“Estas certezas que brotan espontáneamente en nuestro espíritu desde que tenemos uso de razón, son en nosotros obra de la naturaleza, y se las puede llamar un don natural, y afirmar que radican en la apreciación natural, en el consentimiento, en el instinto, en el sentido natural de la inteligencia”.-
Introducción a la Filosofía. Pág. 109
“De ninguna manera el hombre existe para el Estado. Es el Estado el que existe para el hombre.”
La división religiosa entre los hombres es en sí misma una desgracia. Pero es un hecho que hemos de reconocer, querámoslo o no.