Home Quienes Somos Internacional Voluntariado Buscador 20/11/2008
 

JUAN PABLO II
 
 
 



 

Guadalupe Félix
El Diario

Conscientes de que su relación requiere de la ayuda de Dios, unos mil 400 matrimonios católicos participan desde ayer en un encuentro religioso organizado por la Diócesis de Ciudad Juárez.

Bajo el título “Matrimonio levántate y camina” se busca ofrecer a las parejas un momento especial donde puedan ‘encontrarse’ con Jesús para recibir su luz, bendiciones y planear sus proyectos dentro de la fe cristiana, comentó Mariano Mosqueda Delgadillo, fundador y coordinador del evento.

Dijo que el evento se realiza dentro de la situación de crisis por la que atraviesan los matrimonios mexicanos, quienes viven un ataque permanente de barbaridades, ya que incluso se permite la unión legal de personas del mismo sexo.

También se tiene la idea de que la unión religiosa es solamente temporal mientras encuentran a otra persona mejor, expresó. Añadió que algunas personas se olvidan de la dicha y la alegría a la que son invitados los hijos cuando Dios los llama a la vida.

Indicó que actualmente los matrimonios y las familias necesitan de la ayuda de Dios para enfrentar la situación tan difícil por la que atraviesan los juarenses, ya que predomina la desintegración familiar, además hay muchos matrimonios en conflicto.

Por medio del congreso se busca ofrecer a los participantes la verdadera alternativa para encontrar la paz, la alegría y especialmente la ayuda.
Dijo que el Papa Juan Pablo II mencionaba que la familia es esa pequeña comunidad de vida y de amor.

La propuesta que se hace a los participantes juarenses es que acepten el proyecto de Dios en su matrimonio y con sus hijos, además deben dejarse levantar por Jesús que quiere realizar esa tarea, añadió.


 

 

 

 

Matrimonios en crisis tienen opciones para evitar ruptura, dice Obispo español


MADRID, 24 Oct. 08 / 07:29 am (ACI).- Mons. Juan José Asenjo Peregrina, Obispo de Córdoba (España), publicó este miércoles una carta en la que señala que la Iglesia cuenta con recursos para impedir que un matrimonio en problemas desemboque en una ruptura, y animó a los esposos en problemas a considerar opciones de reconciliación.

"La Iglesia tiene la responsabilidad de ofrecer acompañamiento, estímulo y alimento espiritual que fortalezca la cohesión familiar, sobre todo en las pruebas o momentos críticos", recordó Mons. Asenjo.

Ante las situaciones de crisis matrimonial, cuando los cónyuges piensan que "ya no hay nada que hacer", explicó el Prelado "es preciso que la Iglesia acompañe a estos esposos, les ayude a reconstruir sus relaciones a través de personas que viven con gozo su vida matrimonial y que están dispuestas a compartir algo de su propia esperanza con quienes la han perdido".

"Las crisis matrimoniales, de suyo, no tienen por qué terminar inevitablemente en ruptura. Crisis es sinónimo de lucha y de tensión espiritual. Pueden y deben ser ocasión de crecimiento, de purificación, de maduración y fortalecimiento del amor conyugal", agregó.

"Todo ello es posible desde la fe, con la ayuda de Dios, y con la ayuda de personas que se brindan a acompañar a los matrimonios problematizados, que les escuchan y alientan para que redescubran el tesoro escondido del matrimonio, personas que soplan en los pequeños rescoldos del amor que quedan todavía y que han quedado sepultados bajo las cenizas", dijo también Mons. Asenjo.

El Prelado advirtió que "son muchos los que, ante la crisis de un matrimonio, se aprestan enseguida a aconsejarle la separación o el divorcio, haciendo de la crisis un camino sin retorno, cuando podría solucionarse con el diálogo y la generosidad entre la pareja y la ayuda y el acompañamiento de la Iglesia a través de las personas que ponen sus conocimientos y su tiempo para servir a los matrimonios en dificultades".

El Obispo de Córdoba anunció además que la diócesis "ha creado en los dos últimos años tres Centros de Orientación Familiar (COF)", que "prestan servicios de asesoramiento en los campos de la orientación, la terapia y la mediación familiar, la ayuda psicológica para niños, el asesoramiento ginecológico, y el asesoramiento legal y en derecho canónico para matrimonios".

Los COF prestan también servicios de formación de monitores para escuelas de padres, reconocimiento de la fertilidad de la pareja y educación afectivo-sexual para adolescentes según el método TeenStar.

Mons. Asenjo concluye su carta semanal "pidiendo a los sacerdotes, consagrados y miembros de grupos y movimientos apostólicos que den a conocer la existencia de estos Centros y que recomienden a las familias que precisan ayuda utilizar sus servicios".


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La defensa de la familia, prioridad de la Iglesia en Nicaragua, según los obispos


Los prelados nicaragüenses se encuentran en Roma para la visita “Ad limina”

 


CIUDAD DEL VATICANO, martes 2 de septiembre de 2008 (ZENIT.org).- La defensa de la vida y de la familia y la ayuda a los pobres son en estos momentos las tareas más importantes que lleva adelante la Iglesia en Nicaragua.

Así lo afirmó a Radio Vaticana el arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor José Brenes Solórzano, presente en Roma esta semana para la visita "ad limina apostolorum" junto con el resto de obispos del país.

"Nosotros sabemos que hay una sombra que amenaza a la Iglesia: son las batallas para la aprobación del aborto. Estamos intentando reforzar la pastoral familiar a través de nuestras Comisiones pastorales. Además, insistimos en la catequesis a los jóvenes que mañana formarán una familia", explicó el prelado.

De hecho, el pasado mes de diciembre, los obispos nicaragüenses, en unión con los de Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Panamá y Venezuela, firmaron una carta pastoral conjunta en la que denunciaban la existencia de un "plan para legalizar el aborto en toda Centroamérica".

Para los obispos de Nicaragua, la pastoral familiar "es una prioridad, junto con la pastoral juvenil y la educativa. En estas tres áreas de acción, junto con la pastoral vocacional, estamos reforzando nuestras iniciativas en defensa de la familia", insistió monseñor Brenes.

Otra de las urgencias es la de la evangelización, en sintonía con las conclusiones el reciente congreso americano misionero, y la atención a la pobreza.

En la entrevista concedida a Radio Vaticano, el arzobispo de Managua explicó que las directrices dadas por Juan Pablo II en Aparecida sobre la necesidad de la nueva evangelización ha sido fundamental para el nuevo impulso misionero del continente.

"La Iglesia es por naturaleza misionera, y creo que después de Aparecida tenemos este gran desafío: consolidar nuestra identidad", añadió.

La visita de los obispos a Roma se produce en un momento delicado para el país, en vísperas de elecciones generales, y en medio de una crisis económica y política.

Precisamente, el pasado 21 de junio, la Conferencia Episcopal nicaragüense publicó un documento en el que lanzaba un fuerte llamamiento a los católicos a participar en la vida del país.

"Es un momento de luces y sombras", afirmaban los obispos: Junto a los logros sociales conseguidos en los últimos años, existe "la preocupación frente a la pobreza extrema, que aún afecta a demasiados nicaragüenses", lo que contribuye a "agravar fenómenos como la violencia en las familias, la violencia urbana, las migraciones forzosas y el narcotráfico", afirmaban.

Por otro lado, los obispos manifestaban su preocupación por el enrarecido clima político del país, "que a menudo se traduce en insultos, ataques personales, violencia verbal", y lamentaban la ausencia "de líderes católicos coherentes con las propias convicciones religiosas y éticas".

Nicaragua, el país más grande de Centroamérica, es también uno de los más pobres, con una renta per cápita baja y una tasa de paro muy elevada, aunque económicamente el país ha mejorado en los últimos años. El Gobierno de coalición surgido de las últimas elecciones lo preside el sandinista Daniel Ortega.


 

 

Padres egoístas e injustos


Por el obispo de San Cristóbal de las Casas, monseñor Felipe Arizmendi Esquivel

 


SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS, sábado 5 julio 2008 (ZENIT.org-El Observador).- Publicamos el mensaje del obispo de San Cristóbal de las Casas, monseñor Felipe Arizmendi Esquivel, sobre los problemas que pasa la familia en México y, concretamente, las repercusiones del alcoholismo, la infidelidad y el divorcio entre los niños.

PADRES EGOÍSTAS E INJUSTOS

VER

En el reciente encuentro diocesano de catequistas de niños, con casi 400 participantes, se trataron los valores y derechos de los niños. Me llamó la atención cómo se repitió cuánto sufren éstos por el alcoholismo de sus padres, por sus pleitos, por sus infidelidades y, sobre todo, cuando se separan. Una joven catequista comentaba las penas de los hijos de una madre soltera, porque viven inseguros, expuestos a comentarios y burlas, desconfiados de su futuro. Se resaltó cómo unos padres egoístas, que sólo piensan en sus propios derechos, violan los de los niños y son injustos con ellos. En una familia desavenida, está la raíz de muchos complejos, de la violencia y agresividad social, de la adicción al alcohol y a las drogas, de la huida del hogar, del suicidio, de la confusión en la identidad sexual.

Son innegables, a veces inevitables, los problemas entre esposos; pero es muy preocupante que cada quien alega sus razones, y no tienen en cuenta la mente y el corazón de los hijos, que requieren, para un crecimiento sano e integral, de un hogar estable y afectuoso. Los catequistas son testigos del sufrimiento de los niños, y tienen la misión de acompañarlos, con la luz de la Palabra de Dios, para que sepan enfrentar positivamente el mundo egoísta e injusto en que se desenvuelven, empezando por su propio hogar.

JUZGAR

Según Jesucristo, la propia felicidad se logra sólo cuando uno renuncia a sí mismo, incluso a sus derechos, por el bien de los demás, como es el bienestar de los hijos. Esto puede parecer injusto e inhumano, pero es el único camino para construir personalidades fuertes y seguras. Cuando alguien sólo sabe alegar sus derechos y sólo piensa en sí, se lleva entre los pies su hogar y expone gravemente a los hijos a muchas desventuras en la vida. El egoísmo se paga muy caro, tarde o temprano.

Conocemos ejemplos preclaros de padres, en particular de madres, que soportan todo, con tal de no afectar a sus hijos. Son mártires de la familia, pues exponen su propia vida por ellos. Sin embargo, cada día hay menos jóvenes capaces de asumir esta actitud generosa; muchos ya no quieren ni casarse, mucho menos por la Iglesia, porque no están dispuestos a comprometerse de por vida; sólo quieren darse gusto, aunque sea en forma transitoria y pasajera. Aún más, ni hijos quieren, pues éstos les quitan tiempo, dinero y libertad. No fueron educados para el sacrificio, para el perdón, para el amor, para la generosidad, y no advierten que su egoísmo les traerá una soledad espantosa, que con nada se podrá llenar. ¡Los impulsores del liberalismo sexual y conyugal, no se dan cuenta del mal que hacen a la sociedad!

La Iglesia reconoce el derecho de uno de los cónyuges a separarse del otro, cuando se comprueba una infidelidad, o cuando los golpes, los malos tratos y las ofensas hacen casi imposible la convivencia conyugal; sin embargo, recomienda el perdón y la reconciliación, teniendo en cuenta el bien de los hijos y de los mismos esposos.

El 9 de febrero pasado, dijo el Papa Benedicto XVI: "Desde su concepción, los hijos tienen el derecho de poder contar con el padre y con la madre, que los cuiden y los acompañen en su crecimiento. Por su parte, el Estado debe apoyar con adecuadas políticas sociales todo lo que promueve la estabilidad y la unidad del matrimonio, la dignidad y la responsabilidad de los esposos, su derecho y su tarea insustituible de educadores de los hijos".

ACTUAR

¡Salvemos la familia! Es un tesoro que con ningún otro se puede comparar, ni comprar. Esposos: ¡salven su hogar, por encima de todo! Ante los problemas, no piensen como primera opción separarse. Si están casados por la Iglesia, sean fieles a su compromiso sagrado de amarse y respetarse todos los días de su vida. Acérquense a la oración, a la Sagrada Biblia, a la Eucaristía, para que encuentren la luz y la fortaleza que necesitan, para seguir adelante. Si no están casados por la Iglesia, de todos modos su unidad y estabilidad es la que mejores frutos produce, para ustedes y los hijos. ¡No sean egoístas ni injustos con ellos! ¡Que no sufran por la inmadurez, el egoísmo y el orgullo de ustedes!

 

 

+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas


 

 

Arzobispo francés critica "vientres de alquiler" y recuerda que familias no dependen exclusivamente de hijos


PARÍS, 01 Jul. 08 / 08:44 am (ACI).- En un comunicado de prensa emitido ayer, el Presidente del Consejo para los Asuntos Familiares y Sociales del Episcopado francés, Mons. Jean-Charles Descubes, señaló que "fundar una familia por una pareja no depende exclusivamente del nacimiento de un hijo", al referirse al tema de los "vientres de alquiler".

En el texto titulado "¿Derecho al niño o derecho del niño?", el también Arzobispo de Rouen, precisó que si bien "el sufrimiento de las parejas que no pueden tener un hijo no puede ignorarse", es necesario tener en cuenta que cuando se habla de este tema "tres tipos de maternidad se conjugan y al mismo tiempo se disocian: la que dona el óvulo, la que lo acoge y la que lo lleva. Esta disociación crea lazos de 'intimidad social' hasta ahora desconocidos. Se diferencia de la adopción en que ésta responde a una situación ya existente".

Seguidamente el Prelado cuestionó en este tema "la instrumentalización del cuerpo de una mujer 'portadora'" y dijo que el "tiempo de gestación implica una relación muy fuerte y progresiva ente la mujer encinta y el niño que se forma en su seno. Durante este periodo ella toma conciencia de haberse convertido en madre de su hijo desde su fecundación. Ella no es un nido ni una incubadora. Numerosos factores inconscientes, afectivos y singulares ligan a la madre a su hijo y de modo inverso también".

Mons. Descubes recuerda luego que "nuestra moderna sociedad piensa que la ciencia es capaz de regular todos los sufrimientos y que en todo tiene la última palabra" y cuestionó finalmente si "¿recurrir al procedimiento de la maternidad de alquiler no es acaso instrumentalizar el nacimiento de un niño para resolver finalmente de manera ilusoria el drama de la esterilidad?"

 

 

 

16/05/2008 15.54.53

 

En su discurso a los representantes del Forum de las familias, Benedicto XVI exhorta la necesidad de sensibilizar a los gobernantes y a la opinión pública sobre el papel central e insustituible que juega la familia en nuestra sociedad

 

 

Viernes, 16 may (RV).- Pasado el mediodía, el Santo Padre ha recibido en la sala Clementina del Palacio Apostólico a unos doscientos representantes del Forum de las Asociaciones Familiares y de la Federación Europea de las Asociaciones Familiares Católicas, que han recogido más de un millón de firmas entregadas ayer al Quirinal para solicitar políticas gubernamentales en Italia que aligeren fiscalmente a los padres con hijos a cargo.

  El encuentro, como ha recordado el Papa, tiene lugar en ocasión de la celebración anual de la Jornada Internacional de la Familia que tuvo lugar ayer, 15 de mayo. Para subrayar la importancia de esta celebración se ha organizado un especial congreso bajo un tema de relevante actualidad: “La alianza para la familia en Europa: el asociacionismo protagonista”. El congreso ha tenido un objetivo central: sensibilizar los gobiernos y la opinión pública del papel central e insustituible de la familia en nuestra sociedad.

 Benedicto XVI ha señalado al respecto que este año se celebra el 40 aniversario de la encíclica “Humanae Vitae” y también el 25 aniversario de la promulgación de la Carta de los derechos de la Familia, presentada por la Santa Sede el 22 de octubre de 1983. Dos documentos relacionados “idealmente entre sí”.

 “Si el primero insiste con fuerza, y va valientemente contracorriente respecto a la cultura dominante de aquella época –ha señalado el Papa- la cualidad del amor de los esposos, no manipulado por el egoísmo y abierto a la vida; el segundo pone en evidencia aquellos derechos inalienables que permiten a la familia, fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer, ser la cuna natural de la vida humana”.

 El amado Pontífice Juan Pablo II con razón llamado también “el Papa de la familia” ha dicho Benedicto XVI repetía que el futuro de la humanidad pasa a través de la familia. Y subrayaba a menudo “el valor insustituible del instituto familiar, según el diseño de Dios Creador y Padre”. El Papa ha afirmado que también él al principio de su pontificado ha corroborado que “la verdad del matrimonio y de la familia hunde sus raíces en la verdad del hombre y ha encontrado actuación en la historia de la salvación, en cuyo centro está la palabra: Dios ama su pueblo”.

 La revelación bíblica, ha explicado el Pontífice, “es sobre todo expresión de una historia de amor, la historia de la alianza de Dios con los hombres. Es por ello, que la historia del amor y de la unión entre un hombre y una mujer en la alianza del matrimonio ha sido asumida por Dios como símbolo de la historia de la salvación.

 Pero el Santo Padre ha hecho hincapié en los muchos desafíos que encuentren hoy las familias, y cuán difícil es realizar, en las modernas condiciones sociales, el ideal de la fidelidad y de la solidez del amor conyugal, tener y educar hijos, conservar la armonía del núcleo familiar.

  “De tantas familias que se hallan en condiciones de preocupante precariedad se levanta, quizá de un modo del todo inconsciente, un grito, una petición de ayuda que interpela a los responsables de las públicas administraciones, de las comunidades eclesiales y de las diversas agencias educativas –ha proseguido diciendo el Santo Padre- Es por lo tanto cada vez más urgente el compromiso de unir las fuerzas para sostener, con todos los medios posibles, las familias desde el punto de vista social y económico, jurídico y espiritual”.
 
La familia, célula de comunión y fundamento de la sociedad, “para los creyentes -ha dicho el Papa- es como “una pequeña iglesia doméstica” llamada a revelar al mundo el amor de Dios”. Esta ha sido la exhortación que ha hecho Benedicto XVI al Forum de las Asociaciones Familiares: “Ayudad a las familias a ser el signo visible de esta verdad, a defender los valores escritos, en la misma naturaleza humana, y por tanto comunes a toda la humanidad, o sea la vida, la familia y la educación. No son principios que derivan de una confesión de fe, sino la aplicación de la justicia que respeta los derechos de cada hombre”.

 

 

 

 

 

Sobre cultura de la vida
 
Clemente Ferrer (Madrid)
 
La ideología de género, surgida del feminismo radical, quisieron difundirla, a nivel internacional, en la Conferencia Mundial sobre la Mujer, promulgada en Pekín en 1995.


 
Esta ideología parte de la convicción de que la esposa ha sido utilizada por el marido a lo largo de la historia, mediante la imposición de estereotipos sociales leoninos que la han tenido retirada de la vida pública, destituida de derechos. Intenta implantar una sociedad en la que todas las personas sean uniformes, una sociedad sin distinción entre sexos en la que cada uno, aparte de las idiosincrasias biológicas con las que germine, elija su propia identidad de género y su orientación sexual.

El embarazo, por lo tanto, es calificado como una injuria, una carga agobiante con la que la sociedad ha castigado a la madre para dominarla y encerrarla en la esfera familiar.

Uno de los fines del feminismo de género consiste en destruir a la familia, a la que califica de " principal fuente de opresión de la mujer". No se dan cuenta- o no quieren que nos la demos los demás- de que la familia es liberación personal y una gran riqueza de la sociedad.

Juan Pablo II aseveró que: "la política familiar debe ser eje y motor de todas las políticas sociales" y que "el futuro de la humanidad está en la familia, que es urgente que la familia sea apoyada. Contra la cultura de la muerte, la familia constituye, la sede de la cultura de la vida".

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CLEMENTE FERRER ROSELLÓ. Presidente del Instituto Europeo de Marketing, Comunicación y Publicidad. Madrid.


 

 

El Papa comparte con los obispos húngaros su preocupación por la grave crisis de la familia y lamenta que aún subsista la desconfianza típica de quienes han vivido el comunismo y durante mucho tiempo bajo un clima de sospechas

 

 

 


Sábado, 10 may (RV).- Benedicto XVI ha recibido también a lo largo de la mañana a los obispos de la Conferencia Episcopal de Hungría, al final de su visita ad limina apostolorum. El Santo Padre en su discurso ha recordado el “largo período del régimen comunista, que ha marcado duramente a la población húngara” notándose ahora las consecuencias. El Papa ha señalado, por ejemplo, la dificultad que tiene la gente en confiar con los demás, “típica de quien ha vivido largo tiempo bajo un clima de sospechas”.

El Pontífice ha afirmado, que “el sentido de inseguridad ciudadana se ha acentuado además por la actual coyuntura económica, que un desconsiderado consumismo no contribuye a mejorar”. En este contexto ha dicho el Papa, la Iglesia ciertamente debe ser “maestra, mostrándose siempre sobre todo “madre” de modo que “favorezca el crecimiento de recíproca confianza y la promoción de la esperanza”.

Benedicto XVI ha subrayado que la primera realidad que sufre las consecuencias de la difundida secularización es la “familia” que está atravesando también en Hungría una “grave crisis”, cuyos síntomas son: la disminución del número de matrimonios; el aumento de los divorcios; la multiplicación de las parejas de hecho y de las uniones homosexuales. “Una situación que, unida a la falta de subsidios para las familias numerosas, ha llevado a una drástica disminución de los nacimientos, haciendo todavía más dramática la difundida práctica del aborto”.

Naturalmente, ha observado el Santo Padre, la crisis de la familia “constituye un enorme desafío para la Iglesia, porque se cuestiona la fidelidad conyugal y, más en general, los valores sobre los que se funda la sociedad”. El Papa ha indicado que las primeras víctimas de esta dificultad son los “jóvenes”, y en este sentido “ha apreciado vivamente las muchísimas iniciativas que la Iglesia promueve, a pesar de los medios limitados de que dispone, para animar el mundo de los jóvenes”, animando a “proseguir los esfuerzos para la pastoral escolástica y universitaria”.

Otra preocupación que el Pontífice comparte con los obispos húngaros: es la falta de sacerdotes, problema que se encuentra también en otros países de Europa. “Es fundamental -ha dicho el Papa- que los sacramentos de la Eucaristía y la Penitencia sean practicados con la máxima asiduidad y devoción y sean administrados con generosidad a los fieles por los propios sacerdotes”.

A pesar de la secularización, Benedicto XVI ha querido subrayar que la Iglesia Católica continúa siendo para muchísimos húngaros la Comunidad religiosa de pertenencia y es un significativo punto de referencia. El Papa ha apreciado también el hecho de que continúe viva la fe del pueblo, valorizándose iniciativas tradicionales, como son las peregrinaciones a Roma, Mariazell, Czestochowa, Lourdes o Fátima y produciéndose expresiones de devoción popular como es el fervor por los santos húngaros: Santa Elisabeth, San Emerico y San Esteban.

 

 

 

Misericordia y oración para sanar las crisis conyugales


El grupo Kairos propone un camino para separados y divorciados

 


ROMA, viernes, 9 mayo 2008 (ZENIT.org).- La misericordia y la oración han sido las dos claves propuestas a quienes sufren de un matrimonio roto en un encuentro celebrado con este motivo.

El pasado 4 de mayo tuvo lugar en el monasterio de las Clarisas de San Severino Marche, Italia, un retiro espiritual encaminado a reencontrar el diálogo y la unidad en la Iglesia para las parejas separadas, divorciadas y vueltas a casar.

El retiro forma parte de un camino organizado por el grupo Kairos, impulsado por el obispo de San Benedetto del Tronto, monseñor Gervasio Gestori.

El grupo Kairos, que inició sus actividades en 1997, está coordinado por los cónyuges Giancarla Perotti y Antonio Barra y está especialmente dedicado a parejas que viven una situación matrimonial difícil, entre diferencias, separaciones, divorcios y nuevas uniones.

La jornada de retiro, programada al final del año pastoral, ha incluído momentos de oración y reflexión con las monjas del Monasterio, alternados con momentos de formación, diálogo y discusión.

En el curso de la jornada se leyó y comentó la carta escrita por el cardenal Dionigi Tettamanzi, arzobispo de Milán, dirigida a las parejas en crisis, titulada «El Señor está cerca de quien tiene el corazón herido». El encuentro es el último de una serie con frecuencia mensual que comenzó al inicio del año en el Convento de San Giacomo della Marca en Monteprandone.

Entrevistada por Zenit, Giancarla Perotti explicó que «para las parejas en crisis, la terapia es el diálogo, el contraste y la oración».

Respecto al camino emprendido, las diferentes parejas que participaron en el retiro explicaron que para ellas una cosa ha cambiado: «Mientras que antes se sentían en los márgenes de la Iglesia, hoy se sienten insertos totalmente y están orgullosos aunque acompañados por la cruz de no poder acceder a la eucaristía y a la confesión para algunos de ellos, pero sienten a la Iglesia cercana y la ven empeñada en acogerles y mitigar sus heridas».

Ante las parejas que no pueden acceder a la Eucaristía, Perotti explicó que deben participar en la celebración eucarística dominical, en las tantas celebraciones particulares del año litúrgico, en la oración ante la Eucaristía, en los grupos parroquiales (caritativos, de oración y otros) y dar de todos modos «un gran testimonio de fidelidad y obediencia a la Iglesia, condición esta que lleva a la salvación».

Según la animadora del grupo Kairos es importante tener en mente las palabras que Juan Pablo II dirigió a las familias con motivo del Gran Jubileo de 2000: «Frente a tantas familias deshechas, la Iglesia se siente llamada no a expresar un juicio severo y distante, sino más bien a meter en los pliegues de tantos dramas la luz de la Palabra de Dios, compañada por el testimonio de su misericordia».

«Es lo que hemos tratado de hacer y queremos seguir haciendo», concluyó Giancarla Perotti.

[Monseñor Gervasio Gestori y el grupo Kairos están siempre disponibles tanto para coloquios como para acompañamiento. Para más información: gperottib@libero.it]

Por Antonio Gaspari, traducido del italiano por Nieves San Martín


 

 

 

Jornada por la Vida: «Siempre un bien»


Nota de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida

 

MADRID, jueves, 20 marzo 2008 (ZENIT.org).- Coincidiendo con la solemnidad de la Encarnación del Señor, que este año se celebra el 31 de marzo, la Iglesia en España celebra la VII Jornada por la Vida.

Con este motivo, los obispos que integran la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida han hecho pública una nota titulada «La vida es siempre un bien».

Los firmantes de la nota afirman que esta jornada «es una invitación a la oración y a proclamar el valor sagrado de toda vida humana desde su comienzo en la fecundación hasta su fin natural».

«De esta oración -añaden- debe brotar un compromiso decidido para vencer al mal a fuerza de bien, a la ‘cultura de la muerte' promoviendo una cultura que acoja y promueva la vida».

El misterio de la Encarnación del Señor, explican los obispos, «nos invita a considerar la grandeza y dignidad de la vida humana. Como nosotros, el Hijo de Dios comenzó su vida humana en el seno de su Madre. Por eso, este misterio nos recuerda que desde el momento de la concepción, la vida humana tiene un valor sagrado que todos debemos reconocer, respetar y promover».

Los firmantes de la nota aseguran que sienten el deber «de promover en la Iglesia y en la sociedad el valor de la vida humana, alentando todas las iniciativas que promueven la familia y la vida como, por ejemplo, la moratoria internacional sobre el aborto».

Los prelados recuerdan que, hace poco, «la sociedad española se ha sentido conmovida por ciertas prácticas abortivas y la crueldad de los medios utilizados para ocultarlas. Esta realidad, que los obispos venimos denunciando desde hace años, ha suscitado de nuevo el debate sobre el aborto en nuestra sociedad».

Como ya dijimos, añaden, «aún considerando como un gran avance el cese de la práctica ilegal del aborto, la acción genuinamente moral y humana sería la abolición de la ‘ley del aborto', que es una ley injusta».

Y citan las palabras que Juan Pablo II dijo en Madrid en 1982: «Quien negara la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona humana ya concebida aunque todavía no nacida, cometería una gravísima violación del orden moral. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. Se minaría el mismo fundamento de la sociedad».

Invitan a los fieles «a que eleven su oración al Señor para que ilumine la conciencia de nuestros conciudadanos, especialmente la de los políticos. Que el Dios de la vida les ayude a comprender y remediar el enorme drama humano que el aborto supone para el niño en el seno de su madre, para la propia madre, y para la sociedad entera».

«La ley del aborto -afirman- debe ser abolida, al tiempo que hay que apoyar eficazmente a la mujer, especialmente con motivo de su maternidad, creando una nueva cultura donde las familias acojan y promuevan la vida. Una alternativa importante es la adopción. Miles de esposos tienen que acudir a largos y gravosos procesos de adopción mientras en España más de cien mil niños murieron por el aborto durante el año 2006».  

Los obispos se dirigen a los católicos «para recordarles sus obligaciones morales y de conciencia. Ningún católico, ni en el ámbito privado ni público, puede admitir en ningún caso prácticas como el aborto, la eutanasia o la producción, congelación y manipulación de embriones humanos, La vida humana es un valor sagrado, que todos debemos respetar y que las leyes deben proteger».

«No puede sostenerse -subrayan- que el aborto es inadmisible para un católico pero que esto no obliga al que no lo es. Al contrario, ‘el cristiano está continuamente llamado a movilizarse para afrontar los múltiples ataques a que está expuesto el derecho a la vida. Sabe que en eso puede contar con motivaciones que tienen raíces profundas en la ley natural y que por consiguiente pueden ser compartidas por todas las personas de recta conciencia'».

Por eso, añaden, «si algún católico albergara dudas sobre este tema, debería acudir a la oración para pedir la luz del Espíritu Santo. También podrá informarse de las razones por las que la Iglesia sostiene, siempre con argumentos teológicos, filosóficos y científicos sólidos, el valor y la dignidad de la vida personal desde la fecundación hasta la muerte natural».

«La vida es una realidad maravillosa que no deja de sorprendernos -subrayan los prelados--. Cuantos más datos nos proporciona la ciencia, mejor podemos comprender que la vida del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, es un misterio que desborda el ámbito de lo puramente bioquímico».

Recuerdan que, en su constante progreso, «la ciencia afirma cada vez con más fuerza que desde la fecundación tenemos una nueva vida humana, original e irrepetible, con una historia y un destino únicos».

«Una vida que tiene que ser acogida, respetada y amada: ‘es compromiso de todos acoger la vida humana como don que se debe respetar, tutelar y promover, mucho más cuando es frágil y necesita atención y cuidados, sea antes del nacimiento, sea en su fase terminal'».

Y concluyen pidiendo «al Señor que en esta Jornada, contemplando el misterio de su encarnación, sepamos acoger como la Virgen María el don de la vida, y aprendamos de la madre del amor hermoso a defender y promover la vida en todos sus momentos, proclamando que ‘frente a la muerte está la vida'». 

Firman la nota los obispos monseñor Julián Barrio Barrio, presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar; Juan Antonio Reig Pla, presidente de la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida; Francisco Gil Hellín, Vicente Juan Segura y Manuel Sánchez Monge.

Por Nieves San Martín


 

 

 

Pornografía en Internet, el nuevo destructor de matrimonios


La pornografía de internet se instala profundamente en la cultura

 


ROMA, domingo, 3 marzo 2008 (ZENIT.org).- En Cuaresma deberíamos pensar en el ayuno no sólo en relación con el alimento y la bebida, sino también con las imágenes, recomendaba Benedicto XVI. Este consejo lo dio el Papa durante una sesión de preguntas y respuestas con el clero de Roma, el 7 de febrero.

La pregunta tenía que ver sobre cómo evangelizar a la gente, presentando la verdadera belleza en el contexto de la cultura contemporánea. Parte de la respuesta del Papa trató del uso de las imágenes y también de los problemas creados por ideales erróneos de belleza. Durante la Cuaresma: «necesitamos un espacio que esté libre del permanente bombardeo de imágenes», comentaba el Santo Padre.

Una aplicación del consejo del Papa sería ayunar, no sólo durante la Cuaresma, sino de forma permanente, de la cada vez más creciente presencia de la pornografía. Un artículo del 12 de febrero en la web de ABC News citaba datos de una publicación de economía que cifraba en 14.000 millones de dólares las ventas generadas en Estados Unidos relacionadas de una forma u otra con la pornografía. El artículo también informaba que una estimación eleva hasta los 4,2 millones el número de páginas web online pornográficas, con 40 millones de visitas diarias.

No han tenido mucho éxito los intentos del gobierno federal por controlar esta floreciente industria. Las investigaciones bajo cargos de obscenidad en la pornografía de adultos llevadas a cabo por el FBI han disminuido debido a otros temas como el terrorismo, informaba Reuters el 19 de septiembre. No obstante, el FBI ha actuado contra la pornografía infantil.

De igual forma, los intentos de regular la industria de la pornografía en Internet sólo han logrado repetidas derrotas legales. El año pasado un juez federal respaldó las sentencias anteriores que invalidaban la Ley de Protección del Niño Online, sobre la base de que negaba el derecho a la libertad de expresión, informaba el 23 de marzo el Washington Post.

La ley penalizaba a quienes tenían páginas de Internet que dejaran a menores de 17 años tener acceso a material sexual. La ley, aprobada en 1998, nunca ha estado en vigor porque ha sido bloqueada con diversas acciones legales.

Consecuencias peligrosas

El creciente consumo de pornografía está creando no pocos problemas. El año pasado un juez de Melbourne, Australia, sentenció a un hombre a 11 años de prisión por la acusación de violación, informaba el 3 de enero el periódico Age.

El juez Damian Murphy afirmó que Andrew Bown había actuado de acuerdo a una fantasía vista en un material bajado de Internet.

Los autores del artículo, Maree Crabbe y David Corlett, comentaban que una consecuencia de la pornografía de Internet es el aumento de las imágenes sexuales más extremas y violentas. Escenas que son tan degradantes y humillantes que se prohibirían en el cine y la televisión es tan ahora fácilmente disponibles a cualquiera con una conexión a Internet.

Crabbe y Corlett afirmaban que las investigaciones demuestran un nexo entre el consumo de pornografía y las agresiones sexuales masculinas. Incluso cuando la pornografía no es violenta, la exposición a ella tiende a aumentar la tolerancia del espectado ante la violencia sexual.

A principios de año un reportaje publicado en Australia revelaba los números record de visitas a las páginas webs pornográficas. Según un artículo del 26 de mayo en el Sydney Morning Herald, una encuesta encontró que el 35% de los usuarios de Internet había visitado al menos una vez una página «de adultos» en los tres meses precedentes.

Según el artículo, psicólogos y consultores afirman que la pornografía de Internet es una causa creciente de problemas matrimoniales debido al aumento del número de hombres que se convierten en consumidores compulsivos.

En el periódico Age se publicaba el 26 de mayo un largo artículo sobre este tema. «El impacto de la pornografía en Internet  en las actitudes, prácticas y relaciones sexuales puede llegar a ser tan profundo como la introducción de la píldora anticonceptiva en 1961», afirmaba el artículo.

Calificándolo de «nuevo destructor de matrimonios», el artículo comentaba que no sólo logra que gran número de hombres sean consumidores habituales, sino que también causa infelicidad y falta de confianza en muchas mujeres.

Imágenes para el móvil

Tras Internet, ahora los teléfonos móviles se están convirtiendo en un escaparte para la pornografía. Ya extendido en Europa, el uso de móviles para este fin empieza a despegar en Estados Unidos, según un artículo de Reuters el 30 de enero.

Según Reuters, las ventas de pornografía vía móvil en Europa alcanzaron los 775 millones de dólares en el 2007, comparados con los sólo 26 millones de Estados Unidos. Un estudio citado en el artículo estimaba que, a nivel mundial, la industria pornográfica podría generar en el 2010 unos 3.500 millones de dólares en ingresos.

Las compañías de telefonía móvil de Estados Unidos planean suavizar los controles de sus redes, permitiendo más prestaciones y servicios. Además, los últimos modelos de móviles tienen una mayor calidad de imagen y una capacidad mejorada de navegar en la red. Las páginas para compartir vídeos también están expandiendo su oferta de servicios para quienes tengan teléfonos más avanzados.

El extendido uso de pornografía a través de los móviles suscitó el año pasado una confrontación en la Iglesia de Inglaterra, cuando un tribunal eclesiástico sentenció en contra de que se pusieran antenas para móviles en las agujas y en las torres de las iglesias, informaba el Times el 17 de marzo.

Las iglesias pueden ganar más de 10.000 libras (19.621 dólares) al año de las empresas de telefonía móvil, observaba el artículo. Esto se puso en peligro cuando un juez eclesiástico en Chelmsford, Essex, sentenció en contra de la propuesta de instalar una antena en la torre de San Pedro y San pablo en Chingford. El juez George Pulman concluyó que algunos de los materiales transmitidos «no coinciden con el uso cristiano de una iglesia».

Sin embargo, su sentencia fue anulada poco después por el Tribunal de los Arcos, el más alto organismo eclesiástico de la Iglesia de Inglaterra, informaba el periódico Telegraph el 25 de julio. El tribunal afirmó que se debe recordar que los seres humanos son «imperfectos» y rechazar la antena por este motivo sería una «postura no equilibrada».

Gracias a Dios en otros círculos prevalece una visión más sana. En la edición del 10-15 de febrero del National Catholic Register se informaba de las acciones legales emprendidas por algunos colegios católicos en Estados Unidos para bloquear las páginas webs pornográficas y de juego.

Comenzando en el 2006, el St. Vincent College in Latrobe, Pennsylvania, puso filtros para bloquear el acceso a estos sitios desde todos los ordenadores públicos y de las salas de residentes. «Como padre de cinco hijos, asumo que en un colegio católico no se debería ver porno en el dormitorio», comentaba el presidente del colegio, Jim Towey, que introdujo la medida poco después de asumir el cargo.

Otras instituciones católicas con filtros de acceso incluyen a la Universidad franciscana de Steubenville y al Wyoming Catholic. No obstante, el artículo del Register observaba que muchos otros institutos católicos no ponen ningún filtro en absoluto.

Vivir la castidad

Una publicación, aprobada en noviembre de 2007 por la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, expresaba su preocupación por la pornografía: «Formación Catequética en la Vivencia de la Castidad: Pautas para el Diseño Curricular y su Publicación».

La castidad, explicaba el documento, «no es un asunto de represión de los sentimientos y tentaciones sexuales sino una integración exitosa del don de la sexualidad dentro de la persona entera».

Uno de los errores identificados por el texto es el uso erróneo de Internet que permite un fácil acceso a la pornografía virtual. El contenido sexualmente explícito en blogs, mensajes, y fotos en las páginas webs sociales son también otro de los caminos que violan la castidad.

«La pornografía difama la intimidad del acto marital e injuria la dignidad de los que la ven y participan», observaba el documento. «Los cristianos deben evitar toda participación en la pornografía sea como productores, actores, consumidores o vendedores».

Es necesaria una mayor instrucción y educación catequética para ayudarnos a apreciar el valor de la castidad, comentaba el texto. Puede ayudar también recordar los que mencionaba Benedicto XVI en sus comentarios del 7 de febrero sobre las imágenes y la belleza.

Dios puede liberarnos de «la inflación de imágenes», afirmaba el Papa. De hecho, continuaba, a través de la encarnación de Cristo, Dios nos ha mostrado su imagen. Convencer al mundo de la belleza de la verdad revelada en Cristo puede ser la clave para superar la fascinación de imágenes empobrecidas que sólo degradan nuestra humanidad.

Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado


 

 

 

'Tener muy mala memoria es buenísimo para la convivencia'


El psiquiatra Luis Rojas Marcos asegura que 'si aspiras a la igualdad perfecta en la pareja estás abocado al fracaso' y recomendó, para la buena convivencia, 'tener muy mala memoria'.

'Convivir' es el título del último libro del doctor, quien, en una entrevista con EFE, desgranó algunas de las recetas para llevarse bien con los demás, una cuestión de suma importancia porque 'los vínculos de amor y la convivencia armoniosa con otras personas constituyen nuestra fuente primordial de felicidad'.

Rojas Marcos negó que actualmente nos cueste más convivir que en épocas pretéritas, en las que hombres y mujeres permanecían juntos hasta el lecho de muerte, al alegar que, entre otras cosas, no existía la posibilidad de divorciarse.

Lo que ocurre hoy en día es que 'tenemos unas aspiraciones muy altas de alcanzar la felicidad, lo cual está bien y es normal, pero, al mismo tiempo, nos sentimos decepcionados con demasiada facilidad'.

En la pareja, a su juicio, no se puede aspirar 'a la igualdad perfecta' porque sus cimientos se tambalean cuando empezamos a recriminarnos cosas como 'cuántos platos has lavado', 'ella lava cinco y yo nueve' o 'él se levanta una vez a atender al niño y yo me tengo que levantar tres'.

'Cuando empezamos así, malo, malo, malo..', apuntó el psiquiatra, para abundar en que tampoco existe un amor en éxtasis continuo porque 'todo el mundo tiene días mejores y días peores, a todos alguna vez nos duele algo o estás depre, o cambias con la edad, o tus padres se hacen mayores o tus hijos tienen problemas'.

En las relaciones sentimentales, como en la inmensa mayoría de las cosas de la vida, 'todo es cuestión de trabajárselo' y también de 'saber perdonar' sin dejar espacio a los rencores.

Aprender a convivir, como explica el autor en su última obra, editada por Aguilar, requiere 'introspección' y una dosis generosa de 'franqueza, flexibilidad, optimismo y autodisciplina'.

'Tener mala memoria ayuda mucho, yo cada día la tengo peor y me llevo mejor con la gente', bromeó Rojas Marcos, quien apostó por ser personas que no se acuerdan de las 'faenas' y que saludan a quien no se lo espera tras un conflicto por una poderosa razón: 'se me ha olvidado'.

No poner 'toda la responsabilidad de la felicidad en la pareja' fue otra de sus recomendaciones, puesto que 'diversificar las parcelas de la vida te hace sentir bien y ayuda a superar la adversidad'.

'Un poquito aquí, otro poquito allí, si te va regular en un lado, en otro te irá bien', arguyó, y puso por ejemplo lo que hace la gente que tiene dinero cuando invierte en distintos sitios a la vez.

Resaltó que las personas que se sienten bien en el trabajo superan un divorcio mejor: 'te va mal en tu vida afectiva pero te va bien en tu vida profesional'.

El doctor hizo hincapié en que es importante 'sacar fuera lo que tienes' y comunicarse mucho, 'incluso con el perro y el gato aunque no te contesten', dado que eso disminuye 'la intensidad emocional de lo que llevas dentro'.

Comentó que la esperanza de vida de las mujeres españolas es muy alta porque hablan mucho, algo que aconsejó a los hombres para que tengan buena salud, sean mejores personas y haya menos violencia.

Otra clave de la convivencia es el sentido del humor, que facilita mucho las cosas, al ser capaz de poner una situación complicada en contraste con algo que te hace gracia.

'Al reírte te sientes mejor, porque los músculos de la risa mandan mensajes al cerebro y se segrega más serotonina, una sustancia que te hace sentir bien', indicó, al tiempo que invitó a 'reirse incluso sin ganas porque, al final, te sientes fenomenal'.

Hacer ejercicio físico regular, tener una vida espiritual, ya sea a través de la religión o de la dedicación a grandes valores, como la creatividad, el amor o la solidaridad son cosas que, matizó, 'ayudan mucho'.

Rojas Marcos, que ha ocupado relevantes cargos en la ámbito de la salud en Nueva York, subrayó que dedicar al voluntariado una hora a la semana mejora la autoestima, se duerme mejor y, también, aleja de la adición a sustancias como el tabaco o el alcohol.

 

Terra Actualidad - EFE

 

 

La familia, con una misión especial
En el Día de la Familia


Magaly Cruz Nucamendi

Es la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, ubicada en el antiguo barrio de la Mejorada, el sitio donde domingo a domingo se reunen muchas familias de diferentes rumbos de la ciudad a oír misa y dar gracias en el día dedicado al Señor, para de allí dirigirse a la visita amorosa a los abuelos que viven por ese rumbo.

Y es que si el domingo es el Día del Señor, también para quienes nacimos y vivimos en esta tierra de tradiciones y costumbres, aún es para muchos —afortunadamente— un día dedicado por entero a la familia, incluidos los abuelos.

Los afanes de cada día, las condiciones actuales de la vida hacen cada vez más difícil las relaciones intrafamiliares; el trabajo de ambos padres y las múltiples actividades de los hijos han convertido el hogar —un sitio donde la familia se convierte en comunidad de vida y de amor— en una simple casa, lugar donde habitan numerosos miembros.

Por eso es tan importante el papel de los abuelos en la vida familiar: ellos ocupan un lugar destacado en la vida de los niños. Según el psiquiatra infantil Kornhaber, “para un niño, sólo los padres están por encima de los abuelos en la jerarquía del afecto”.

Los abuelos somos transmisores de amor sin medida, de demostraciones de cariño sin límites, tenemos todo el tiempo para ellos y volvemos a ser niños cuando jugamos con ellos, y aprendemos tardíamente a ser padres cuando reprendemos con ternura y enseñamos con paciencia; somos el álbum de recuerdos de pasajes de la vida familiar y ayudamos a los padres y a los nietos a comprender principios y valores hoy olvidados con demasiada frecuencia, y sin embargo esenciales para una buena vida familiar.

El amor se transmite en la familia, es allí donde formamos a nuestros hijos en la afectividad para ayudarlos a desarrollar su capacidad de amar. Es una tarea impostergable hacer de nuestros hogares comunidades de vida y de amor, donde habiten familias unidas, que en íntima comunicación fortalezcan sus relaciones y convivan en armonía con los demás.

Hemos de encontrar tiempo para que el domingo sea realmente un día de plenitud, de amor, de familia, de solidaridad, eliminando aquellas cosas que hemos escogido para ese día y que nos podrían apartar de las cosas más importantes de nuestra vida.

Por eso me encanta el domingo y lo disfruto tanto; para quienes tenemos la dicha de ser abuelos el encuentro con los nietos y los hijos que hoy viven su propia vida, es un oasis de amor y de bendiciones que el Señor generosamente nos prodiga.

Termino con una frase de Juan Pablo II que nos recuerda nuestra misión en la tierra: “Familia sé lo que eres”.— Mérida, Yucatán.

cruznucamendi@hotmail.com

 

 

México comienza a preparar el Encuentro Mundial de las Familias


No se ha descartado la visita del Papa

 


MÉXICO, martes, 19 febrero 2008 (ZENIT.org-El Observador).- Desde este fin de semana pasado, han tomado forma los preparativos para la celebración del Sexto Encuentro Mundial de las Familias (EMF) que tendrá lugar en la Ciudad de México del 13 al 18 de enero del 2009.

Monseñor Enrique Glennie Graue, vicario general de la arquidiócesis de México y secretario ejecutivo del equipo de preparación del EMF y Enrique Gómez, encargado de relaciones públicas de dicho encuentro, fueron los encargados de dar a conocer --en rueda de prensa-- los pormenores de la organización de un acontecimiento en el que no se ha descartado la visita a México del Papa Benedicto XVI.

El lema del EMF será «La familia formadora en los valores humanos y cristianos», que expresa el interés de la Iglesia católica para que la familia reflexione sobre sí misma, sobre la situación que atraviesa y  se haga una revaloración cristiana del matrimonio.

Los organizadores explicaron que el encuentro que se realizará en el Centro de Convenciones Banamex de la Ciudad de México, tendrá tres actos principales: un congreso teológico-pastoral, uno festivo-testimonial y una misa multitudinaria para celebrar el bien de la familia cristiana a la sociedad.


Durante el encuentro con los periodistas, se presentó, también, el logotipo oficial que acompañará el Encuentro y que representa a una familia, a través de siluetas humanas, «de ella nace del amor simbolizado en tres corazones y regido por la fe, representada por la cruz arriba», dijeron los encargados de la difusión del EMF.

Sobre el logotipo agregaron que «la cruz representa la presencia de Dios como sostén de la unidad de la familia. Cristo da fuerza, luz y vida. Los 3 corazones unen o representan a la familia unida por el amor y la relación. La actitud de los miembros de la familia es de confianza y alegría en el Señor».

También explicaron los organizadores que los tres elementos, «la familia, los corazones y la cruz tienen como base una elipse -representando el mundo- con el fin de que se vea como una fraternidad global. Se trata también de representar a la familia, unida por el amor y la fe, lo cual es fundamento de un auténtico desarrollo de todos los valores humanos y cristianos; es decir, del desarrollo integral de la persona a partir de la familia. La familia está en el mundo, pero trasciende fuera de él, gracias a que vive los valores humanos y cristianos».

Un detalle del logotipo es la figura de la madre, la cual se aprecia embarazada, «detalle que apunta al tema de la vida, primer valor fundamental, promovida, custodiada y celebrada por la familia».

Finalmente, el color verde que compone la imagen significa, la esperanza en el futuro de la Familia, y el color oficial de México, sede de la organización del EMF 2009.


El EMF que se realiza cada tres años supone un momento en el que las familias se encuentran como iglesia doméstica y santuario de la vida para orar, dialogar y profundizar temas de actualidad; para conocer y compartir el papel de la familia cristiana con miras a la nueva evangelización.

El primer encuentro tuvo lugar en Roma en 1994; el segundo en Río de Janeiro (Brasil) en 1997; el tercero nuevamente en Roma en 2000, que coincidió con el Jubileo de las Familias; el cuarto en Manila (Filipinas) en 2003, y por último en Valencia (España) en 2006.

 

 

 

 

La familia, clave para el auténtico desarrollo


Habla la doctora Christine de Vollmer, miembro de la Academia Pontificia para la Vida

 


CARACAS, domingo, 20 enero 2008 (ZENIT.org).- «Sin familias, y familias sanas, amorosas y completas, no abra ni desarrollo ni futuro», afirma la doctora Christine de Vollmer, residente en Venezuela, miembro de la Academia Pontificia para la Vida, y presidente de la Alianza Latinoamericana para la Familia (ALAFA).

Participará en el primer Congreso Internacional en Defensa de la Vida, que se celebrará en el Santuario de Nuestra Señora Aparecida, en Brasil, del 6 al 10 de febrero.

En este contexto, Zenit la ha entrevistado.

--Qué expectativas tiene usted para el primer Congreso Internacional en Defensa de la Vida?

-Dra. Christine de Vollmer: Vengo con grandes expectativas a este Santuario donde recientemente la Iglesia de América se reunió con el Papa para trazar el camino para el próximo decenio.  Pienso que este Congreso Internacional reunirá los mejores pensadores en materia de familia: familia que es el futuro no sólo de América, sino del mundo. Sin familias, y familias sanas, amorosas y completas, no abra ni desarrollo ni futuro.  Pienso que esta iniciativa dará pautas para corregir el rumbo equivocado que tienden a seguir nuestros países.  Aplaudo el gran trabajo que hace la Conferencia Episcopal de Brasil para liderar este gran esfuerzo.

--En el congreso, usted hablar de «Ética sexual y doctrina moral católica». ¿Qué aspectos pretende abordar?

-Dra. Christine de Vollmer: Principalmente voy a enfocar la verdad antropológica de la familia y la importancia de enseñar sobre esta de manera efectiva.  La familia es imprescindible para los seres humanos y es por eso que la Iglesia la protege de mil maneras.  Es importante hacer oír nuestras voces en el ambiente internacional para decir que la familia no es un invento de la Iglesia católica, sino que la Iglesia la protege porque es anterior a la sociedad, del Estado y no puede «pasar de moda», porque radica en la naturaleza misma del ser humano.  También destacaré la importancia de enseñar nuevamente y de forma eficaz las virtudes universales que son fundamentales para el bienestar de las personas, la estabilidad de las familias, y el buen funcionamiento de las sociedades.  Éstas han sido obviadas por la cultura del egoísmo y negadas convincentemente por los medios de comunicación.  Es urgente volverlos a descubrir, entendiéndolos en su esencia y en su práctica.

--¿Cómo es posible afrontar la avalancha de ataques contra la familia y cómo presentar a los jóvenes el valor del sentido de la familia, como santuario de vida?

 

-Dra. Christine de Vollmer: De eso, precisamente, se trata nuestro trabajo y nuestro apostolado.  Tenemos que empezar con los niños, formándolos en las virtudes y su lógica.  Es sólo viviendo las virtudes de forma convencida que la persona puede ser feliz, como lo comprobó el neurólogo y psiquiatra famoso Viktor Frankl y otros investigadores recientes.  El hombre fue creado para reflejar a Dios su Creador, y tenemos que conducir a los niños y jóvenes a entender esta verdad esencial por métodos modernos y en términos que pueden entender en el día de hoy, tan diferente a otras épocas.  El camino es largo, porque la industrialización, la comercialización y las ideologías ateas han deformado la cultura casi completamente.  Pensamos que debemos volver al estilo de nuestro Señor Jesús Cristo, y enseñar por vía de parábolas que los jóvenes pueden entender.   Como trabajamos por medio de las escuelas, primarias y secundarias, también estamos llegando a formar a los docentes, maestras y maestros.   Éstos acogen con alegría nuestros programas porque les ayuda mucho a tener orden en sus aulas, y a poder enfrentar con éxito muchos problemas de conducta.

--¿Qué propuestas concretas de políticas públicas podría sugerir para fortalecer el valor de la maternidad, así como el de la paternidad, en una sociedad en la que ha penetrado la cultura de la antinatalidad?

-Dra. Christine de Vollmer: Naturalmente tenemos que hacer conocer por todos los medios la función indispensable de la madre como formadora y primera maestra.  Pero también tenemos que hacer conocer las cifras ya reconocidas que muestran que la ausencia de matrimonio y del padre en el hogar es la gran causa de la pobreza, la delincuencia y todos los males sociales.   Esto seria importantísimo para empezar.

Pero al mismo tiempo tenemos que luchar una vez más, como se hizo ante el llamamiento del Papa León XIII hace un siglo (y que fue exitoso en su momento) a que se vuelva a exigir ante los gobiernos, los sindicatos y uniones de trabajadores, los empresarios y la opinión publica, el «salario familiar» que permitiera a las esposas quedarse en sus casas para poder cuidar, nutrir y formar a sus hijos correctamente.  Esto no es «volver la mujer a la esclavitud del hogar», como nos han querido convencer las feministas y los anti-familia, sino que le da a la mujer la libertad de escoger formar familia, formando sus hijos para que sean excelentes en todos los aspectos, en vez de obligarla a dejar sus pequeños en cuidados inferiores a los que una madre preparada podría darles.

-¿No le da la impresión de que comienzan a organizarse por todas las partes del mundo redes de resistencia y de solidaridad para afrontar las amenazas contra la familia y la vida humana?

 

--Dra. Christine de Vollmer: Precisamente, el éxito que han tenido estos ideólogos para destruir la familia sólo ha logrado un creciente caos social y una baja natalidad, incompatible con un futuro.  Como los hombres y mujeres son inteligentes, se están informando y organizando en todas partes, con convicción y gran entusiasmo.  Una organización que crece exponencialmente es el World Congress of Families, WCF, (http://www.worldcongress.org/) una organización internacional que reúne y beneficia a las organizaciones, para informarles y unirlos.  Mediante congresos grandes y pequeños y por Internet les ayuda a saber cómo dar marcha atrás a estas tendencias mortíferas.  Nuestras organizaciones Alianza Latinoamericana para la Familia (ALAFA) y Alliance for the Family (AFF) forman parte de esta gran alianza de WCF.

-La mentalidad vigente, que separa sexualidad de procreación, ha servido para difundir la maternidad como un dato meramente cultural y opresor, del que tiene que liberarse la mujer, deseando un «cuerpo perfecto» como nueva utopía. ¿Considera que hay alternativas a esta visión?

-Dra. Christine de Vollmer: Como sabemos, la «ideología feminista» no representa a las mujeres. Las feministas originales, hace un siglo, sí, porque defendían a la mujer y entendían que la maternidad es de importancia capital para las sociedades. Hoy día, la ciencia nos comprueba cómo para los bebés la presencia de la madre en los primeros dos años es imprescindible para su formación neurológica y por tanto emocional.  En los próximos años veremos un trágico aumento de problemas psicológicos, emocionales y sociales por la obligatoriedad de que la madre salga a ganarse la vida.  Veremos también un continuo aumento de la pobreza y de crímenes violentos, debido a la falta de padres en el hogar.  Esto es un hecho comprobado científicamente y no puede ser evitado por un discurso ideológico.

--¿Cómo pueden crear los grupos pro-vida, en el seno de la Iglesia y de la sociedad, una red de solidaridad para defender a la familia y a la vida humana?

--Dra. Christine de Vollmer: Nos hace falta ser muy valientes, no debemos dejarnos llevar por «la corriente» y a la vez tenemos el deber de informarnos. Yo temo que en el futuro las sociedades se van a dividir en dos nuevas clases sociales: los que han tenido las ventajas del amor y sostén emocional del padre y la madre, por un lado; y por otro los que sólo han conocido las guarderías, la calle, la televisión violenta y los video-juegos.  Esta será la más cruel de las divisiones, porque la estructura cerebral de los sin-hogar será inferior, según nos muestran ahora los más modernos estudios sobre el desarrollo cerebral.

-¿Cómo es su trabajo en la Alianza para la Familia? ¿Qué experiencias puede compartir de iniciativas a favor de la familia y de la vida humana?

-Dra. Christine de Vollmer: Nosotros seguimos prestando servicios médicos y sociales, pero nuestro interés ha ido concentrándose cada vez más en dos direcciones.  Uno es la educación en valores y virtudes, a través de nuestro programa «Aprendiendo a querer» («Alive to the World», en ingles). Este programa, diseñado en América Latina para escuelas de todo tipo, es una forma de enseñar los valores universales, y su aplicación, que son las virtudes. Empieza desde los 6 anos hasta los 18, de forma continua, pedagógica y efectiva. Está teniendo mucho éxito y hemos tenido que hacer una versión en inglés y otra para África. 

La otra dirección es ayudar y fomentar la unión de las organizaciones. Nuestra Alianza Latinoamericana ya colabora con el Congreso Mundial de Familias, que antes mencioné, y puede informar, ser informada e también influir a nivel mundial.  La guerra contra la familia, que es ideológica y tiene su base en el lucro farmacológico, es global, y nuestra respuesta y defensa tiene que ser global, también.

--¿Qué sugerencias puede ofrecer para una acción conjunta en defensa de la familia y de la vida humana, especialmente en América Latina, donde crece la presión por la legalización del aborto?

-Dra. Christine de Vollmer: Como he dicho, estamos bajo una agresión internacional que utiliza la desinformación y la corrupción de gobernantes para imponer las leyes que destruyen familias y vidas.  Nuestra defensa tiene que ser con información correcta, científica y reciente. Tenemos que unirnos para entender el peligro, impedir el paso de leyes anti-vida y anti-familia, mientras insistimos en la protección de las familias y de la maternidad. Lo fundamental también es educar las nuevas generaciones para que entiendan, y sepan formar, las bases de una sociedad feliz, que es el matrimonio y la familia.

--¿Cómo tiene lugar la lucha pro-vida en Venezuela?

--Dra. Christine de Vollmer: Los venezolanos son un pueblo muy pro-vida. Lamentablemente nuestra institución familiar es principalmente matriarcal, lo que ha sido causal de una gran pobreza y mucho desorden social. Esto se está entendiendo poco a poco, creo.  Pero en materia de lucha, podría decir que en este momento la atención de todos es tratar de preservar la libertad y no caer en un marxismo a ultranza.

-¿Qué considera que debería subrayar la Declaración de Aparecida en Defensa de la Vida, que se presentará en el Congreso?

-Dra. Christine de Vollmer: Pienso que lo más urgente de todo es preparar a los jóvenes y a las parejas para un matrimonio santo y fértil, resaltando tres cosas: el enorme valor de los niños y la importancia de la madre, la madre preparada desde chica a ser madre y maestra, como reflejo de lo que es la Iglesia, por una parte. Y la importancia capital de la paternidad, la presencia activa y amorosa del padre en el hogar, que es el reflejo, a su vez, de Dios Padre, que crea y sostiene, que da la ley y ama sin limites.

Por Hermes Rodrigues Nery / Alexandre Ribeiro

 

 

 

 

El "Papa" español

Desde Tarancón, no ha habido otro cardenal con tanto poder como Rouco. La manifestación por la familia del domingo fue toda una demostración. Sonó como papable y es el máximo aspirante a presidir a los obispos el 4 de marzo. Habla siete idiomas y su eslogan es: «Mejor perseguidos que irrelevantes». Es el azote al laicismo de ZP.

Desde la sede principal, que ocupaba en el estrado de 14 metros de altura, el cardenal divisaba una multitud imponente a sus pies, casi 50 obispos, dos cardenales y todos los líderes católicos a su lado. Arropándolo. Eran las doce menos cinco del domingo 30 de diciembre de 2007. Y Rouco Varela se concedió unos minutos para recrear la vista y solazar el ánimo. Al instante, en la pantalla gigante que tenía enfrente, apareció el Papa Ratzinger. En vivo y en directo. Un Papa virtual, pero presente en la magna concentración de la plaza de Colón de Madrid. Y con un discurso en español más largo de lo esperado. Su Santidad había cumplido la promesa que le había hecho, hacía un mes y medio, al purpurado madrileño. Y la apoteosis se adueñó de los presentes. El Papa les bendecía y avalaba desde Roma. Y Rouco respiró aliviado.

Por la mente del cardenal de Madrid cruzaba, como una corriente eléctrica bifásica, una frase latina: «Non praevalebunt». Y el texto de Mateo 16,17 ss., en el que Jesús dice: «Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Infierno no prevalecerán (non praevalebunt) contra ella».

Tras el Angelus papal, Rouco elevó su corazón al Altísimo. Y, desde dentro, le surgió como un torrente el himno al Sagrado Corazón que había aprendido de niño, cuando todos le llamaban Tucho, en la iglesia de Santa María de Villalba (Lugo) y en la escuela de Doña Amelia: «Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat» (Cristo vence, Cristo reina, Cristo gobierna). Y se puso, una vez más, en manos del Dios generoso al que había entregado sus 71 años de vida. Y le agradeció a María, cuya estampa lleva siempre en la cartera, el milagro de Colón. Porque reunir a más de un millón largo de personas en menos de un mes, sólo es posible con la ayuda de la Providencia y la habilidad de Rouco.

Algunos le llaman ya el Papa de España. Otros, con mayor maldad, le tildan de Roucoborgia. En cualquier caso, amigos y enemigos, progres y carcas, Gobierno y oposición, todo el mundo reconoce su enorme poder. Quizás no haya habido en la Historia reciente de España un cardenal con tanto poder en Roma y en España. Sólo comparable con el de Vicente Enrique Tarancón, el cardenal de la transición. Pero, con una diferencia fundamental a favor de Rouco: Tarancón ejercía menos el poder.

La figura excepcional del actual cardenal de Madrid se delineaba ya unos años después de su llegada al arzobispado de Madrid en 1994. Y no pasó desapercibida para Crónica, que abría sus páginas del domingo 28 de febrero de 1999 con un amplio reportaje titulado Rouco, ¿Juan XXIV?, en el que se lanzaba, por vez primera, la candidatura del papable español. Al mes siguiente, era elegido presidente del Episcopado por vez primera con 44 votos. Y tres años después, reelegido con 54 sufragios. Fue su quinquenio de gloria. Con vara alta en Roma y acceso directo a Juan Pablo II y a su poderoso clan polaco. Y con un control total de la Iglesia española. Algunos decían que excesivo.

Su buena racha se rompió en 2004. Y como siempre le ocurre al cardenal (mente lúcida en cuerpo débil, que somatiza todas sus preocupaciones y problemas) por culpa de su organismo. Una operación en la que le extirparon un riñón. Era el mes de octubre de 2004. Comenzaba su particular travesía del desierto. Al año siguiente, perdió la presidencia del Episcopado. Se presentaba a un tercer mandato, algo que sólo había conseguido el cardenal Tarancón. Le faltó un solo voto para igualar al purpurado de Burriana. Dicen que el obispo de Lugo, José Gómez, se lo impidió, negándole su apoyo. Y eso le hizo perder posibilidades de figurar en la rosa de los papables, para suceder a Juan Pablo II el Magno.

Pero, como buen superviviente, Rouco nunca se va del todo. Y allí mismo, durante el cónclave de Roma, utilizó su perfecto alemán, aprendido en su etapa de estudiante en Munich, para actuar de muñidor de votos entre los purpurados alemanes, italianos e hispanos. A favor de Ratzinger, por supuesto. Y Benedicto XVI no lo olvida. Y cuando algunos ya lo daban por amortizado y le entregaban la antorcha de la sucesión a su delfín no designado, el cardenal Cañizares, Rouco ha vuelto con todo su poder y esplendor.

Y ya sin nada que perder, aspira a todo. Su plan es culminar su carrera eclesiástica a lo grande. Rouco tiene ahora 71 años. Le quedan, pues, cuatro hasta la presentación oficial de la renuncia y otros tres o cuatro de prórroga, que son los que Roma concede a sus hombres de confianza. Fue lo que hizo con el cardenal Carles en Barcelona y lo que está haciendo con García Gasco en Valencia. Y Rouco no es menos. Es mucho más que los dos purpurados citados.

El broche de oro a su pontificado sería la celebración en Madrid, en 2010, de la Jornada Mundial de la Juventud. Con Benedicto XVI, lógicamente. El Papa ya está de acuerdo en visitar Madrid el verano de ese año y acercarse, de paso, a Santiago de Compostela, el otro gran amor episcopal de Rouco.

AMBIENTE ELECTORAL

Pero antes, Rouco tiene que reconquistar la presidencia del Episcopado. Huele ya a elecciones en la Casa de la Iglesia, sede de la Conferencia Episcopal. Cada tres años, los obispos renuevan democráticamente cargos en el único lugar de la Iglesia, junto al cónclave, en el que se vota. Entre los prelados no hay partidos ni debates televisivos. Pero sí sensibilidades, jefes de fila y campañas silentes, casi susurrantes. Iguales, pero diferentes, los obispos se toman las votaciones muy a pecho. Saben que al presidente, aunque teológicamente no es su jefe, los medios de comunicación lo convierten en la cara mediática y en el líder indiscutible de la Iglesia. En principio, todos son elegibles. Nadie puede presentarse (está feo buscar poder motu proprio).

Las elecciones a la cúpula episcopal son la primera semana de marzo. La plenaria comienza el día 3 con una votación de sondeo para elegir al presidente. Y el día 4, la elección definitiva. Pocos días después, el domingo día 9, el país entero está llamado a las urnas. Aún así, la Iglesia no quiso cambiar su agenda electoral. Los conciliábulos ya han comenzado. Blázquez presentó su programa de talante y diálogo en el discurso de la última plenaria, en el que llegó a pedir perdón por «algunas actuaciones» de la Iglesia durante la Guerra Civil. La campaña de Rouco comenzó el pasado día 30 en la plaza de Colón, de una forma masiva y espectacular. A lo grande, como le gustan a él las cosas.

A la hora de elegir presidente, los obispos tienen fundamentalmente en cuenta tres cosas: la coyuntura actual, la capacidad del candidato y su experiencia de gestión. En estos momentos, la coyuntura no puede ser peor para la Iglesia con el Gobierno socialista golpeando sus flancos. Y con los talibanes de ambos bandos exigiendo caña. Así las cosas, los candidatos con capacidad y experiencia de gestión no abundan. Blázquez desaprovechó su oportunidad. No tiene ganas de poder y se le ha notado. Y hasta las medallas de los logros conseguidos con el Gobierno socialista (acuerdo sobre financiación y sobre los profesores de Religión) se las han colgado Rouco y Cañizares. Hace tres años, recién elegido presidente, un obispo con dilatada experiencia en la Casa de la Iglesia se le acercó y le dijo: «O la gobiernas o te la gobiernan». Blázquez no gobernó a la Iglesia y otros se la gobernaron. Entre otras cosas, porque, en una institución tan jerarquizada como ésta, un sargento (por muy obispo de Bilbao que sea) no puede mandar a un general de división (como el cardenal de Madrid).

Sólo queda Rouco. Aunque también a él le acechan peligros. El primero, que un número significativo de obispos crea que el no reelegir a Blázquez sería hacerle un feo demasiado cantoso. Sería el primer presidente que no consiguiese un segundo mandato. Pero, por ahora, no parece haber más de 14 o 15 prelados. Y Rouco tenía a su lado, en Colón, a 42. Blázquez optó por una dirección espiritualista y colegial de la CEE. Pero, en épocas de crisis y de acoso de la izquierda, se necesitan líderes. Y Blázquez no lo es. Por no tener, no tiene ni móvil. Y su escasa presencia pública juega en su contra.

CASO UNICO EN ROMA

El gran peligro para la candidatura de Rouco es la excesiva concentración de poder de la que está haciendo gala estos últimos tiempos. El poder eclesiástico, dentro de una institución tan estrictamente jerárquica, tiene su núcleo en la selección y nombramiento de obispos. Y el único cardenal español que se sienta en la Congregación de Obispos de Roma, la encargada de los nombramientos episcopales, es Rouco. La mayoría de los más de 15 prelados nombrados últimamente son hechura de sus manos. Desde los «obispos del Sagrado Corazón» (monseñor Munilla en Palencia y monseñor Cerro, en Cáceres), hasta estrechos colaboradores como monseñor Sacristán, obispo de Zamora, o familiares directos. Su sobrino, Alfonso Carrasco Rouco, acaba de ser nombrado obispo de Lugo. Un gesto sin precedentes, que algunos achacan a la valía profesional del candidato y otros, a la pura preferencia familiar. «No se veía algo así desde la Edad Media», decía una pancarta de un grupo de manifestantes, que se concentraron, hace unos días, ante el palacio episcopal de la capital gallega.

El caso es que Rouco nombra más obispos que el propio nuncio. Manuel Monteiro de Castro ha pedido su relevo. No hay sintonía entre el nuncio y el arzobispo de Madrid. De hecho, el embajador del Papa fue el gran ausente de la fiesta de Colón.

Además, el purpurado madrileño mantiene el control (nunca lo perdió) de la CEE. A través de su secretario general, padre Martínez Camino, al que también nombró su obispo auxiliar, doblándole la cerviz a la mismísima Compañía de Jesús. Más aún, está a punto de conseguir una universidad católica para la archidiócesis de Madrid y va a levantar, en la finca del seminario, su propio Vaticano: un complejo en el que va a invertir millones de euros.

Y, por si fuera poco, controla la cadena de los obispos. En la Cope, dirigida por su amigo e íntimo colaborador, Alfonso Coronel de Palma, no se mueve un dedo sin que el cardenal lo sepa. Y las estrellas de la cadena, desde Jiménez Losantos a César Vidal, pasando por Nacho Villa y Cristian López Schlichting, le están agradecidas por su incondicional apoyo a pesar de la lluvia de críticas que está recibiendo.

Fino jurista, atento pastor (conoce por su nombre a los 1.500 curas de Madrid), campechano, bien preparado, afectuoso, Rouco habla alemán, francés, inglés, latín, hebreo y griego. Como intelectual, doctor en Derecho Canónico, se declara seguidor de Maritain, Garrigou-Lagrange, Congar, Urs von Balthasar, Romano Guardini, Santa Teresa y San Juan de la Cruz. Otra de sus pasiones es el cine y la música. Toca el piano. Con 1,68 de estatura y 75 kilos de peso, tiene un aire de profesor despistado, pero está siempre alerta. Con su permanente sonrisa a flor de piel y su aspecto de corredor de fondo, manos de campesino, semblante austero, mirada profunda, gafas de diseño y pelo blanco (lleva siempre un peine en el bolsillo), Rouco es como un cura de pueblo llegado a cardenal y a Papa español.

Como buen estadista, en toda su carrera y en su estrategia de acceso al poder, supo rodearse de unas legiones siempre fieles. Desde que llegó a Madrid en 1994, apostó decididamente por los nuevos movimientos eclesiales. El cardenal tiene su corazoncito en Comunión y Liberación (el movimiento al que pertenecía su gran amigo, el ya fallecido obispo suizo Eugenio Corecco y al que también pertenece su propio sobrino, el preconizado obispo de Lugo). Pero, ante la escasa entidad de este movimiento en España, optó por mimar al Camino Neocatecumenal de Kiko Argüello, al que permitió incluso que pintase la catedral de la Almudena. Y Kiko le responde siempre. De hecho, fue él el que, hace un mes, tras la celebración del Family Day de Roma, le dijo: «Señor cardenal, hay que montar algo así en Madrid. Yo le pongo 300.000 kikos en Colón». Y Rouco, sabiendo que no era un farol, le dijo: «Adelante, organicémoslo».

Es el modelo italiano aplicado a España. Se trata de sacar a los católicos de la sacristía y hacerlos presentes en el debate público. Para que la Iglesia recupere la relevancia social y la influencia pública que tuvo antaño. Un modelo aplicado en Italia a la perfección por el vicario del Papa en Roma y, durante décadas, todopoderoso presidente del episcopado italiano, cardenal Camillo Ruini. Sus eslóganes favoritos son: «Mejor perseguidos que irrelevantes» y «Si atacan a la Iglesia, es porque está venciendo».

Rouco repite casi lo mismo en España: «Hay que defender la gramática de Dios» o «¡No hay tiempo que perder! ¡Urge la respuesta cristiana, crucial para nuestro futuro, el de España, el de Europa y el de toda la Humanidad!». La única diferencia entre Ruini y Rouco es que, en Italia, la principal fuerza de choque de la Iglesia es la todavía poderosa Acción Católica. En cambio, en España, el otrora brazo secular de la jerarquía, está muy debilitado. Y las nuevas huestes, las nuevas legiones de Rouco son los movimientos. Siempre movilizados y dispuestos a dar la cara. Incluso en la arena pública. Para «hacer frente a la ofensiva laicista gubernamental».

Seguro de ellos, Rouco ha sacado ya tres veces a la Iglesia a la calle en esta legislatura. Para defender la ley natural y el «Evangelio de la familia y de la vida». Se ha terminado la época del «catolicismo vergonzante». La Iglesia, de su mano, reivindica un sitio al sol de la realidad social. Y muestra los galones que le dan derecho a ello: el 90% de los españoles se declara católico y el 30% (diez millones y medio) sigue yendo a misa todos los domingos. Como dice el padre Camino, «una fuerza muy superior incluso a la del fútbol». Con un capitán indiscutible e indiscutido: Antonio María, cardenal Rouco Varela.

Rouco y Tarancón: habilidad frente a carisma

Los dos marcaron la Historia reciente de la Iglesia española. Los dos tuvieron acérrimos defensores y profundos detractores. Los dos gozaron del apoyo incondicional del Papa de turno. Los dos dirigieron las riendas de la Iglesia española en momentos históricos convulsos y políticamente ajetreados. Los dos fueron arzobispos de Madrid, presidentes de la CEE y miembros del club más exclusivo del mundo, el Senado del Papa.

Iguales, pero tan diferentes. Vicente Enrique y Tarancón, cuyo centenario del nacimiento se acaba de celebrar, fue el cardenal del cambio, el que puso a la Iglesia al paso del Concilio Vaticano II. Y el cardenal de la Transición. Su homilía ante el Rey, en la iglesia de los Jerónimos, marcó la visión nueva de las relaciones de la Iglesia con el poder político: “Mutua independencia y sana colaboración”.

Fumador empedernido, su voz ronca transmitía calidez y cordialidad. Tenía un carisma arrollador y una personalidad que arrastraba. Por naturaleza, sin hacer esfuerzo alguno era el líder de cualquier reunión. Y el que siempre encontraba la palabra justa y el chascarrillo adecuado, para salir airoso en situaciones complicadas. Siempre dialogante, sin por eso claudicar, se pasó un día entero con la excomunión de Franco en el bolsillo. Por si el Caudillo se atrevía a expulsar del país al entonces obispo de Bilbao, monseñor Añoveros, acusado de haber pronunciado una homilía contra el régimen. Los obispos lo reeligieron tres veces seguidas como su presidente.

Antonio María Rouco Varela (Villalba, 1936) tiene menos carisma personal que Tarancón, pero una habilidad y una capacidad de organización y mando mucho mayor. Rouco es un gestor consumado, un estadista, un jugador de ajedrez, que se adelanta siempre a las jugadas de sus oponentes. Cuenta, además, con una preparación intelectual mayor y más sólida (fraguada en las mejores universidades alemanas) que la del cardenal castellonense. Es más listo, más pícaro, más socarrón. Y domina como nadie los resortes del poder. Tanto en España como en Roma. Maestro de las distancias cortas, mantiene engrasados sus contactos siempre y se las sabe todas. Pragmático y posibilista, siempre ha sido partidario de “arar con los bueyes que se tengan”.

Dos grandes cardenales, representantes de dos sensibilidades, si no opuestas, sí diferentes de la Iglesia española. Tarancón representó una Iglesia abierta, plural y hasta progresista. La Iglesia que defiende Rouco se siente como una fortaleza asediada. Quizás por eso se ha enrocado en sí misma, es menos plural y está más alineada. “A diferencia de la época de Tarancón, hoy se puede decir que se da una cierta afinidad entre el discurso de la mayoría de los actuales dirigentes de la Conferencia episcopal, y la manera de pensar política e ideológica de la parte conservadora y menos abierta de la derecha. Es decir, que hay una cierta convergencia entre conservadurismo eclesiástico y conservadurismo político”. Lo dice, en la revista Vida Nueva, el obispo emérito de Canarias, Ramón Echarren, uno de los últimos taranconianos y perfecto conocedor también de la labor del cardenal gallego. Dos hombres, dos estilos, dos Iglesias y dos destinos. ¿A cuál de los dos recordará la Historia?


 

 


 

 

 

Kiko Argüello: La familia necesita ayuda


Entrevista en el marco de la celebración «Por la familia cristiana» en Madrid

 


MADRID, martes, 1 enero 2008 (ZENIT.org).- «El Espíritu Santo nos pide que ayudemos a la familia en Europa», afirma el iniciador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, en esta entrevista concedida a Zenit, en el marco de la gran celebración «Por la familia cristiana», celebrada el 30 de diciembre en la capital española con la participación de más de dos millones de personas.

Al encuentro, convocado por la arquidiócesis de Madrid, se unió en directo por televisión Benedicto XVI con un saludo en el que recordó que «los padres tienen el derecho y la obligación fundamental de educar a sus hijos, en la fe y en los valores que dignifican la existencia humana».

--¿Ha sido fácil reunir a todos los movimientos eclesiales entorno a la familia?


--Argüello: Es una cosa completamente nueva, por primera vez nos reunimos todas las nuevas realidades y movimientos entorno a la familia y nos hemos dado cuenta que estamos en perfecta comunión.

Lo vemos como una acción del Espíritu Santo que nos dice «ayudad a la familia en Europa».


--¿Está tan mal la familia?

--Argüello: Sí, hay que salvar la familia en Europa porque está muy amenazada, en España, Italia y en otras partes. Ahora en España la última ley express sobre el divorcio ha hecho que en sólo seis semanas más de 90.000 familias hayan sido destruidas, esto es catastrófico.

Y en algunos lugares del norte de Europa, como en Suecia, el 70% gente vive sola, el mundo vive solo, no saben qué hacer, hay alcoholismo y problemas, y entonces la sociedad se transforma. Y hay muchos divorcios.


--Sí, las separaciones y divorcios tocan de cerca a mucha gente.

--Argüello: Piense que en España todo el mundo tiene un hermano, un amigo o alguien cercano que se ha separado. Se crea así un clima entorno a la familia terrible, y nosotros lo que hemos querido con esta fiesta es apoyarles y mostrar que hay también muchas familias católicas.

Sin duda, con la familia cristiana nos jugamos el futuro de la humanidad. Juan Pablo II lo dijo ya en España: el futuro son los hijos.

En una familia, los hijos reciben una identidad, son hijos del amor de Dios, los padres han colaborado con Dios porque nosotros somos todos en Cristo. El hijo es fruto del amor de Dios. Los padres se han hecho de una sola carne y es ahí, en la familia cristiana, donde el hijo recibe una moral, una fe y un destino glorioso, la vida eterna, el cielo. Esto no lo da la familia no cristiana.


--¿La familia en Europa está peor que en otros sitios?


--Argüello: En Europa hay gobiernos que son ateos y la cosa es muy grave: es como si fuéramos en una nave que no va a ninguna parte. Y en cambio esta nave, que es nuestra vida, va al cielo.


--Su movimiento es conocido por las familias numerosas. ¿Cómo entusiasman a tantas personas a favor de la familia en el Camino Neocatecumenal?

--Argüello: Nosotros, en el Camino Neocatecumenal, lo que hacemos es precisamente seguir el camino que abre a una iniciación cristiana en las parroquias. Lo hacemos viviendo la fe en comunidad.

Ya en 1985 el Papa Juan Pablo II dijo que la situación familiar de Europa no iba bien, y propuso volver al primer modelo apostólico. Es lo que hacemos, viviendo como cristianos, ayudándonos mutuamente.

Seguimos las palabras de «Amaos como yo os he amado». Es este amor que se da en las comunidades que salvan la familia, pues la familia está dentro de una comunidad con otras familias, es la forma que tenemos para ayudar a la familia en Europa, pues a la familia hay que apoyarla en todos los sitios.

Y en primavera tenemos intención de organizar otra fiesta a favor de la familia en Alemania, donde es muy necesario salvar a la familia.


Por Miriam Díez i Bosch

 

 

 

 

Amor, matrimonio e hijos felices
Los informes muestran que la vida familiar es altamente beneficiosa

 


ROMA, domingo, 2 diciembre 2007 (ZENIT.org).- La tendencia creciente a la cohabitación como una alternativa al matrimonio trae consigo graves desventajas para los hijos. Un amplio artículo publicado el 18 de noviembre por Associated Press confirmaba nuevamente cómo sufren los hijos cuando crecen fuera de un matrimonio estable entre un hombre y una mujer.

El artículo revisaba evidencias de diversas fuentes, y comentaba cómo muchos eruditos y asistentes sociales «afirman que el riesgo de abusos de niños es ampliamente más alto en las estructuras familiares no tradicionales».

Entre los estudios citados por Associated Press estaba el publicado por la revista American Academy of Pediatrics en el 2005. La revista informaba de que los niños que viven en hogares con adultos sin relación corren un riesgo casi 50 veces más alto de morir por daños inflingidos que el de los que viven con los dos padres biológicos.

Los niños que viven en familias temporales o con padres solteros corren un riesgo más alto de asaltos físicos o sexuales, según diversos estudios de los que es coautor David Finkelhor, director del Centro de Investigación de Crímenes contra Niños de la Universidad de New Hampshire, continuaba el artículo.

«El riesgo (de abusos) a niños fuera de un hogar con los dos padres es mayor», declaraba a Associated Press Susan Orr, especialista en bienestar infantil en el Departamento de Sanidad y Servicios Sociales.

El problema también existe fuera de Estados Unidos. El 15 de abril, el periódico británico Sunday Telegraph informaba de que siete niños menores de 16 años habían sido asesinados en Londres sólo en los anteriores dos meses. Muchos crímenes como estos son cometidos por jóvenes, observaba el periódico.

Estas noticias incitaron a los políticos a prometer más financiación para las comunidades con desventajas, pero el artículo comentaba que uno de los principales problemas es que los adolescentes que crecen en familias con un solo progenitor tienen una probabilidad mayor de acabar en actividades criminales. No menos del 70% de los criminales jóvenes provienen de familias con un solo progenitor.

En Inglaterra hay actualmente un número tres veces mayor de niños criados sólo por sus madres que hace 30 años, añadía el Telegraph, lo que da como resultado que uno de cada cuatro niños crecen sin un padre.

La línea divisoria del divorcio

El divorcio crea otras dificultades, entre ellas, las económicas. Un artículo el 7 de julio del periódico británico Telegraph informaba de que un estudio, llevado a cabo con más de 4.000 personas, mostraba que, de media, los ingresos de un hombre aumentan un 11% tras el divorcio. En contraste, una mujer sufre una caída del 17%.

Las madres con niños pequeños corren un riesgo especial, pues tienen dificultades para conciliar las exigencias de su trabajo con las responsabilidades familiares.

«Hemos encontrado que muchas mujeres no trabajan tras la ruptura de su matrimonio o tienen un trabajo sólo a tiempo parcial porque no pueden afrontar el coste de cuidar a sus hijos», comentaba Mieke Cansen, una de los autores del estudio llevado a cabo por académicos de la Universidad de Amberes, en Bélgica.

Un estudio llevado a cabo en Australia por el Australian Institute of Family Studies revelaba problemas similares. Según un artículo del 10 de julio en el periódico The Australian, el divorcio no sólo trae consigo problemas económicos sino que también conduce a la infelicidad y daña la salud física y mental.

El estudio, titulado «Divorce and the Well-being of Older Australians» (Divorcio y Bienestar de los Mayores Australianos), comparaba a las mujeres divorciadas que permanecen solteras con las que enviudaron y siguen igualmente solteras. Se ha informado de problemas de infelicidad y de salud tanto en hombres como en mujeres, pero estas últimas se ven especialmente afectadas.

Otro periódico australiano, el Sydney Morning Herald, informaba el 14 de agosto que hace que la gente sea más feliz. Durante una visita al país, el economista suizo Bruno Frey informaba de los descubrimientos de una encuesta a 15.000 personas llevada a cabo durante 17 años, examinando la relación entre felicidad y matrimonio. Frey declaró que una de las razones por las que la gentes es más feliz en el matrimonio estriban en el mayor nivel de compromiso entre la pareja.

Desde Inglaterra, un informe reciente del Office for National Statistics encontró que las parejas casadas viven más y gozan de mejor salud, informaba el 5 de octubre el Times. Asimismo, los niños que viven con sus progenitores casados son más sanos, y continuarán su educación por más tiempo.

Rupturas en aumento

A pesar de la amplia evidencia de los males que resultan de facilitar el divorcio, algunos países lo hacen cada vez más fácil. El periódico español El País informaba el 16 de noviembre de que el número de divorcios había aumentado hasta un desorbitado 74%. El aumento ha tenido lugar después de que el gobierno socialista cambiara la ley del divorcio en julio del 2005, permitiendo que se emprendieran procedimientos de divorcio sin el periodo de separación de un año antes requerido.

En total, en España hubo en el 2006 210.132 matrimonios, y 145.919 matrimonios rotos – entre divorcios, separaciones y matrimonios declarados nulos.

Según un reciente estudio del Instituto de Política Familiar español, Europa está experimentando un declive en los matrimonios y un aumento de divorcios. El informe, titulado «Evolución de la Familia en Europa en 2007», afirmaba que el número de matrimonios en Europa ha descendido en un 22,3% desde 1980 al 2005, mientras que los divorcios aumentaron en un 55% en el mismo periodo.

Las últimas cifras muestran un descenso de divorcios en Inglaterra y Gales, pero parte de la explicación estaría en el bajo nivel de matrimonios. Según un artículo publicado por el periódico Guardian el 30 de agosto, en el 2006 se divorciaron 132.562 parejas. Es la cifra más baja desde 1977. Los datos vienen de las cifras publicadas por la Oficina Nacional de Estadística.

No obstante, este descenso del divorcio ha tenido lugar después de que en el 2005 la tasa de matrimonios en Inglaterra y Gales cayera a su nivel más bajo desde 1862, cuando comenzaron los informes.

Uno de cada tres

Además, el 12 de septiembre el Guardian publicaba un artículo observando que el total acumulado de divorcios en las últimas décadas muestra que actualmente más de 20 millones de personas en el Reino Unido – un tercio de la población – se han visto afectados por divorcios o separaciones, sea por sus propias relaciones o por las de sus padres.

Las cifras proceden de un estudio publicado por el Center for Separated Families, una organización que proporciona apoyo a los miembros de una familia tras la separación.

Las familias también están bajo presión en Canadá, informaba el periódico Globe and Mail el 12 de septiembre. Según las últimas cifras, tomadas del censo nacional del 2006, las familias con parejas casadas son todavía la mayoría, sumando el 68,8% de todo el censo de familias.

Sin embargo, el número de parejas en cohabitación se ha más que doblado, desde el 7,2% de hace dos décadas al actual porcentaje del 15,5% de todas las familias. El número de familias con un solo progenitor aumentó también, en un 7,8% en el periodo 2001-2006.

Las familias con un solo progenitor son más importantes de los que su pequeño porcentaje pudiera sugerir.

Estas familias suman el 26% en la categoría de las familias con hijos. Más de 2,1 millones de niños viven actualmente en este tipo de familias. Y, como en otros países, son las más pobres. Según el Globe and Mail, en el 2005, los ingresos medios de un hogar con los dos padres en Canadá fueron 67.600 dólares canadienses (68.861 dólares). Para las familias con un solo progenitor fue de 30.000 dólares canadienses (30.559 dólares).

«El matrimonio es todavía la mejor estructura para que los niños crezcan sanos y felices», comentaba el editorial del día siguiente del Globe and Mail. No se puede dar marcha atrás al reloj, añadía el periódico. Incluso así, «las familias canadienses son incapaces de dar a sus hijos la solidez que más les ayudaría», concluía el editorial.

Conclusión muy similar a la expresada en repetidas ocasiones por Benedicto XVI. «El amor devoto de las parejas cristianas casadas es una bendición para vuestro país», afirmaba el Pontífice el 19 de noviembre a un grupo de obispos de Kenia en Roma para su visita quinquenal.

«Este preciado tesoro debe salvaguardarse a toda costa», recomendaba.

Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado

 

 

 

 

El matrimonio como vocación
01.12.07 - JOSÉ IGNACIO MUNILLA AGUIRRE
 
Amediados de noviembre, el Instituto Nacional de Estadística hacía públicos los datos del 2006 referentes al aumento de rupturas matrimoniales en España. Es una información muy importante, ya que por primera vez hemos tenido acceso a comprobar los efectos de la llamada Ley de Divorcio Exprés, que fue promulgada en julio del 2005. Se trataba de una ley que facilitaba el divorcio, eliminando la necesidad del trámite de la separación, disminuyendo los plazos, y suprimiendo el requerimiento de alegar causas para acceder al divorcio.

Como era de prever, los resultados han sido demoledores. A pesar de que la ley entró en vigor en la segunda mitad del año 2005, se han disparado las cifras. En 2006, los divorcios aumentaron en España un 74% con respecto al año anterior. El motivo es doble: la mayoría de las parejas han prescindido de la separación previa, accediendo directamente al divorcio; a lo que hay que añadir que el número de rupturas matrimoniales (sumando separaciones, divorcios y nulidades) ha crecido un 6'5%. Es particularmente significativo el hecho de que hayan aumentado un 330% las rupturas en el primer año de convivencia matrimonial. Este tipo de leyes 'liberales' suelen justificarse con el argumento de que se limitan a dar un marco legal a las demandas sociales. Sin embargo, una vez más, la experiencia nos demuestra lo contrario: las políticas familiares liberales, lejos de limitarse a proporcionar un marco legal a las realidades sociales con las que se encuentran, generan y promueven las crisis.

La Ley del Divorcio Exprés no ha hecho sino añadir más elementos para trivializar las rupturas matrimoniales. Su filosofía está en la línea de una cultura ansiosa e irreflexiva, que en vez de hacer frente a las causas de los problemas emprende una huida cobarde. Antes de la entrada en vigor de esta ley, cerca de un 20% de las separaciones matrimoniales llegaban a recomponerse sin desembocar en el divorcio. La eliminación de cautelas en los plazos y en los modos para acceder al divorcio no hacen sino dificultar los tiempos y las posibilidades de arreglo, para limitarse a facilitar las rupturas.

Con tristeza hemos observado también cómo el Parlamento de Castilla León aprobaba una Ley de Mediación Familiar, con fecha de abril del 2006, en la que, aun reconociendo la grave crisis que sufre la institución matrimonial, se limitaba a ofrecer ayuda para mediar en las rupturas. En efecto, en la exposición de motivos de la citada ley podemos leer: «La finalidad de la mediación familiar no es la de evitar situaciones de ruptura, sino la de aminorar las consecuencias negativas que se derivan de las mismas». (Exposición de Motivos de la Ley, I).

¿Nos podemos contentar con el objetivo de que las rupturas sean amistosas? ¿Es eso suficiente para 'desdramatizar' el divorcio? ¿No estaremos, una vez más, 'tomando el rábano por las hojas'? ¿Qué acciones concretas se han puesto en marcha para prevenir las rupturas matrimoniales o para ofrecer todas las ayudas necesarias a quienes lo soliciten para superar sus problemas de convivencia?

La Diócesis de Palencia ha inaugurado esta semana un Centro de Orientación Familiar, situado en el número 6 de la calle Diego Laínez. Se trata de un servicio a la familia que abarca una oferta mucho más amplia que la de la terapia de pareja, pero que, evidentemente, la incluye.

Los cristianos tenemos un motivo muy especial para luchar contra el divorcio. Hemos aprendido de Jesucristo que las cruces de nuestra vida nos hacen madurar cuando las afrontamos, mientras que nos destruyen cuando huimos de ellas. Las crisis de pareja se convierten en una ocasión de crecimiento para los que saben que el matrimonio no es sólo una elección, sino una vocación. En realidad, estamos ante un problema del sentido de la misma existencia. Sólo cuando sabemos que venimos del Amor y que volvemos a él, venciendo el sufrimiento y la muerte, es cuando podemos dar lo mejor de nosotros mismos, luchando por vencer en la batalla de nuestra vida.

En el año 335 a.C., al llegar a las costas de Fenicia, Alejandro Magno tuvo que librar una de sus más grandes batallas: al desembarcar comprobó que los soldados enemigos superaban en cantidad tres veces mayor a su ejército. Sus hombres estaban atemorizados y solicitaban retirarse sin acometer aquella guerra. Habían perdido la fe en la victoria y se daban por derrotados. Fue entonces cuando Alejandro Magno decidió quemar las propias naves, dejando a sus hombres sin posibilidad de retroceso, ante las murallas de Fenicia. Y fue entonces, también, cuando aquellos hombres encontraron la motivación necesaria para asaltar las murallas de Fenicia y ganar aquella batalla.

Como explicaba nuestro querido Juan Pablo II, de feliz memoria, en uno de sus discursos pronunciados en Argentina: «Los que no están dispuestos a amarse para siempre, en realidad no se aman con toda la intensidad en ningún momento». Quien pone un límite al amor en el tiempo, sea o no consciente de ello, lo está poniendo también en la intensidad. Por ello merece la pena seguir apostando por hacer realidad aquella promesa: «Hasta que la muerte nos separe».

 

Atención padres

Refuerzan campaña contra "La brújula dorada", película que promueve ateísmo entre niños

WASHINGTON D.C., 30 Nov. 07 / 01:21 pm (ACI).- La Liga Católica de Estados Unidos ha lanzado una campaña para advertir de los peligros de la nueva película "La brújula dorada" (The Golden Compass) que se estrena la próxima semana y que pretende "conducir a los niños al ateísmo".

La película, protagonizada por Nicole Kidman y Daniel Craig, es la adaptación del primero de tres libros titulado "Luces del Norte", en el que el poder está en manos del "Magisterium" (clara alusión al Magisterio de la Iglesia) que vendría a ser una especie de "orden religiosa que ahoga la individualidad y controla las almas de los niños, actitud contra la que se erige la niña Lyra Belacqua, poseedora de la brújula dorada" que contiene la verdad suprema.

Según explica el Presidente de la Liga Católica de Estados Unidos, Bill Donohue, Pullman promueve así el ateísmo y busca "denigrar la cristiandad a los ojos de los niños" con su trilogía titulada "La materia oscura". Por esa razón exhorta a los cristianos a "alejarse de esta película, porque sabe que el film incitará a leer los libros: Padres ingenuos que llevan a sus hijos a ver la película pueden ser impulsados a comprar los tres libros como regalo de Navidad".

El segundo libro, "La Daga" es más "explícito en su odio al cristianismo que el primero, y la tercera entrega ("El catalejo lacado") es si cabe más flagrante" destaca Donohue, quien también explica que la película está basada en la menos ofensiva de las tres obras.

Ante esta agresión a la fe católica, la Liga pone a disposición de los fieles el informe "La brújula dorada: propósitos desenmascarados", que se puede adquirir en Internet

Para adquirir el informe en formato electrónico (los folletos se han agotado) y en inglés, ingrese a: http://catholicleague.org/catalyst.php?year=2007&month=October&read=2322

 

 

En la atención al anciano enfermo no hay sustitutivos de los sacramentos
Advierte el presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud

 

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 21 noviembre 2007 (ZENIT.org).- Los necesarios recursos psicológicos hacia los ancianos enfermos «jamás se deben considerar como sustitutivos de los sacramentos», alerta el presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud.

El cardenal Javier Lozano Barragán firma, con esa puntualización, una síntesis de la XXII Conferencia Internacional que, del 15 al 17 de noviembre, ha promovido su dicasterio reuniendo a expertos del mundo en una reflexión sobre la pastoral de la atención de los enfermos ancianos.

Siendo el eje de la convocatoria la perspectiva pastoral, la intervención preliminar evidenció la Eucaristía, entendida como viático, «como la atención pastoral más importante de los enfermos ancianos», explica el purpurado.

Entre los puntos clave de las cuarenta intervenciones de la cita internacional, se ha evidenciado el notable incremento de la cifra de ancianos en el mundo por la prolongación de la esperanza de vida. Y se ha constatado el desarrollo de las ciencias geriátricas, «si bien no del todo suficientes», recoge la síntesis.

La realidad el mundo del anciano enfermo se iluminó con la Palabra de Dios –como es habitual en estos congresos— subrayando el respeto debido a las personas ancianas, cuyos signos llevan a «esperar el tiempo de la misericordia y de la clemencia de Dios».

El punto más importante se alcanzó «al considerar la acción de Cristo de curar a los enfermos como un anticipo del Reino de Dios, o sea, de la resurrección», recuerda el cardenal Javier Lozano Barragán.

Se necesita, por lo tanto, de la catequesis y de la educación católica para transmitir este mensaje, volviendo a la explicación de los sacramentos para estos enfermos.

«Se deben tomar en consideración los recursos psicológicos en la atención a los ancianos enfermos, pero no se deben considerar jamás como sustitutivos de los sacramentos», alerta el purpurado, sintetizando las aportaciones del Congreso.

La reflexión internacional también ha indicado la necesidad de «privilegiar la familia como lugar natural para el envejecimiento».

Además «en las diócesis y en las parroquias se debe asistir a estos enfermos, entre los que hay sacerdotes, religiosos y religiosas», escribe el cardenal Lozano Barragán.

Se trata, en conjunto, de «apoyo espiritual, sacramentos y oración, por y con los ancianos».

Especial hincapié se ha dado a las visitas a los ancianos enfermos, una obra de misericordia en la que se da testimonio de caridad fraterna y se participa del amor de Dios «en una solidaridad efectiva para vencer la soledad», apunta la síntesis.

Así se cumplen «los tres ministerios de la palabra, de la santificación y de la comunión, y se ayuda también al anciano a no perder la fe»; la persona que le visita «representa a toda la comunidad cristiana que sonríe y orar por este anciano», concluye.

 

 

 

 

Por qué es importante el padre
Informes muestran que los niños necesitan la presencia de ambos progenitores

 

ROMA, domingo, 11 noviembre 2007 (ZENIT.org).- Los niños necesitan más que nunca la presencia y guía de su padre. Según una reciente recopilación de ensayos, un significativo cuerpo de investigación científica documenta claramente el papel vital que desempeña un padre en los años formativos de la vida del niño.

El libro se titula «La importancia de los padres y de su implicación con los hijos» («Why Fathers Count: The Importance of Fathers and Their Involvement with Children», Editorial Men’s Studies Press).

Sean E. Brotherson y Joseph M. White, editores y autores también del primer capítulo, dan el tono al libro con una revisión de los argumentos sobre la importancia de los padres para los hijos. La presencia de un padre tiene un impacto positivo de muchas maneras, observa, puesto que los niños con padres tienen menos problemas de comportamiento, obtienen mejores resultados académicos y están mejor económicamente.

Brotherson y White también dejan claro que no quieren en modo alguno minimizar la aportación hecha por las madres a la vida familiar. De hecho, indican, ambos padres cuentan: padres y madres. No obstante, como confirman ampliamente las estadísticas, se ha dado un marcado aumento de las familias sin padre en las últimas décadas, de ahí que el libro se centre en los padres.

Rob Palkovitz, profesor en la Universidad de Delaware, dedicaba un capítulo al tema de la transición de los hombres hacia la paternidad. Los hombres pueden convertirse en padres en el sentido biológico, observaba, pero no siempre hacen los ajustes psicológicos y de comportamiento necesarios para abrazar el papel de padre.

Palkovitz explicaba que ser padres conlleva un tipo diferente de responsabilidad de la de ser marido y requiere un compromiso adicional. Este cambio afectará a las elecciones, comportamiento y prioridades del hombre en su vida diaria. Esto lleva tiempo, y la paternidad es un papel que los hombres desarrollan gradualmente.

La transición a la paternidad, continuaba, es un punto de inflexión monumental en la vida de un hombre. Si los hombres quieren entablar esta relación con sus hijos será a través de grandes cambios en la vida y desarrollo del hombre como persona, concluía Palkovitz.

El factor matrimonio
La relación entre los esposos y su impacto en los padres lo examinaba un capítulo de H. Wallace Goddard, profesor de la Universidad de Arkansas. Cuando las parejas tienen una sólida relación pueden usar sus diferencias para complementarse mutuamente, y reforzarse el uno al otro, y hay muchas más posibilidades de tanto la madre como el padre desempeñen bien su función, sostenía.

Goddard también observaba que de muchas formas la cultura contemporánea contribuye poco a preparar a las futuras parejas para el compromiso de llevar adelante y proteger un matrimonio. Una cultura que sobredimensiona el romance y los flechazos rápidos, apuntaba, hace poco para preparar a las parejas para los inevitables periodos de dificultades que atraviesa todo matrimonio.

Brotherson, de la Universidad Estatal de Dakota del Norte, examinaba lo que él denomina «conectividad» en la relación entre padres e hijos. Esta conexión implica construir un lazo durante el tiempo que es más que el solo amor que tiene un padre por su hijo, sino también el grado en que un hijo percibe este amor y aceptación.

La conectividad, añadía Brotherson, se desarrolla en los detalles de amor hacia otra persona y en la confianza y proximidad que desarrolla en dicha relación.

Citando diversas fuentes de investigación sobre la vida familiar, Brotherson explica que cuanta más conexión sienta un niño con sus padres más posibilidades tendrá de confiar en los demás y gozar de relaciones estables con sus compañeros y adultos fuera del hogar. Una relación familiar estrecha es también más eficaz para proteger de problemas como la depresión, el suicidio, la actividad sexual precoz y el abuso de drogas.

La parte final del capítulo ofrecía sugerencia a los padres sobre cómo pueden conectar con sus hijos. Brotherson recomendaba jugar juntos con los hijos, y también ayudarles en su educación. Ser accesible para confortarlos en tiempos de necesidad, expresar afecto, y compartir actividades espirituales como rezar juntos estaban entre los puntos mencionados.

Amor paterno
Los académicos Shawn Christianson y Jeffrey Stueve escribían sobre la importancia del amor de un padre para sus hijos. La mayor parte de la investigación sociológica, indicaban, no reconoce suficientemente el lazo que forman los padres con sus hijos con su amor y cariño hacia ellos. No sólo hay pocas menciones al amor en la teoría familiar, sino que las principales teorías contemporáneas se centran en el propio interés.

El amor de un padre por sus hijos se suele expresar en los sacrificios que hace, sea en tiempos de crisis o en las elecciones diarias de la vida familiar. Obviamente, algunos padres no se responsabilizan de sus hijos, reconocían Christianson y Stueve. Al mismo tiempo, sin embargo, muchos colaboran con sus esposas en criar a su hijo.

La mayoría de la investigación en esta área se ha hecho sobre los padres de hijos más jóvenes. Esta ha mostrado que los padres son capaces de verdad de ser sensibles a las necesidades de sus hijos y pueden mostrar afecto.

Definir el amor paterno no es fácil, observaban Christianson y Stueve. Una forma de intentarlo es demostrar la forma en que un padre está presente en la vida de un hijo, ayudándole en las necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales. El compartir tiempo, actividades, conversación y a uno mismo, significa un apoyo constante que los niños perciben que durará en sus vidas.

Vicky Phares y David Clay, profesora y estudiante de doctorado respectivamente en la Universidad de South Florida, trataban la influencia de los padres en el bienestar psicológico de los hijos. Apuntaban tres principales estilos de paternidad: autoritativa, autoritaria y permisiva.

Guía
Phares y Clay explicaban que los padres cuyo estilo de paternidad es autoritativo – combinación de control con calidez y respeto – tienen más posibilidades de que sus hijos se sientan seguros y muestren una buena salud mental.

Otro factor que influye es la disposición emocional de los padres. Implicarse en la vida del hijo y responder a sus necesidades emocionales es importante en el sano desarrollo de los niños y adolescentes.

Terrance Olson, de la Universidad Brigham Young, y James Marshall, de la Universidad de Kansas, analizaban el papel de los padres en el desarrollo moral de sus hijos.

Apuntaban que el tener influencia moral se manifiesta de diversas formas. Puede ser algo tan simple como mantener una promesa hecha a un hijo, o poner ciertos límites que dejen claro qué comportamientos son aceptables y cuáles no.

En este sentido, aunque es importante la cantidad de tiempo que los padres dedican a sus hijos, también es vital cómo reacciona el padre ante las necesidades y el comportamiento de su hijo. El ejemplo personal que da un padre, y cómo enseña a sus hijos a tratar a los demás en la comunidad, son otras oportunidades de enseñar. De esta forma los padres tienen muchas posibilidades de transmitir actitudes y valores a sus hijos y enseñarles las implicaciones de la responsabilidad moral.

Benedicto XVI ha continuado con sus frecuentes comentarios sobre la importancia de las familias en su discurso al nuevo embajador eslovaco ante la Santa Sede, Jozef Dravecky, el 13 de septiembre.

«La familia es el núcleo en el que una persona aprende primero el amor humano y cultiva las virtudes de la responsabilidad, la generosidad y la preocupación fraternal», comentaba el pontífice.

«Las familias sólidas se construyen sobre la base de matrimonios sólidos. Las sociedade