, a un debilitamiento de los principios, a la pérdida de la autoestima, e incluso a la desesperación.
Queridos amigos, la vida no está gobernada por el azar, no es casual. Vuestra existencia personal ha sido querida por Dios, bendecida por él y con un objetivo que se le ha dado (cf. Gn 1,28). La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias, por útiles que pudieran ser. Es una búsqueda de lo verdadero, bueno y hermoso. Precisamente para lograr esto hacemos nuestras opciones, ejercemos nuestra libertad y en esto, es decir, en la verdad, el bien y la belleza, encontramos felicidad y alegría. No os dejéis engañar por los que ven en vosotros simplemente consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección en sí misma se convierte en bien, la novedad se hace pasar como belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad.
Cristo ofrece más. Es más, ofrece todo. Sólo él, que es la Verdad, puede ser la Vía y, por tanto, también la Vida. Así, la «vía» que los Apóstoles llevaron hasta los confines de la tierra es la vida en Cristo. Es la vida de la Iglesia. Y el ingreso en esta vida, en el camino cristiano, es el Bautismo.
Por tanto, esta tarde deseo recordar brevemente algo de nuestra comprensión del Bautismo, antes de que mañana consideremos el Espíritu Santo. El día del Bautismo, Dios os ha introducido en su santidad (cf. 2 P 1,4). Habéis sido adoptados como hijos e hijas del Padre y habéis sido incorporados a Cristo. Os habéis convertido en morada de su Espíritu (cf. 1 Co 6,19). Por eso, al final del rito del Bautismo el sacerdote se dirigió a vuestros padres y a los participantes y, llamándoos por vuestro nombre, dijo: «Ya eres nueva criatura» (Ritual del Bautismo, 99).
Queridos amigos, en casa, en la escuela, en la universidad, en los lugares de trabajo y diversión, recordad que sois criaturas nuevas. Cómo cristianos, estáis en este mundo sabiendo que Dios tiene un rostro humano, Jesucristo, el «camino» que colma todo anhelo humano y la «vida» de la que estamos llamados a dar testimonio, caminando siempre iluminados por su luz (cf. ibíd., 100).
La tarea del testigo no es fácil. Hoy muchos sostienen que a Dios se le debe "dejar en el banquillo", y que la religión y la fe, aunque convenientes para los individuos, han de ser excluidas de la vida pública, o consideradas sólo para obtener limitados objetivos pragmáticos. Esta visión secularizada intenta explicar la vida humana y plasmar la sociedad con pocas o ninguna referencia al Creador. Se presenta como una fuerza neutral, imparcial y respetuosa de cada uno. En realidad, como toda ideología, el laicismo impone una visión global. Si Dios es irrelevante en la vida pública, la sociedad podrá plasmarse según una perspectiva carente de Dios. Sin embargo, la experiencia enseña que el alejamiento del designio de Dios creador provoca un desorden que tiene repercusiones inevitables sobre el resto de la creación (cf. Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 1990, 5). Cuando Dios queda eclipsado, nuestra capacidad de reconocer el orden natural, la finalidad y el «bien», empieza a disiparse. Lo que se ha promovido ostentosamente como ingeniosidad humana se ha manifestado bien pronto como locura, avidez y explotación egoísta. Y así nos damos cuenta cada vez más de lo necesaria que es la humildad ante la delicada complejidad del mundo de Dios.
Y ¿que decir de nuestro entorno social? ¿Estamos suficientemente alerta ante los signos de que estamos dando la espalda a la estructura moral con la que Dios ha dotado a la humanidad (cf. Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, 2007, 8)? ¿Sabemos reconocer que la dignidad innata de toda persona se apoya en su identidad más profunda -como imagen del Creador- y que, por tanto, los derechos humanos son universales, basados en la ley natural, y no algo que depende de negociaciones o concesiones, fruto de un simple compromiso? Esto nos lleva reflexionar sobre el lugar que ocupan en nuestra sociedad los pobres, los ancianos, los emigrantes, los que no tienen voz. ¿Cómo es posible que la violencia doméstica atormente a tantas madres y niños? ¿Cómo es posible que el seno materno, el ámbito humano más admirable y sagrado, se haya convertido en lugar de indecible violencia?
Queridos amigos, la creación de Dios es única y es buena. La preocupación por la no violencia, el desarrollo sostenible, la justicia y la paz, el cuidado de nuestro entorno, son de vital importancia para la humanidad. Pero todo esto no se puede comprender prescindiendo de una profunda reflexión sobre la dignidad innata de toda vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural, una dignidad otorgada por Dios mismo y, por tanto, inviolable. Nuestro mundo está cansado de la codicia, de la explotación y de la división, del tedio de falsos ídolos y respuestas parciales, y de la pesadumbre de falsas promesas. Nuestro corazón y nuestra mente anhelan una visión de la vida donde reine el amor, donde se compartan los dones, donde se construya la unidad, donde la libertad tenga su propio significado en la verdad, y donde la identidad se encuentre en una comunión respetuosa. Esta es obra del Espíritu Santo. Ésta es la esperanza que ofrece el Evangelio de Jesucristo. Habéis sido recreados en el Bautismo y fortalecidos con los dones del Espíritu en la Confirmación precisamente para dar testimonio de esta realidad. Que sea éste el mensaje que vosotros llevéis al mundo desde Sydney.
[A continuación, el Papa saludó a los peregrinos en italiano, francés, alemán, español, y portugués. En español, dijo:]
Queridos jóvenes de lengua española, la misión de ser testigos del Señor en todos los lugares de la tierra es una apasionante tarea, que exige acoger su Palabra e identificarse con Él, compartiendo con los demás la alegría de haber encontrado al verdadero amigo que nunca defrauda. Que este reto agrande vuestra generosidad. Un saludo muy cordial a todos.
[Traducción del original inglés distribuida por la Santa Sede
Discurso del Papa en la ceremonia de bienvenida en el Palacio del Gobierno
SYDNEY, jueves, 17 julio 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el discurso que dirigió Benedicto XVI en la ceremonia de bienvenida que le ofrecieron este jueves las autoridades australianas en el Palacio del Gobierno de Sydney.
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Ilustrísimos señores y señoras,
queridos amigos australianos:
Os saludo hoy con gran alegría. Deseo agradecer al Gobernador General, el General Mayor Michael Jeffery, y al Primer Ministro Rudd el honor que me hacen con su presencia en esta ceremonia, así como la bienvenida que me han deparado de forma tan cortés. Como sabéis, he podido disponer de algún día de descanso desde mi llegada a Australia el domingo pasado. Estoy muy agradecido por la hospitalidad que me han brindado. Ahora me dispongo a tomar parte esta tarde en la ceremonia de "bienvenida al País" de la población indígena y celebrar después los grandes eventos que son objeto de mi Visita Apostólica a esta Nación: la XXIII Jornada Mundial de la Juventud.
Alguien podría preguntarse qué es lo que mueve a miles de jóvenes a emprender un viaje, para muchos de ellos largo y cansado, para participar en un acto de este tipo. Desde la primera Jornada Mundial de la Juventud, en 1986, ha resultado evidente que muchos jóvenes valoran la oportunidad de congregarse para profundizar en la propia fe en Cristo y compartir con otros una experiencia gozosa de comunión en su Iglesia. Desean escuchar la palabra de Dios y aprender más sobre su fe cristiana. Tienen deseos de participar en un evento que pone de relieve los grandes ideales que los inspiran, y regresan a sus casas repletos de esperanza, renovados en su decisión de construir un mundo mejor. Es para mí una alegría estar con ellos, rezar con ellos y celebrar la Eucaristía junto con ellos. La Jornada Mundial de la Juventud me llena de confianza ante el futuro de la Iglesia y el futuro de nuestro mundo.
Es particularmente oportuno celebrar aquí la Jornada Mundial de la Juventud, dado que la Iglesia en Australia, además de ser la más joven entre las Iglesias de los diversos continentes, es también una de las más cosmopolita. Desde la llegada aquí de los primeros europeos a finales del siglo XVIII, este País se ha convertido en la morada no sólo de generaciones de emigrantes europeos, sino también de personas de cualquier rincón del mundo. La inmensa diversidad de la población australiana de hoy da un vigor especial a la que podría considerarse aún, comparándola con la mayor parte del resto del mundo, una nación joven. Sin embargo, miles de años antes de la llegada de los colonos occidentales, los únicos habitantes de este territorio eran personas originales del País, aborígenes e isleños del Estrecho de Torres. Su antigua herencia forma parte esencial del panorama cultural de la Australia moderna. Gracias a la audaz decisión del Gobierno australiano de reconocer las injusticias cometidas en el pasado contra los pueblos indígenas, se están dando ahora pasos concretos con el fin de alcanzar una reconciliación basada en el respeto recíproco. Justamente estáis tratando de colmar la diferencia entre los australianos indígenas y los no indígenas en lo que se refiere a la expectativa de vida, los planes educativos y las oportunidades económicas. Este ejemplo de reconciliación da esperanza en todo el mundo a los pueblos que anhelan ver consolidados sus derechos, así como reconocida y promovida su aportación a la sociedad.
Entre los colonos que venían de Europa había siempre una proporción significativa de católicos, y debemos estar justamente orgullosos por su contribución en la construcción de la Nación, en particular en los campos de la educación y la sanidad. Una de las figuras eminentes de la historia de este País es la Beata Mary Mackillop, ante cuya tumba rezaré después hoy mismo. Sé que su perseverancia frente a la adversidad, sus intervenciones para defender a cuantos eran tratados injustamente y su ejemplo concreto de santidad han llegado a ser fuente de inspiración para todos los australianos. Generaciones de australianos tienen motivos para agradecer a ella, a las Religiosas de san José del Sagrado Corazón y a otras congregaciones religiosas la red de escuelas que han fundado aquí, así como también el testimonio de la vida consagrada. En el actual contexto más secularizado, la comunidad católica sigue ofreciendo una contribución importante a la vida nacional, no sólo a través de la educación y la sanidad, sino de modo especial indicando la dimensión espiritual de las cuestiones más relevantes del debate contemporáneo.
Con tantos miles de jóvenes que visitan Australia en estos días, es obligado reflexionar sobre qué tipo de mundo estamos transmitiendo a las futuras generaciones. Según la letra de vuestro himno nacional, esta tierra "abunda en dones naturales, de una belleza rica y rara". Las maravillas de la creación de Dios nos recuerdan la necesidad de proteger el ambiente y llevar a cabo una administración responsable de los bienes de la tierra. A este respecto, noto que Australia se está comprometiendo seriamente para afrontar la propia responsabilidad de cuidar el ambiente natural. De la misma forma, con respecto al ambiente humano, este País ha sostenido generosamente operaciones internacionales para el mantenimiento de la paz, contribuyendo a la resolución de los conflictos en el Pacífico, en Asia del Sureste y en otros lugares. A causa de las muchas tradiciones religiosas representadas en Australia, éste es un territorio particularmente fértil para el diálogo ecuménico e interreligioso. Durante mi estancia, espero con ilusión encontrar a los representantes locales de las diferentes comunidades cristianas y de otras religiones, para animar este compromiso importante, signo de la acción reconciliadora del Espíritu, que nos empuja a buscar la unidad en la verdad y en la caridad.
Sin embargo, estoy aquí ante todo para reunirme con los jóvenes, tanto de Australia como de cualquier otra parte del mundo, y para rezar por una renovada efusión del Espíritu Santo sobre todos los que tomarán parte en nuestras celebraciones. El tema elegido para la Jornada Mundial de la Juventud de 2008 está tomado de las palabras dirigidas por Jesús mismo a sus discípulos, tal como aparecen en los Hechos de los Apóstoles: "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo para ser mis testigos... hasta los confines del mundo" (1,8). Pido para que el Espíritu Santo otorgue una renovación espiritual a este País, al pueblo australiano, a la Iglesia en Oceanía y realmente hasta los extremos de la tierra. Los jóvenes hoy se encuentran ante una variedad desconcertante de opciones de vida, de modo que a ellos a veces les resulta arduo saber cómo encauzar mejor sus ideales y su energía. Es el Espíritu quien da la sabiduría para discernir el sendero justo y el valor para recorrerlo. Él corona nuestros pobres esfuerzos con sus dones divinos, como el viento, que, inflando las velas, hace avanzar la nave mucho más de lo que los pescadores logran con la fatiga de su remar. Así el Espíritu hace posible que los hombres y mujeres de cada lugar y de cada generación lleguen a ser santos. Que por obra del Espíritu los jóvenes reunidos para la Jornada Mundial de la Juventud tengan la audacia de llegar a ser santos. Esto es de lo que tiene necesidad el mundo, más que de cualquier otra cosa.
Queridos amigos australianos, una vez más agradezco la calurosa bienvenida y me dispongo con alegría a transcurrir estos días con vosotros y con los jóvenes de todo el mundo. Dios bendiga a los que estáis aquí presentes, a todos los peregrinos y a los habitantes de este País. Y bendiga siempre y proteja a la Commonwealth de Australia.
[Traducción del original inglés distribuida por la Santa Sede
"El Espíritu quiere de cada uno de ustedes un santo”
Jóvenes de la JMJ 2008 reflexionan sobre Espíritu Santo y misión
Sydney, 15 Jul. 08 / 11:14 pm (ACI).- Luego de una alegre y calurosa bienvenida con la Misa de apertura de ayer en Barangaroo, los peregrinos madrugaron esta mañana para asistir a las catequesis que se realizan en 29 idiomas en 250 locaciones durante las mañanas de miércoles a viernes.

Las catequesis, que este año se centraran en el tema Espiritu Santo y misión. son presididas por cardenales y obispos de todo el mundo. Durante la sesión del miércoles los Obispos reflexionaron sobre el tema Llamados a vivir en el Espíritu Santo, enmarcado en la cita bíblica: (Gal 5, 25) "Si vivimos animados por el Espíritu, dejémonos conducir también por Él".
El Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, Arzobispo de Tegucigalpa, quien condujo una de las catequesis en español, habló de la centralidad del bautismo en nuestra vida Cristiana. "El bautismo es el día en que nacemos para Dios, aquí empieza la vida, ahí empieza la misión. Es el día mas importante de nuestra vida y muchas veces no lo recordamos"
Frente a 600 peregrinos provenientes de Chile, Argentina, México, España, Costa Rica y Uruguay, habló del reto de vivir la vida cristiana recordando las palabras de la Papa Juan Pablo II: "Digamos sí a lo que es sí y no a los que es no. Sabemos que vivir esto en la vida cotidiana a veces puede ser difícil, pero contamos con la presencia del Espíritu en nuestras vidas".
Rescató también la importancia de conocer a Cristo "Sólo podemos seguir al Señor si tenemos un encuentro íntimo con Él".
Finalmente habló de la presencia del Espíritu en la vida de los jóvenes. "En la Confirmación nos convertimos en soldados de Cristo pero a veces nos cuesta vivir la gracia del sacramento pero no podemos olvidar que el Espíritu nos acompaña... El Espíritu Santo quiere hacer de cada uno de ustedes un santo" concluyó el Purpurado.
Todas las catequesis en las diversdas localidades estuvieron acompañadas de cantos, reflexiones, preguntas, así como también un momento para confesiones, y concluyen con una Misa celebrada por el cardenal u obispo asignado al grupo.
La catequesis del jueves estará centrada en el tema: El Espíritu Santo, alma de la Iglesia.
La CEE anuncia que un joven de Salamanca, acudirá representando a Europa, al almuerzo del Papa en la JMJ
Viernes, 11 jul (RV).- La Conferencia Episcopal Española anuncia que tres cardenales y siete obispos españoles impartirán catequesis a los jóvenes peregrinos, los días 16, 17 y 18 de julio, durante la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud y que en total son 17 los obispos españoles que acuden a Sydney, junto con unos cinco mil chicos y chicas procedentes de España. Uno de ellos, de la diócesis de Salamanca, acudirá, representando al continente europeo, al tradicional almuerzo que ofrece el Papa en estas jornadas.
Será el próximo viernes 18 de julio, cuando Benedicto XVI ofrecerá un almuerzo, en la catedral dedicada a Santa María, a 12 jóvenes, dos en representación de cada uno de los cinco continentes, más uno por Papúa–Nueva Guinea y uno por Nueva Zelanda. En esta comida estará presente un joven español, Fidel Mateos Rodríguez, de 25 años. Desde Madrid, nos informa Pilar Pérez del Yerro:
Entre los acontecimientos que rodean esta Jornada Mundial de la Juventud 2008 y en este Año Jubilar dedicado a san Pablo, la pastoral universitaria del Vicariato de Roma, en colaboración con las capellanías católicas de la Archidiócesis de Sydney y la asociación de estudiantes católicos de Australia, ha organizado una presentación del ‘jubileo paulino’ dedicado a los universitarios, que tendrá lugar en la diócesis del Papa y precisamente en la Basílica de San Pablo Extramuros, el 15 de marzo de 2009.
En la solemne apertura del Año Paulino, que presidió Benedicto XVI el pasado 29 de junio, se encontraba también el cardenal Julián Herranz. Este purpurado español nos ha ofrecido unas palabras, en las que evoca la exhortación del Santo Padre a tener a san Pablo como ejemplo, para buscar a Cristo y para ser sus misioneros en todo el mundo, como testigos del amor cristiano por el bien de la humanidad:
El equipo organizador de la JMJ en Sydney, subraya su intención de construir puentes entre todas las confesiones religiosas a través de actos de solidaridad, exhibiciones artísticas y presentaciones teológicas y musicales
Viernes, 11 jul (RV).- La Jornada Mundial de la Juventud 2008 es un evento evidentemente católico pero sus organizadores están aprovechando la oportunidad para promover el diálogo con otras denominaciones cristianas y otros credos. A menos de 24 horas de que inicie el viaje de Benedicto XVI hacia Australia, y en el contexto del principal evento de esta peregrinación, el equipo organizador de la Jornada Mundial de la Juventud en Sydney, subrayó su intención de construir puentes entre todas las confesiones religiosas a través de actos de solidaridad, exhibiciones artísticas y presentaciones teológicas y musicales.
El cardenal George Pell, junto al rabino de la Gran Sinagoga de Sydney, la reverenda Tara Curlewis, presidente del Consejo Ecuménico de Nueva Gales del Sur, y representantes de otras confesiones apoyaron con rotundidad el evento de la Jornada Mundial de la Juventud, que aunque católico es inclusivo.
Por su parte el rabino de la Gran Sinagoga de Sydney, Jeremy Lawrence, declaró a Zenit que la comunidad judía aprecia verdaderamente la calidez y respeto mostrados por los organizadores católicos de la JMJ. Y refiriéndose a la declaración del Concilio Vaticano II sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas, la calificó de "tangible continuación del espíritu de Nostra Aetate y legado y previsión de Juan Pablo II". El rabino Lawrence añadió que "la visita de Benedicto XVI, que ha creado fuertes lazos con el rabino jefe de Roma y ha sido personalmente ayuda y guía en tratar asuntos de doctrina y liturgia con estudiantes del rabinato, prioriza y se centra en la fe que es importante para la sociedad australiana".
La reverenda Tara Curlewis, presidente del Consejo Ecuménico de Nueva Gales del Sur, y ministra de la Iglesia Unida, manifestó por su parte que "independientemente de cómo damos culto a Dios, la JMJ es una oportunidad de encender la llama de Dios en medio de nosotros". Recordó a los asistentes que "la religión puede ser una gran fuerza para unir nuestro mundo en lugar de dividir a la gente".
Y por último el obispo auxiliar de Sydney, Mons. Anthony Fisher, coordinador de la JMJ, especificó en qué modo estas palabras han sido puestas en acción cuando "miembros de otras Iglesias cristianas, comunidades eclesiales y tradiciones religiosas abren sus casas a la estancia de los peregrinos o se unen a nuestro ejército -nuestros anfitriones celestiales- como voluntarios amigables [...] incluso la Escuela Islámica de Greenacre, Malek Fahed, ha ofrecido su disposición a albergar a 300 peregrinos". Y en este mismo contexto, Ikebal Patel, presidente de la Federación Australiana de Consejos Islámicos, apoyó la idea, diciendo: "Pienso que como musulmanes en Australia, queremos demostrar muy positivamente que somos parte de la comunidad".
El obispo Fisher anunció además que algunos de los centros de oración tendrán una dimensión ecuménica, especialmente el dirigido por la Comunidad de Taizé. Además está el foro titulado "Australianos todos: cara a cara y fe a fe", en el que intervendrán líderes católicos, así como líderes y grupos comunitarios judíos, islámicos, budistas e hindúes.
La Catedral de la Almudena conectará en directo con Sydney
Los jóvenes que no puedan viajar podrán vivir la JMJ
MADRID, miércoles, 9 julio 2008 (ZENIT.org).- Para los jóvenes que no puedan viajar a Sydney, la Catedral de la Almudena organiza una Vigilia de Oración del 19 al 20 de julio. Con ella se pretende acompañar la Jornada Mundial de la Juventud desde Madrid.
El encuentro -informa la Oficina de Información de la Archidiócesis- comenzará el sábado 19 de julio a las 21,30 horas con una Misa de peregrinos para aquellos jóvenes que quieran participar en la Eucaristía. Estará presidida por el vicario episcopal Luis Domingo. A las 22,00 horas dará comienzo el acto de acogida, que se celebrará en la zona lateral de la Catedral, c/Bailén, con testimonios de misioneros, jóvenes y familia joven, alternado con música de las Jornadas Mundiales de la Juventud. A las 23,00 horas darán comienzo actividades diversas, como la visita a la Sala Capitular y al Museo Diocesano, pasando por la Sacristía, y con subida a la Cúpula de la Catedral.
A las 24,00 horas dará comienzo una Vigilia de oración en el templo catedral, presidida por monseñor César Franco Martínez, obispo auxiliar de Madrid. Durante la misma, se celebrará la Liturgia de la Palabra, y habrá exposición del Santísimo. Acompañará la oración la hermana Glenda.
Una hora después comenzará la conexión, a través de la televisión con Sydney, para participar en la Eucaristía que presidirá el Papa Benedicto XVI con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, y para conocer el anuncio de la Diócesis que será sede la XXVI Jornada Mundial. Es muy probable que la elegida sea precisamente la Archidiócesis de Madrid.
En su habitual alocución en el informativo diocesano de la cadena de radio Cope, el pasado domingo, el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, habló de la participación de la Archidiócesis de Madrid en la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Sydney, Australia.
En su intervención, recordó que numerosos jóvenes de la Archidiócesis peregrinan en estos días a Sydney para participar XXIII Jornada Mundial de la Juventud.
Los jóvenes, que irán acompañados por sacerdotes y obispos, peregrinan con el objetivo pastoral de unirse "a los jóvenes católicos de todo el mundo para proclamar y celebrar de nuevo, junto con el Santo Padre, Sucesor de Pedro, Vicario de Cristo y Pastor de la Iglesia Universal y con una muy nutrida y significativa representación del Episcopado mundial, que Jesucristo es el Señor, el Salvador del hombre, hoy como ayer y como siempre".
"Queremos dar testimonio ante el mundo de la riqueza de la nueva vida que hemos recibido por el don del Espíritu Santo, no para retenerla avariciosamente para nosotros, como si se tratase de un bien particular, destinado a unos pocos privilegiados, sino para comunicarla y transmitirla a todos sin excepción", señaló el cardenal Rouco.
"Nuestro testimonio, explicó, irá dirigido especialmente a los jóvenes de nuestro tiempo". Reconoció que "siempre ha sido la etapa juvenil de la persona un momento clave para la definición de sí misma: de su vocación, del camino a emprender en la vida que se le abre con un amplio horizonte de tiempo y de posibilidades humanas de todo orden, y del bien último a alcanzar, que dé explicación definitiva al sentido de sus vidas".
Hoy, añadió, "en las actuales circunstancias de la sociedad y de la cultura que rodea a los jóvenes, ese momento de elección y de definición de lo que quieren ser y de cómo quieren orientar y realizar el proyecto futuro de sus vidas, se presenta como especialmente acuciante y crucial. Las ofertas de modelos de existencia desnudamente materialistas e inmanentistas, concebidos y explicados de espaldas a Dios con técnicas e instrumentos de comunicación social seductores, de reclamos de tiempo libre y de futuros profesionales humanamente brillantes, les resultan extraordinariamente tentadoras".
Por eso, explicó, la JMJ "nos depara una vez más una nueva y singular oportunidad para mostrarles a los jóvenes de nuestro tiempo a través del testimonio sentido, vivido y expresado por una riada inmensa de jóvenes coetáneos suyos, venidos de todos los rincones del planeta, y que han encontrado ya a Jesucristo en sus vidas o quieren y tratan de encontrarlo, que este Jesucristo, que sus contemporáneos conocieron como Jesús de Nazareth, es el Camino, es la Verdad, y es la Vida para su peregrinación por este mundo".
"Sólo en Él -añadió- pueden hallar la plena y gozosa respuesta a todos los grandes interrogantes que les inquietan, interpelan y conmueven en lo más hondo y en lo más auténtico de sí mismos. Las grandes preguntas que nacen del corazón insatisfecho, intranquilo y ansioso de amor generoso y de felicidad verdadera, que ni el mundo ni los hombres pueden apagar, tienen en Jesucristo y en su Evangelio la respuesta: la respuesta verdadera, auténtica, la que no les engaña, confunde y pierde sino la única que les salvará eternamente".
Según el cardenal, en Sydney, "la palabra del Papa les iluminará y alentará para acertar con el itinerario humano, espiritual y eclesial que les lleve al encuentro íntimo y transformador con Jesucristo".
También resaltó los "espléndidos frutos de convivencia pacífica, alegre y gozosa, de solidaridad auténtica y realizada con los que más lo necesitan, de colaboración y de comportamiento civil, respetuoso y cuidadoso con las exigencias del bien social y ciudadano, que brotan de la experiencia celebrada y atestiguada con hechos, conductas y palabras de la comunión con el Misterio de Jesucristo y de su gracia salvadora, vivida por los jóvenes de la Iglesia con el Papa y sus obispos, unidos por el vínculo de la caridad fraterna".
Concluyó manifestando su convicción de que los jóvenes participantes "se sentirán llamados a ser de nuevo los testigos de Jesucristo entre sus compañeros, los jóvenes de todo el mundo; y que responderán sin reservas a esa vocación misionera en la forma en la que el Señor les pida: sacerdocio, vida consagrada, vocación para el matrimonio y la familia cristiana, vocación para el apostolado seglar. ¡Con ellos nacerá una nueva hora de la Misión Joven!".
Y pidió a la Virgen de la Almudena "que salga de Sidney un renovado y apasionado impulso misionero para la evangelización de la juventud de todo el mundo y, muy señaladamente, de los jóvenes de Asia".
El reloj de la Jornada Mundial de la Juventud, anuncia en Sydney «¡Faltan 5 días!» en espera de Benedicto XVI, que pasado mañana emprende el noveno viaje internacional de su Pontificado
Jueves, 10 jul (RV).- «¡Faltan 5 días!» anuncia en Sydney, el reloj de la Jornada Mundial de la Juventud, en espera de Benedicto XVI, que pasado mañana, sábado 12 de julio, emprende el noveno viaje internacional de su Pontificado. «Una Pentecostés renovada», decía el Papa el domingo pasado destacando esta cita con los jóvenes del mundo, porque «desde hace más de un año las comunidades cristianas se preparan a ella siguiendo las indicaciones que él mismo indicó en el Mensaje, cuyo lema es: ‘Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros y seréis mis testigos’».
«Es la promesa de Jesús a sus discípulos después de la resurrección y que permanece siempre válida y actual en la Iglesia: el Espíritu Santo, esperado y acogido en la oración, infunde en los creyentes la capacidad de ser testigos de Jesús y de su Evangelio», añadía también el Santo Padre. Precisamente ayer, el Director de nuestra emisora y de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi presentó los momentos más salientes de este viaje pontificio, cuya organización es compleja, tal como él mismo lo señaló.
Después de casi 16 horas de vuelo en el avión que le llevará desde Roma a Darwin, Benedicto XVI llegará el próximo domingo a esta ciudad australiana, que será una escala técnica de algo más de una hora antes de proseguir, rumbo a Sydney. A partir del mismo domingo, el Papa transcurrirá tres días de forma privada en el Kenthurst Study, Centro de retiros y de formación del Opus Dei, que se encuentra a unos 40 kilómetros de centro de la ciudad.
Según el mismo programa, el próximo jueves 17 de julio, después de la ceremonia oficial de bienvenida por parte de las autoridades encabezadas por el primer ministro de Australia, en la residencia del Gobernador General de Sydney, el Papa se trasladará al memorial dedicado a la primera beata australiana, Mary MacKillop, donde Benedicto XVI se detendrá en oración. Luego, realizará una visita de cortesía al Gobernador General y mantendrá un encuentro con el primer ministro.
Por la tarde del mismo jueves será el esperado primer encuentro de Benedicto XVI con los jóvenes, en la Rose Bay. El Papa llegará a bordo del barco Sydeny 2000 para unirse a la gran fiesta, acogido por un grupo de jóvenes aborígenes. En este contexto, el P. Lombardi señaló que «el tema de los aborígenes de sus derechos pisoteados estará muy presente en este viaje, tanto en las palabras del Papa como en los discursos de las autoridades civiles».
El viernes por la mañana, se destacan dos encuentros de Benedicto XVI. El primero ecuménico y el segundo con los representantes de otras religiones, explicó el P. Lombardi, señalando asimismo que en Australia el número de los católicos ha superado el de los anglicanos y que en esta nación, debido a la inmigración de Asia, sigue creciendo también la presencia de budistas y musulmanes.
Por la tarde del mismo viernes, Benedicto XVI presidirá el comienzo del Via Crucis en la plaza que se encuentra ante la catedral de Sydney y luego mantendrá un encuentro con un grupo de jóvenes con problemas de la Comunidad de recuperación de la Universidad de Nuestra Señora.
El sábado, después de la Santa Misa, por la mañana, con el clero australiano, tendrá lugar el gran momento de la vigilia de oración del Papa con los jóvenes en el Hipódromo de Randwick, que acogerá durante toda la noche, en un ambiente festivo, a los jóvenes de todo el mundo que estarán con Benedicto XVI también el domingo, día 20 de julio, para celebrar la solemne Misa de clausura.
En este evento - que lleva 3 años de intensos trabajos de planificación, preparación y expectación para Sydney, Australia y los jóvenes del mundo - participará también el P. José Rodríguez Carballo, Ministro General de la Orden de los Franciscanos de los Hermanos Menores, junto con otros franciscanos. Nos los cuenta él mismo, destacando la importancia de esta peregrinación de fe:
También el Rector Mayor de los Salesianos, don Pascual Chávez Villanueva se suma al entusiasmo de esta Jornada Mundial de la Juventud. Antes de viajar rumbo a Australia, nos concedió unas palabras, haciendo hincapié en el lema y poniendo de relieve el significado de la Cruz peregrina que, junto con el Icono de María, acompaña esta cita del Papa con los jóvenes de todo el mundo:
La generacioń de la era tecnológica se da cita en Sydney con el Papa
SYDNEY, domingo, 8 junio 2008 (ZENIT.org).- Esta Jornada Mundial de la Juventud está llegando a ser conocida como la jornada juvenil de la era tecnológica. Está inspirando una serie de empresas de Internet diseñadas para fomentar la interacción entre los peregrinos.
La última de esta serie es YBenedict.org, producida por el grupo Towards 2008 para proporcionar en un lugar todas las últimas noticias sobre la Jornada Mundial de la juventud para los peregrinos.
Towards 2008 es la campaña nacional de estudiantes y jóvenes para la Jornada Mundial de la Juventud 2208 y es albergada por la Asociación de Estudiantes Católicos Australianos
Anthony McCarthy, coordinador nacional de ambas asociaciones, explica a Zenit que "YBenedict cumplirá un objetivo vital en los días finales antes de la Jornada Mundial de la Juventud 2008 pues permitirá a todos los peregrinos seguir toda la evolución en la conducción del evento".
Aclaró que el sitio web Ybenedict también mira a proporcionar recursos para quienes estén interesados en el registro, promoción y preparación de la jornada juvenil.
El cardenal George Pell, arzobispo de Sydney y presidente del comité local organizador de la Jornada Mundial de la Juventud 2008 lanzó el sitio de noticias de los peregrinos la pasada semana.
¿Por qué la 'Y'? Le preguntamos.
El gestor de comunicaciones de YBenedict.org, Bridget Spinks, explicó: "Primero, la 'Y' está por ‘you' (vosotros), el sitio es un servicio a vosotros los peregrinos del mundo.
Segundo, la 'Y' está por ‘joven' que describe la edad y espíritu de nuestro sitio.
Tercero, la 'Y' está por ‘Generación Y' una etiqueta a menudo usada para describir a los que tienen entre 18 y 25 años.
"Y finalmente la letra ‘Y' está por la pregunta ‘Why?' (¿por qué?) Este final ‘sentido interrogativo' de algún modo toca a toda la gente, independientemente de su religión proponiendo la cuestión espiritual más profunda ‘¿Por qué las cosas son como son?'".
Desde su lanzamiento, el sitio ha registrado un cuarto de millón de entradas.
Por Catherine Smiberth, traducido del inglés por Nieves San Martín
Programa del Viaje apostólico del Papa a Australia en ocasión de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud
Viernes, 30 may (RV).- La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha dado a conocer hoy por medio de un comunicado el programa del Viaje apostólico del Santo Padre a Sydney, Australia, en ocasión de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud del 12 al 21 fe julio. Su Santidad el Papa saldrá de Roma el sábado día 12 y llegará a Australia, concretamente al aeropuerto de Darwin, el domingo pasadas las nueve de la mañana y a Sydney hacia las tres de la tarde.
Benedicto XVI no tendrá ninguna actividad pastoral pública hasta la mañana del jueves 17 de julio. Este día tendrá lugar la ceremonia oficial de bienvenida. El Santo Padre visitará al gobernador general de Sydney y tendrá un posterior encuentro con el primer ministro australiano. Por la tarde presidirá la fiesta de acogida de los jóvenes con danzas y cantos.
El viernes, 18 de de julio, tras recibir la visita de cortesía de los mandatarios antes mencionados tendrá dos encuentros: uno ecuménico y otro con los representantes de otras religiones en la catedral de Sydney. El Santo Padre comerá con los jóvenes y a primera hora de la tarde guiará la oración del comienzo del Via Crucis. La jornada terminará con un encuentro con un grupo de jóvenes socialmente inadaptados en la Universidad de Notre Dame.
El sábado 19 de julio el Pontífice celebrará la santa misa con los obispos australianos en la catedral St. Mary en la que participarán los seminaristas, novicios y novicias en la catedral de Sydney. A mediodía el Papa compartirá la comida con los prelados australianos y por la tarde presidirá la vigilia de la Jornada con los jóvenes, en el hipódromo de Randwick de Syney.
El domingo, 20 de julio el Papa en el mismo hipódromo de Randwick presidirá la santa misa de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud de Sydney y rezará el Ángelus. Por la tarde, en la catedral de St. Mary tendrá un encuentro con los benefactores y organizadores de esta jornada mundial de la juventud.
El lunes 21 de julio el Santo Padre, después de saludar a los voluntarios que hayan participado en este evento de la juventud, tendrá la ceremonia de despedida en el aeropuerto de Sydney. Está prevista la llegada del Santo padre a Roma el mismo lunes pasadas a las once de la noche.
El Papa tendrá encuentros cara a cara con jóvenes de la JMJ de Sydney
Explica el coordinador, el obispo Anthony Fischer, OP
SYDNEY, martes 27 mayo 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI mantendrá tres encuentros con diferentes grupos de jóvenes, entre ellos con jóvenes marginados, durante la Jornada Mundial de la Juventud (http://www.wyd2008.org/) de Sydney, confirma la organización.
Estos encuentros "permitirán al Santo Padre conectar a nivel personal con jóvenes con distintas opciones de vida", explicó el coordinador de la JMJ, el obispo australiano Anthony Fischer, OP.
El primero de ellos será un almuerzo privado con doce jóvenes de todo el mundo. "Esta comida constituirá una ocasión especial para estos doce jóvenes, en especial para los dos australianos elegidos para representar a todo el país", explica monseñor Fischer.
Los jóvenes participantes provendrán de los cinco continentes (dos representantes por cada continente) más un joven procedente de Papúa-Nueva Guinea y otro de Nueva Zelanda.
Los dos representantes australianos son la voluntaria de la Sociedad de San Vicente de Paúl, Teresa Wilson, y el estudiante universitario aborigen, de la tribu de los Gamilaroi, Craigh Ashby. Para ambos esta elección ha supuesto "un gran honor".
Teresa Wilson, de 30 años, nacida en Melbourne, es la representante nacional de los jóvenes de la Sociedad de San Vicente de Paúl, y trabaja en la organización de la JMJ en la diócesis de Melbourne.
Craigh Ashby, de 21 años, procede de la ciudad de Walgett, estudia Pedagogía en la Universidad de Sydney y es también relaciones públicas del National Aboriginal Sporting Chance Academy (NASCA).
Ambos tienen una larga trayectoria de voluntariado en favor de las comunidades indígenas australianas.
El segundo de los encuentros previstos, según monseñor Fischer, será una Misa especial en la catedral de St. Mary con seminaristas y religiosos jóvenes. El Papa, durante la celebración, "bendecirá y dedicará el nuevo altar de la catedral. Este acto constituirá un legado para las próximas generaciones, y un recuerdo de este gran acontecimiento", explicó monseñor Fischer.
El tercero de los encuentros, según el coordinador, será con jóvenes marginados de la ciudad de Sydney. Un encuentro "especialmente solicitado por el Santo Padre", afirma el obispo. Benedicto XVI viajará a uno de los suburbios de la ciudad para encontrarse con estos jóvenes.
"Los jóvenes que encontrará en esta ocasión el Papa están alejados de los muchos mensajes positivos que la JMJ promueve. No será sólo una experiencia única para ellos, sino algo que les unirá a la continua misión sanadora de la Iglesia católica", añade monseñor Fischer. [I.A.]
Las visas para la Jornada de la Juventud deben solicitarse antes de final de mayo
SYDNEY, miércoles, 14 mayo 2008 (ZENIT.org).- Los organizadores de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ08) avisan a todos los jóvenes del mundo que necesitan visa para entrar en Australia que deben solicitarla antes de finales del mes de mayo.
«Todos los peregrinos deben asegurarse que han completado su formulario de inscripción en línea lo más pronto posible», afirman, invitando a hacerlo en la página web http://www.wyd2008.org/.
En particular, piden prestar atención en el momento de la inscripción a la sección «Datos personales», donde se especifica la solicitación de visa.
«Una vez que esto haya sido completado, los oficiales de la inmigración australiana serán alertados de tu expediente para comenzar el proceso requerido para completar el proceso de tu aplicación de la visa», explican los organizadores.
«Es importante recordar que el Ministerio de Migración de Australia no podrá garantizar que las peticiones presentadas después del 1 de junio de 2008 puedan ser procesadas a tiempo para viajar a Australia», añaden.
«Si este fuera tu caso, esto significa que no podrás venir a Australia para la JMJ08», afirman categóricamente los organizadores, que piden a los interesados que pasen también la voz entre sus amigos.
Benedicto XVI a los jóvenes: «¡Nos vemos en Sydney!»
Lanza la recta final de preparación para las Jornadas Mundiales de la Juventud
CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 16 marzo 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI lanzó este domingo la recta final para la preparación a las Jornadas Mundiales de la Juventud de Sydney (Australia), que se celebrarán del 15 al 20 de julio.
Este Domingo de Ramos, en Roma, al igual que hicieron los obispos en las diócesis del mundo, el Papa presidió a nivel diocesano esta Jornada, que el Papa Juan Pablo II instituyó en concomitancia con el día en el que comienza la Semana Santa.
En la celebración, que el Papa presidió en la plaza de San Pedro, había jóvenes de los cinco continentes, algunos de ellos habían participado en los 25 años de fundación del Centro Internacional Juvenil San Lorenzo del Vaticano, que también fue instituido por el Papa Karol Wojtyla.
«Mi pensamiento se dirige en este momento a Sydney, en Australia, donde avanzan a pleno ritmo los preparativos para el gran encuentro que mantendré allí con los jóvenes de todo el mundo», reconoció.
«Doy las gracias a la Conferencia Episcopal de Australia, en particular, al cardenal Pell, arzobispo de Sydney y a sus colaboradores por todo lo que están haciendo con tanto empeño, así como a las autoridades australianas, tanto las federales como las estatales, por el apoyo generoso que han ofrecido a esta importante iniciativa», afirmó.
Y con el saludo típico italiano, concluyó: «¡Nos vemos en Sydney!» (Arrivederci a Sydney!).
Hablando en inglés, añadió, consciente de que le escuchaban chicos y chicas desde Australia: «Recemos por nuestros jóvenes para que la Jornada Mundial de la Juventud sea un momento de renovación espiritual profunda y duradera».
Los organizadores consideran que Australia acogerá a unos 125.000 jóvenes procedentes del extranjero para participar en esas jornadas, un número muy elevado si se tiene en cuenta la distancia y el coste económico para los muchachos, que en buena parte llegarán de América y Europa.
Cuenta atrás para el gran encuentro de Benedicto XVI con los jóvenes en Loreto
Entre el 1 y el 2 de septiembre
LORETO/ROMA, jueves, 23 agosto 2007 (ZENIT.org).- Ocho días faltan para que unos 300.000 jóvenes de toda Italia, a los que se sumarán 800 jóvenes delegados de 50 países de Europa, se reúnan en la ciudad del Santuario mariano de Loreto para vivir un gran encuentro y fiesta junto al Santo Padre.
Colaborarán en la adecuada marcha de esta cita eclesial, el 1 y 2 de septiembre, 1.300 voluntarios de 18 a 35 años; proceden de todas las regiones italianas.
Promueve la iniciativa la Conferencia Episcopal Italiana, que busca así dar vigor a la pastoral juvenil del país.
La convocatoria se enmarca en el itinerario trienal --el Ágora de los Jóvenes-- de impulso de la pastoral juvenil que involucra a las diócesis italianas desde el pasado otoño hasta el verano de 2009.
Del 29 al 31 de agosto, días precedentes al gran encuentro de Loreto, los jóvenes serán acogidos en familias de 32 diócesis de las Marcas, Umbría, Emilia Romaña y los Abruzos.
Allí animarán algunas jornadas, compartirán reflexiones y el itinerario recorrido, y llevarán a las comunidades cristianas y a las realidades civiles la voz del mundo juvenil.
Esos días, caracterizados por eventos de fiesta y de cercanía con la región, tendrán como protagonistas a las familias, que se han comprometido a recibir a miles de jóvenes en camino hacia el Papa.
Al respecto, el responsable de las jornadas de acogida, Giorgio Minella, subrayó en «Radio Vaticano» que «todos, sin excepción, han abierto sus casas», «ofreciendo también su disponibilidad a la parroquia en la organización de la fiesta de acogida el 29»; «en algunos casos la disponibilidad consiste en acompañar a los jóvenes en los encuentros comunes».
El sábado 1 de septiembre se dedicará al camino hacia Loreto: todos los grupos se trasladarán a pié a la explanada de Montorso. La peregrinación se animará de forma que se realice como un verdadero camino en la fe.
La llegada del Santo Padre se prevé a media tarde.
Explica la organización: «El encuentro de Benedicto XVI y los jóvenes tendrá la forma de un diálogo a varias voces. El hilo conductor de la reflexión será la "condición juvenil", que, como la de otra joven de nombre María de Nazaret, es vista como lugar de marginalidad –histórica, existencial y social-, pero se revela terreno fecundo y condición privilegiada para el encuentro con Dios».
Las palabras de Jesús «Como Yo os he amado, amaos también así vosotros» (Juan 13, 34), centrarán esos momentos.
Y ello enlazado con el pasaje de la Anunciación del Señor (Lucas 1, 26-38), porque, igual que en la Anunciación del Ángel del Señor a María, el Señor habla y hace de ello, hoy como entonces, un lugar privilegiado para encontrarle y dejarse renovar por Él.
Terminada la oración con el Papa, la vigilia proseguirá en Montorso con testimonios, música y reflexiones.
Se llegará así a la mañana del 2 de septiembre, que se abrirá con el rezo de Laudes y culminará con la celebración de la Santa Misa, que presidirá Benedicto XVI. Al final, el Papa entregará a los jóvenes el mandato para la misión.
Los obispos italianos han renovado su llamamiento a todos los jóvenes del país a participar en el encuentro de Loreto, así como a involucrarse en la programación trienal concretada en proyectos pastorales diocesanos.
Loreto representa la primera etapa de este itinerario, el Ágora de los Jóvenes Italianos, que relanzará la atención educativa de la comunidad cristiana a través de una escucha especial de la condición juvenil.
Como explicó el miércoles la organización, se trata de un camino con los jóvenes, para y por los jóvenes.
«Los obispos italianos han definido a los jóvenes como el talento de la Iglesia. En las parábolas evangélicas, la expresión es positiva y comprometida a la vez», pues «el talento se presta como una riqueza objetiva que, en cambio, se confía para que dé fruto», expresó el secretario del episcopado italiano, monseñor Giuseppe Betori.
«La Iglesia contempla a las nuevas generaciones sin pesimismos fáciles ni ingenuos optimismos --especificó--, en la conciencia de la constitutiva ambivalencia de la juventud, que necesita de la relación educativa con la comunidad adulta para poder desarrollar todo lo positivo que tiene en sí».
Rumbo a Sydney 2008
Organizadores de JMJ buscan ocho mil voluntarios en Australia y el mundo
ROMA, 14 Ago. 07 / 08:00 am (ACI).- Los organizadores de la Jornada Mundial de la Juventud que se realizará en Sydney (Australia) en julio de 2008 están buscando ocho mil voluntarios en Australia y el resto del mundo.
“Necesitamos 8 mil jóvenes mayores de 18 años para ocupar posiciones en áreas como la organización, control de multitudes, servicio a los visitantes, apoyo lingüístico y traducciones, gestión de personal, acogida, distribución de alimentos, alojamiento, producción, comunicaciones, liturgia y evangelización”, explicó Danny Casey, Director ejecutivo de la JMJ 2008.
La convocatoria ha sido dirigida a jóvenes australianos principalmente, pero también del resto del mundo.
“Los voluntarios son un componente fundamental de todo gran evento”, afirmó Casey en un comunicado de prensa dado a conocer simultáneamente en Sydney y Roma.
Los voluntarios, que deben ser mayores de 18 años, podrán inscribirse para más de una posición y para diversos turnos: para la semana previa al evento, para la misma semana de la JMJ Sydney 2008, para ser voluntarios ocasionales durante algunos meses, o para ser voluntarios de apoyo desde ahora o por lo menos durante seis meses.
“A los voluntarios se les ofrecerá la oportunidad de vivir el encuentro de los jóvenes con el Papa Benedicto XVI, además de la ayuda para cubrir los gastos de transporte público, alimentación y alojamiento.
Los interesados en cubrir el puesto pueden hacerlo en la sección de la página web que los organizadores ya han puesto a disposición –por ahora solo en inglés– para este propósito: www.wyd2008.org/volunteer
La JMJ 2008 contará con la presencia del Papa Benedicto XVI y se realizará del 15 al 20 de julio de 2008. Para el evento se espera la participación de más de medio millón de jóvenes de Australia, el resto de Oceanía, el sudeste asiático y el resto del mundo.
Ángelus: Benedicto XVI invita a los jóvenes de todos los continentes a prepararse para la XXIII Jornada Mundial de la Juventud de Sydney, Australia, del próximo año
Domingo, 15 jul (RV).- Benedicto XVI invita a los jóvenes de todos los Continentes, desde Lorenzago de Cadore, a prepararse para la Vigésimo Tercera Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar en Sydney, Australia, dentro de un año. Asimismo el Papa anuncia que el próximo viernes, 20 de julio se hará público el Mensaje de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que el viernes próximo, 20 de julio: "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y seréis mis testigos."
“El amor, es el “corazón” de la vida cristiana; en efecto solo el amor, suscitado en nosotros por el Espíritu Santo, nos hace testigos de Cristo” Así lo ha manifestado Benedicto XVI, desde Lorenzago de Cadore, antes del Ángelus, ante la próxima Jornada Mundial de la Juventud, y ha manifestado que ha querido proponer de nuevo esta importante verdad espiritual, en el Mensaje para la XXIII Jornada Mundial de la Juventud, que se hará público el viernes próximo, 20 de julio: "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y seréis mis testigos." (Hch 1,8
“Este es el tema sobre el que, queridos jóvenes, os invito a reflexionar en los próximos meses, para prepararos al gran encuentro que tendrá lugar en Sidney, Australia, dentro de un año, precisamente en estos días de julio”.
Las comunidades cristianas de aquella amada Nación, ha recordado el Papa, están trabajando activamente para acogeros y agradezco los esfuerzos organizativos que están realizando. Benedicto XVI ha confiado a María, que mañana invocaremos como Virgen del Monte Carmelo, el camino de la preparación y el desarrollo del próximo encuentro de la juventud del mundo entero, al que ha invitado, de todos los Continentes a participar de manera numerosa.
Benedicto XVI, que se encuentra descansando desde el pasado lunes en Lorenzago de Cadore, en el norte de Italia, se ha reunido a las 12 con los fieles presentes en el Castillo de Mirabello para rezar la oración mariana del Ángelus.
En su alocución previa a la plegaria mariana el Papa ha dado gracias al Señor porque también este año le ofrece la posibilidad de transcurrir algunos días de descanso en la montaña y también les ha dado las gracias a todos a aquellos que le han acogido en Lorenzago, en ese panorama encantado en cuyo horizonte se delinean las cimas del Cadore y donde también estuvo muchas veces su amado predecesor Juan Pablo II. Asimismo el Santo Padre ha tenido palabras de agradecimiento para los obispos de Treviso y Belluno-Feltre así como para todos aquellos que de alguna manera contribuyen a asegurar una estancia serena y provechosa.
Seguidamente el Papa ha reflexionado sobre el Evangelio de hoy en el que se nos invita a reflexionar sobre la parábola del buen samaritano y que introduce en el corazón del mensaje evangélico: el amor hacia Dios y el amor hacia el prójimo. ¿Pero quién es mi prójimo? – pregunta el interlocutor de Jesús. Y el Señor responde reformulando la pregunta y, mostrando, por medio de la narración del buen samaritano, que cada uno de nosotros debe hacerse prójimo de cada persona que encuentra. “¡Vete y haz tú lo mismo¡”. Amar, dice Jesús, es comportarse como el buen samaritano. Nosotros sabemos, ha confirmado el Papa, que el Buen Samaritano por excelencia es precisamente Él: siendo Dios, no ha dudado en rebajarse hasta hacerse hombre y dar su vida por nosotros.
Tras el rezo del Ángelus y del responso por los fieles difuntos el Papa ha saludado de manera particular a las autoridades eclesiásticas y civiles y ha tenido un pensamiento también para los sacerdotes y los diáconos permanentes; para los educadores y a los seminaristas del seminario de Treviso y sus familiares; para los representantes de los Institutos de vida consagrada y de las diversas agregaciones laicales, entre ellas la Acción Católica, los Scout y los movimientos eclesiales; a los colaboradores de los organismos diocesanos y para las escuelas católicas. También el Pontífice ha saludado a los muchachos y jóvenes que están viviendo su “campo escuela” en Cadore.
120 mil reservas para la Jornada Mundial de la Juventud en Sydney
Cuando falta más de un año
SYDNEY, jueves, 28 junio 2007 (ZENIT.org).- Casi 2.000 grupos que representan a más de 120.000 personas se han inscripto para asistir en Sydney (Australia) al evento juvenil más grande que se realizará el próximo año.
«A pesar de estar a más de un año de su realización, las inscripciones de grupos internacionales para la Jornada Mundial de la Juventud 2008 en Sydney (JMJ08) han comenzado con intensidad y rapidez y los organizadores piensan que la estimación de 125.000 peregrinos de todo el mundo podría ser excedida», explica un comunicado de prensa emitido por los organizadores.
«En este momento se espera que asistan unos 100.000 peregrinos internacionales y cerca de 23.000 australianos» aclara el director ejecutivo de la organización, Danny Casey.
Casey dijo también que se estima que el número de peregrinos australianos incremente al acercarse la fecha del evento.
La JMJ08 tendrá lugar del 15 al 20 de Julio del 2008 y será la ocasión para la primera visita a Australia del Papa Benedicto XVI.
El mayor número de inscritos, por el momento, procede de Estados Unidos (30.400 jóvenes), seguido de Australia (22.900), Italia (15.400), Alemania (8.000), Nueva Zelanda (4.200), Francia (3.700), España (2.900), la India (2.600), Venezuela (2.400), Fiji (2.000), Nigeria (2.000), y México (1.800).
Se espera que participaran en la JMJ08 más de 500.000 personas.
Las inscripciones individuales se abrirán a fines de julio de 2007. Más información en http://www.wyd2008.org/
El amor misericordioso de Dios: propuesta a e-peregrinos de la Jornada de la Juventud
La gran cita del Papa con la juventud del mundo en Sydney (Australia) en 2008
SYDNEY, lunes, 25 junio 2007 (ZENIT.org).- Conocer «al Dios del gran corazón», Aquél cuyo amor misericordioso es real y está definido «en la compasión del "Dios-hecho-hombre" en el Sagrado Corazón de Jesús»: es la propuesta de este mes para los jóvenes que peregrinan «virtualmente» hacia Sydney (Australia), donde se celebrará la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en 2008.
A ello ayuda descubrir precisamente la devoción de la Iglesia al Sagrado Corazón de Jesús, meta de la última edición de la e-PEREGRINACIÓN> («e-PILGRIMAGE>») o peregrinación «on-line», un instrumento nuevo en las JMJ para llegar a los jóvenes peregrinos y prepararles la gran encuentro de fe y fiesta con el Papa.
Para vivir esta experiencia, la e-PEREGRINACIÓN> de este mes se lanza con el versículo del Evangelio de Juan (7,38): «De su interior brotarán ríos de agua viva...».
«No somos simplemente espíritus»; «la dimensión física, visible y sacramental de la vida tiene la misma importancia que la dimensión espiritual, intelectual e invisible», apunta en su habitual «Mensaje de Esperanza» a los jóvenes el obispo Anthony Fisher O.P. –coordinador del evento-.
«Cuando vemos a Cristo en la Eucaristía o en la cruz o en una estampa y le hablamos» «te encuentras con el Dios que ha compartido nuestros sufrimientos para que pudiera compartir su alegría con nosotros. El Dios que está a nuestro lado. El Dios con el gran corazón», confirma.
El prelado propone contemplar el testimonio de la doctora de la Iglesia Santa Catalina de Siena (1347-1380), «una joven normal en la que Dios obró maravillas», constata.
Catalina experimentó e insistió en que «desde toda la eternidad Dios está loco de amor por cada uno de nosotros», y «es ese amor enloquecido el que nos da el ser»; «la manifestación más perfecta de ese amor fue cuando derramó su sangre por nosotros», recuerda el obispo Fisher.
Llena de amor «por el gran corazón compasivo de Cristo», la joven Santa Catalina «escribió mucho sobre la Sangre Preciosa que manó del corazón y del costado de Cristo y que salva el mundo, borra las mentiras y la maldad, nos da nueva esperanza y es recibida por nosotros en la Eucaristía», añade.
El núcleo de la fe cristiana, de hecho, «es la realidad del amor íntimo y sin límites de Dios por nosotros, encarnado definitivamente en Jesucristo, Dios y hombre», recalca la sección «Fundamentos de fe» del boletín.
«Este misterio, que en su plenitud trasciende nuestra capacidad intelectual –se explica-, ha sido rezado y meditado por los cristianos desde tiempos muy antiguos en el sagrado símbolo del costado abierto y de las otras heridas de Jesús y en el Corazón traspasado de Jesús».
Una forma práctica de contemplarlo es rezando la «Coronilla de la Divina Misericordia» -que propone la e-PEREGRINACIÓN>-, devoción que comenzó a difundirse a través de la religiosa polaca Faustina Kowalska, canonizada por Juan Pablo II.
En «Escritos Inspirados», la peregrinación virtual retoma el mensaje del Papa de la pasada Cuaresma, en el que se lee: «Contemplar "al que traspasaron" nos llevará a abrir el corazón a los demás, reconociendo las heridas infligidas a la dignidad del ser humano».
Para profundizar en éste y otros temas, y conocer la forma de rezar la Coronilla de la Divina Misericordia, basta con descargar en el propio ordenador el boletín (en formato «pdf») de junio de e-PEREGRINACIÓN> haciendo clic en http://www.wyd2008.org/index.php/es/content/download/62682/541356/file/ePILGRIMAGE_June_2007_edition_es.pdf.
Del 15 al 20 de julio de 2008 la ciudad de Sydney acogerá la JMJ que reunirá a jóvenes de todo el mundo en torno al Papa. Se espera medio millón de peregrinos en esta primera visita de Benedicto XVI a Australia.
«Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y seréis mis testigos» (Hechos 1, 8) es el lema elegido para la convocatoria.
Más información e inscripciones en la web plurilingüe de la JMJ'08: http://www.wyd2008.org/.
Fecha publicación: 2007-05-02
En 50 días más de mil grupos se han apuntado a la Jornada Mundial de la Juventud 2008
Que presidirá Benedicto XVI en Australia
SYDNEY, miércoles, 2 mayo 2007 (ZENIT.org).- En solo 50 días más de mil grupos de peregrinos se han inscrito a la Jornada Mundial de la Juventud '08 (JMJ), la gran cita de fe y fiesta que acogerá la ciudad australiana de Sydney en torno a Benedicto XVI.
«Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y seréis mis testigos» (Hechos 1, 8) es el lema de la convocatoria, preparada del 15 al 20 de julio del año que viene. La gran cita católica mundial está igualmente abierta a fieles de cualquier credo o de ninguno.
De acuerdo con la organización, es satisfactoria y muy prometedora la cifra de grupos que ya se han apuntado, desde que se abrió su inscripción el pasado 2 de marzo, 500 días antes del inicio de la JMJ.
Y es que la respuesta de estos más de mil grupos indica que más de 65 mil peregrinos proyectan ya su viaje a Sydney.
«Esperamos unas 200 mil personas formalmente registradas, y hasta medio millón en la participación de al menos un evento durante la semana», apunta Danny Casey, jefe de la oficina operativa de la JMJ.
«Así que es muy alentador ver que más de mil grupos, que engloban a 65 mil peregrinos, se han registrado con tanta antelación», admite.
La apertura del período de inscripción para grupos permite prever las necesidades de alojamiento, comidas y transporte para los jóvenes peregrinos.
Por su parte, será el próximo julio cuando se inicien las inscripciones individuales. A partir de entonces, cada joven aportará sus datos y enviará su respectiva aportación para su paquete del peregrino y todos los medios y facilidades que se planifican para esos días en Sydney.
En las primeras siete semanas de inscripciones de grupos, los Estados Unidos se han colocado a la cabeza en cifras: 375 grupos con más de 23 mil peregrinos. En segundo lugar se sitúa Australia, con 146 grupos (cerca de 16 mil peregrinos).
Se añaden a las elevadas cifras de grupos Canadá (42), Alemania (34) y Filipinas (25), países que previamente han sido anfitriones de otras ediciones de las JMJ.
De los peregrinos registrados, el 77% ha señalado el inglés como su idioma habitual, el 10% prefiere el español, y optan por el alemán el 4%.
Para consultar información adicional, iniciativas preparatorias en marcha y realizar inscripciones, se puede visitar la página web plurilingüe de la JMJ 2008: http://www.wyd2008.org/.
Fecha publicación: 2007-03-27
Itinerario australiano de la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud
400 paradas en 12 meses
SYDNEY, martes, 27 marzo 2007 (ZENIT.org).- La Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y el Icono de Nuestra Señora peregrinarán durante 12 meses en Australia para llevar paz, unidad y esperanza, y ayudar a la preparación de esta gran cita eclesial que acogerá Sydney en 2008.
La reunión de jóvenes de todo el mundo en torno al Papa marcará la primera visita de éste a Australia.
Símbolos internacionales de la JMJ, la Cruz y el Icono llegarán al país anfitrión con un año de antelación y emprenderán, el 1 de julio próximo en Sydney, un itinerario que incluye unas 400 comunidades. Todas las diócesis católicas recibirán esta visita.
Por todo el mundo peregrinan la Cruz y el Icono llevando un mensaje de esperanza, paz y unidad.
En febrero fueron recibidas en la zona desmilitarizada que separa el Norte del Sur de Corea; allí numerosos jóvenes oraron por la paz y la reconciliación.
Casi cuatro metros de longitud tiene la Cruz, a la que acompaña la imagen de la Virgen y su Hijo Jesús. El continente Africano ha sido el escenario de su recientemente itinerario.
En este momento –explica la organización de la JMJ'08-, realizan su peregrinación por veintidós naciones del Sudeste asiático y de Oceanía. El recorrido culminará en Nueva Zelanda el próximo junio. En Australia, entre los puntos destacados de sus paradas está el Parlamento.
«Entregada a la juventud del mundo, de manos del Papa Juan Pablo II, en 1984, la Cruz ha realizado su camino por todo el mundo, más allá del telón de acero, en la zona cero de Nueva York y en el memorial del genocidio ruandés», apuntó el obispo coordinador de la JMJ'08, monseñor Anthony Fisher O.P., en la presentación del itinerario australiano la pasada semana.
Juan Pablo II hizo entrega, en 2003, del Icono de Nuestra Señora como símbolo también de fe, para que acompañara a la Cruz.
Coordinador de esta peregrinación en Australia será el padre Chris Ryan MGL, quien dirigirá un equipo de siete jóvenes australianos encargados de llevar la Cruz y del Icono por todo el país.
«Parroquias, grupos juveniles, diócesis y toda la juventud australiana tendrán la oportunidad de experimentar este viaje», afirmó el padre Ryan.
Como en sus viajes previos, la Cruz y el Icono de la JMJ visitarán algunos de los lugares más bellos del país, también históricos, e igualmente los agitados.
«Además de anunciar la JMJ en Sydney, la visita de la Cruz es un evento que en sí mismo lleva paz y reconciliación en su mensaje a las comunidades», reconoció el padre Ryan.
Los jóvenes podrán llevar la Cruz ellos mismos, orar a su lado y brindarle su testimonio de fe y amor. También se dará la bienvenida a cuantos jóvenes no católicos deseen presenciar esta peregrinación.
El año de recorrido australiano tiene su punto de llegada en Sydney, donde dará la señal de salida de la JMJ a la que se calculan que, del 15 al 20 de julio de 2008, acudirá medio millón de jóvenes peregrinos.
«Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y seréis mis testigos» (Hechos 1,8) es el lema elegido para esta convocatoria de fe y fiesta.
Más información e inscripciones en la web plurilingüe de la JMJ'08: http://www.wyd2008.org/