Home Quienes Somos Internacional Voluntariado Buscador 07/10/2008
 

JUAN PABLO II
 
 
 



 

 

Afirmó hoy el postulador de la causa, el sacerdote Oder Slawomir, quien asistió en Roma a la presentación de un producto audiovisual sobre el pontificado de Karol Wojtyla realizado por la televisión pública italiana RAI.

'Estamos sólo al inicio, los tiempos no serán breves', dijo Slawomir, al recordar que el pontificado de Juan Pablo II duró casi 27 años. Precisó que los testimonios de las personas que le conocieron son muchos, a lo que hay que añadir el cuantioso material escrito por el propio Papa.

A la presentación de la colección de siete DVDs sobre el fallecido Papa, titulada 'Juan Palo II, un Papa hacia la santidad', asistió también el portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, quien destacó que el pontificado de Wojtyla es el primer papado de la historia de la Iglesia documentado con imágenes en su totalidad.

Ello se debe -según Navarro- a la vitalidad del mundo de las telecomunicaciones en estos años y a la vitalidad del mismo pontificado. Navarro subrayó al mismo tiempo que Juan Pablo II jamás usó a los medios de comunicación y que nunca fue detrás de ellos.

'Fue al revés. Los medios de comunicación le siguieron desde el principio porque era un Papa joven, venido de un país comunista, que esquiaba, iba en barca', consideró.

Agregó que Juan Pablo nunca concedió entrevistas en sentido estricto a la televisión y que sólo una vez, al inicio del Pontificado, posó para los fotógrafos.

Según Navarro, Juan Pablo II 'conquistó' la televisión 'ignorándola'; siempre fue 'auténtico' y jamás 'posó' para las cámaras.

Navarro desveló que sólo al final del pontificado, cuando ya estaba minado por la enfermedad del Parkinson y su gesto era de sufrimiento, se permitió una pequeña 'artimaña' para hacerle sonreír y que apareciera en las fotos con una expresión menos rígida:

'Como a Juan Pablo II siempre le gustó el mundo del circo, me colocaba una inmensa nariz de goma roja. Nada más verme con esa nariz sonreía. La sacaba la sonrisa y así se podía ofrecer a los fotógrafos una imagen diferente a aquella que le obligaba la enfermedad', contó.

El Papa -subrayó- no exhibía la debilidad, 'exhibía la fuerza para cumplir su cumplir hasta el final la misión que Dios le había encomendado'.

El proceso de beatificación de Juan Pablo II comenzó oficialmente el pasado 28 de junio de 2005, sin tener que esperar a que transcurran cinco años desde su fallecimiento, como establece el Código de Derecho Canónico, por decisión de Benedicto XVI.

 

 

Mons. Robert Sama, oficial de la Congregación de las Causas de los Santos, sacerdote de la Diócesis de Brookly (USA), en este artículo sitúa en el contexto del Proceso el significado del unánime grito ¡Santo ya!: el grito de todos aquellos que reconocen al Siervo de Dios Juan Pablo II como un auténtico y extraordinario testigo del Amor de Cristo.

¡Santo ya! fue el grito espontáneode no pocas personas que asistieron,personalmente o a través delos medios de comunicación, al últimoadios del pueblo de Dios a SuSantidad Juan Pablo II en el día desus exequias en la Plaza de S. Pedro.Este grito expresaba el deseode ver pronto elevado a los altaresa un hombre elegido por Dios paraPastor Supremo de la Iglesia universal.Y es más, el influjo de suvida personal y de sus enseñanzasha cambiado la Iglesia y la vida deinnumerables personas en todaslas partes del mundo.La Iglesia escucha este grito,pues está llamada por su único Pastory Señor a discernir la obra delEspíritu Santo, alma de la Iglesia,que suscita en el pueblo de Dios laimitación de la persona que ha dadoun fúlgido ejemplo de cómo vivirtodas las virtudes cristianas en modoheroico en todas las situacionesde la vida que se puedan presentar.Como respuesta a este grito fuerte yclaro, el Sumo Pontífice BenedictoXVI ha concedido la dispensa delos cinco años de espera para poderiniciar la causa de beatificación ycanonización del Siervo de DiosJuan Pablo II (Karol Wojtyla), SumoPontífice.Esta dispensa, de todos modos,no significa mínimamente una dispensadel normal y acostumbradoprocedimento que se sigue para alcanzarla verdad necesaria para labeatificación y la canonización decualquier Siervo de Dios. La canonizaciónes una solemne declaraciónpor parte del Sumo Pontíficede que el Siervo de Dios está verdadera y actualmente en la presenciadel Padre celestial y, portanto, puede ser llamado Santo.Podrá parecer absurdo, pero la canonizaciónno cambia para nada alsanto canonizado: el santo no tienenecesidad de ser canonizado. ElSiervo de Dios canonizado no tendráun puesto en el cielo superioral de los Santos no canonizados.Lo que es de suma importanciapara la Iglesia peregrina en latierra es la vía que el Siervo deDios ha reconido para alcanzar lameta de su vida: el cielo. Todosnosostros estamos llamados a sersantos, es decir a vivir para siempreen el cielo con Dios. El Señornos ha revelado el camino seguro:"Yo soy el camino, la verdad y lavida. .. nadie puede ir al Padre sino por Mi". Así pues, seguir aCristo nos conducirá al cielo. Lahistoria de la Iglesia, sin embargo,confirma que de entre todos losmiembros del pueblo de Dios algunoshan sido elegidos por Dios paraofrecemos un ejemplo más excelenteen este camino: algunosreciben la gracia de seguir a Cristomuy de cerca en el martirio(mártir); otros, como Juan Pablo II,reciben la gracia de seguir a Cristodía a día en el ejercicio heroicode todas las virtudes cristianas(confesor).La Investigación Diocesana noes otra cosa que un proceso reguladopor la ley eclesiástica para recoger,a nivel local, todas las pruebasa favor y en contra de la canonizacióndel Siervo de Dios. Quedebien claro que el objeto del procesono es  la canonización, sino alcanzar la verdad. En el caso deJuan Pablo II la finalidad del procesoes verificar el ejercicio de lasvirtudes en modo heroico, paraque el Siervo de Dios pueda serpropuesto a la imitación del pueblode Dios. Por tanto, se llevan acabo procesos allí donde haya personasque puedan testimoniar conhechos y ejemplos concretos la vidavirtuosa del Siervo de Dios.Cuando se piensa en la expresiónen modo heroico, viene la tentaciónde considerarla en maneraexagerada, como si heroico se refiriesea aquel que posee dones preternaturales,por ej., los estigmas,la bilocación, la cardiognosis, etc.Cuando se declararon las virtudesheroicas de san Juan Neuman,Obispo de Filadelfia en los EstadosUnidos de América, BenedictoXV puso de relieve la santidad delSanto en su aburrido vivir cotidianocomo obispo. ¿Quién de nosotrosno ha encontrado la fuerza yel coraje viendo cómo Juan PabloII vivía plenamente, día tras día,su vida como ser humano y comoPapa hasta el final, lleno de sufrimientos,ofreciéndolos de buenánimo como ejemplo a los pobres ya los poderosos de la tierra? Vivircotidianamente las vicisitudes queel Señor nos manda hasta el finalnatural de la vida puede - y quizádebe- ser una escuela para ejercitarheroicamente las virtudes cristianasy, en modo particular, en elcontexto de la cultura de la muerteque prevalece un poco por todaspartes en nuestro mundo.Todas las pruebas recogidasdurante la Investigación Diocesana

se envían a la Congregaciónpara las Causas de los Santos, encuanto Órgano competente paraestudiar y aconsejar al Sumo Pontíficesobre la causa. Sobre la basede los pareceres expresados porlos Consultores del Dicasterio romano,los Cardenales y ObisposMiembros de la Congregación manifiestanel propio juicio acercade la causa. El Cardenal Prefecto,después, refiere los resultados deestos organismos al Sumo Pontífice,el único que juzga si el Siervode Dios ha ejercitado todas lasvirtudes cristianas en modo talmenteheroico que pueda ser propuestoa la imitación del pueblode Dios. Al Siervo de Dios, comoconsecuencia, se le concede el títulode Venerable.Este juicio es, de todos modos,una sola valoración netamente humanapuesto que se funda sobreobras externas , cumplidas por el

Siervo de Dios, porque, como afirmal la Sagrada Escritura, Solo Diosconoce el corazón del hombre. Ensu prudencia, la Iglesia, para labeatificación del Siervo de Dios,pide un milagro, acontecido despuésde la muerte del mismo confesory atribuible a su intercesión.(Puesto que el martirio es la identificaciónperfecta y total de unSiervo de Dios con su Señor crucificado,la Iglesia no pide un milagropara su beatificación). El milagro,por tanto, es la confirmacióndivina de la autenticidad y de laverdad del juicio humano sobre laheroicidad de las virtudes practicadaspor el Siervo de Dios. El milagroconsta de dos elementos: unocientífico y otro teológico. Ante todo,corresponde a los expertos enciencia y arte médica verificar laimposibilidad de una intervenciónhumana (elemento científico); enla mayoría de los casos se trata dela curación de una enfermedad fítífico,esta curación tiene que serinstantánea, perfecta, duradera ycientíficamente inexplicable. Sóloentonces podemos preguntamos sital acontecimiento pueda ser explicadopor una intervención deDios, y, concretamente, a través dela intercesión del SierVb de Dios(elemento teológico). De este elementoteológico surge la naturalezadel milagro como tal.Concluido el mismo procedimientoadoptado para las virtudes,el Sumo Pontífice autoriza la ceremoniade Beatificación. BenedictoXVI ha decidido volver a la prácticavigente antes de 1971. Pararesaltar el carácter local de la beatificación,el Cardenal Prefectode la Congregación para las Causasde los Santos o un Obispo autorizadopor el Sumo Pontífice celebrala ceremonia de beatificación.De este modo el magisterioinfalible del Sumo Pontífice se invocasólo en el acto de la canonizacióndel beato. Para la canonizaciónde un Beato, mártir o confesor,es necesario un milagro acontecidodespués de la fecha de labeatificación.¡Santo ya! es el grito del corazónde quien en un modo o en otroha tenido contacto con el pontificadolargo y beneficioso del Siervode Dios Juan Pablo 11. La Iglesia,sin embargo, procede con la máximacautela, dándose cuenta de lagravedad y de la seriedad de lasinvestigaciones necesarias parauna proclamación de este género.Con todo, cuando la Iglesia declaraa alguien Santo, en realidad estáproclamando la segunda nota dela Iglesia: la Iglesia santa. iY essólo en la íntima unión con Diosen la oración que la Iglesia se descubrey se revela santa! Recemos,pues, para que el Señor elevepronto al honor de los altares alSiervo de Dios Juan Pablo II,si esSu voluntad.

Mons. Robert J.Sarno

 

 

KATOWICE.- El papa Benedicto XVI visitó el lugar de nacimiento de su predecesor, Juan Pablo II, y dijo a los polacos que está rezando para que el hijo predilecto de ese pueblo sea proclamado santo lo más pronto posible.

La plaza de Wadowice estaba repleta de fieles que llegaron para ver al papa alemán, en el tercer día de su viaje a Polonia, que concluirá hoy con una solemne ceremonia en el campo de concentración nazi de Auschwitz, en el cual murieron 1 millón de judíos, y donde las palabras del pontífice son muy esperadas ante la presencia de delegaciones de todo el mundo.

"Quería detenerme aquí, en el lugar donde su fe inició y maduró, para orar con todos ustedes que pueda ser elevado muy pronto a la gloria de los altares", dijo Joseph Ratzinger, que autorizó el procedimiento para la canonización de Juan Pablo II a un mes de su llegada al trono de Pedro, en abril de 2005.

La Iglesia exige la prueba de un milagro atribuido a la intercesión del candidato tras su muerte para la beatificación, y la prueba de un segundo milagro para la santificación. Una monja francesa dijo haberse curado inexplicablemente del mal de Parkinson, la misma enfermedad que padeció Wojtyla, tras haber rezado al papa polaco.

 

 

 

Tres criterios de Benedicto XVI para las causas de canonización


CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 15 mayo 2006 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha tomado papel y pluma para subrayar la necesidad de la participación de los obispos en las causas de canonización y repasar los procedimientos que deben seguirse en las mismas.

La misiva repasa, además, algunos de los pasos decisivos de estos procesos canónicos, como el milagro, atribuido a la intercesión del siervo de Dios, o las condiciones para que se reconozca un martirio.

El mensaje ha sido dirigido por el Santo Padre al cardenal José Saraiva Martins, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, con motivo de la asamblea plenaria que tuvo este dicasterio vaticano a finales de abril.

Investigación diocesana
La carta del Papa anuncia, ante todo, que la Congregación vaticana está redactando una «Instrucción para el desarrollo de la investigación diocesana en las causas de los santos».

Se trata de un documento que se dirigirá principalmente a los obispos diocesanos «para salvaguardar la seriedad de las investigaciones que se llevan a cabo en los procesos diocesanos sobre las virtudes de los siervos de Dios, sobre los casos de martirio afirmado o sobre los eventuales milagros».

En particular, la carta del Papa constata: «es evidente que no se podrá iniciar una causa de beatificación y canonización si no se ha comprobado la fama de santidad, aunque se trate de personas que se distinguieron por su coherencia evangélica y por particulares méritos eclesiales y sociales».

La insistencia del Papa en una mayor participación de los obispos en estas causas continúa con las indicaciones que Juan Pablo II ya había dado en 1983, en la constitución apostólica Divinus perfectionis Magister, en la que establecía las normas para las causas de los santos.

«De acuerdo con estas indicaciones --añade el Papa Benedicto XVI--, una vez elegido a la Cátedra de Pedro, he cumplido de buen grado este deseo generalizado de que en la modalidad de las celebraciones se subraye más la diferencia sustancial entre la beatificación y la canonización, y que en los ritos de beatificación se implique más visiblemente a las Iglesias particulares, quedando claro que sólo al Romano Pontífice le compete conceder el culto a un siervo de Dios».

El milagro
En segundo lugar, el Papa analiza en su misiva la cuestión del milagro atribuido a la intercesión de un siervo de Dios que es requerido para su beatificación (a no ser que sea mártir) y, en todo caso, para su canonización.

«Además de asegurarnos de que el siervo de Dios vive en el cielo en comunión con Dios, los milagros constituyen la confirmación divina del juicio expresado por la autoridad eclesiástica sobre su vida virtuosa», explica el Papa.

En este sentido, afirma que «hay que tener presente claramente que la práctica ininterrumpida de la Iglesia establece la necesidad de un milagro físico, pues no basta un milagro moral».

El martirio
El tercer punto de la carta se concentra sobre los criterios que han de seguirse para el reconocimiento de los mártires, personas que «dan la vida, derramando la sangre, libre y conscientemente, en un acto supremo de caridad, para testimoniar su fidelidad a Cristo, al Evangelio y a la Iglesia».

«Aunque el motivo que impulsa al martirio sigue siendo el mismo y tiene en Cristo su fuente y modelo --constata--, han cambiado los contextos culturales del martirio y las estrategias por parte del perseguidor, que cada vez trata de manifestar de modo menos explícito su aversión a la fe cristiana o a un comportamiento relacionado con las virtudes cristianas, pero que simula diferentes razones, por ejemplo, de naturaleza política o social».

En este contexto, el Papa afirma que «es necesario recoger pruebas irrefutables sobre la disponibilidad al martirio, como derramamiento de la sangre, y sobre su aceptación por parte de la víctima, pero también es necesario que aflore directa o indirectamente, aunque siempre de modo moralmente cierto, el odio a la fe del perseguidor».

«Si falta este elemento, no existirá un verdadero martirio según la doctrina teológica y jurídica perenne de la Iglesia», subraya.

 

 

¿Cómo se canoniza a una persona que vivió en santidad?       
domingo, 30 abril 2006  
 

Debido a la rapidez con que se está llevando a cabo la Cusa de Canonización del papa Juan Pablo II –iniciada oficialmente el 28 de junio de 2005- muchos lectores nos han escrito para hacernos saber sus interrogantes en torno a los pasos que deberá seguir este proceso. A continuación se explica de manera sencilla en qué consisten.

 

 

 

¿Cómo se canoniza a una persona que vivió en santidad?

 

Debido a la rapidez con que se está llevando a cabo la Causa de Canonización del papa Juan Pablo II -iniciada oficialmente el 28 de junio de 2005- muchos lectores nos han escrito para hacernos saber sus interrogantes en torno de los pasos que deberá seguir este proceso. A continuación se explica de manera sencilla en qué consisten.

¿Cómo se canoniza a una persona que vivió en santidad?

 

Hace poco, con motivo de una canonización, leíamos en un reportaje que “el Papa había santificado a un hombre”, lo cual constituye un gran error. La verdad es que el Papa no puede santificar a nadie. La canonización es otra cosa.

¿Qué es la santidad?

 

San Pablo en su carta a los Efesios nos dice de qué se trata. “En Cristo, Dios nos eligió, antes de la creación del mundo, para ser SANTOS e inmaculados en su presencia por el amor” (1,4). Y luego añade: “Ustedes han sido salvados por la fe y lo han sido por gracia. Eso no vino de ustedes, sino que es un don de Dios” (2,8).

La santidad es un don maravilloso y absolutamente gratuito que viene de Dios y a través del cual el Creador nos hace partícipes de su propia Vida Divina ya desde esta vida terrenal. Y eso lo hace por medio de los sacramentos: a partir del bautismo somos santos.

 

Entonces, ¿qué es la canonización?

 

Por desgracia no todos hemos conservado la Vida Divina como debiéramos, porque hemos pecado. Pero muchos hombres y mujeres han correspondido a la gracia de Dios viviendo fieles a su bautismo, evitando heroicamente el pecado, gastando su vida en buenas obras e incluso sufriendo el martirio por la fe. Lo que el Papa hace al canonizar a este tipo de personas es simplemente inscribirla en el “canon” o directorio de los santos y proponerlas como ejemplos al mundo.

¿Cómo es el proceso de canonización?

 

Cuando una persona tiene fama de haber vivido heroicamente las virtudes cristianas, entonces se promueve en un primer momento su “beatificación”. Existe en el Vaticano la “Congregación para las Causas de los Santos”, que es la responsable de analizar cuidadosamente los testimonios acerca de la vida de ese cristiano. También se pide la certificación científica de un milagro atribuido a su intercesión. Cuando ambas cosas se han comprobado, entonces el Papa o un Cardenal –a nombre del Sumo Pontífice, lo proclama “beato” y digno de veneración y culto, al menos en su patria o diócesis.

En el caso del papa Juan Pablo II, actualmente se analiza en el Vaticano en supuesto milagro ocurrido a una religiosa francesa por intercesión del fallecido pontífice.

 

El fin del proceso

 

Para la canonización es necesario todavía un estudio más profundo de la vida y milagros atribuidos al candidato. En esta fase se debe vencer al llamado “Abogado del Diablo”, que es un experto dedicado a tratar de impedir la canonización, sacando -si los hubiera- “los trapitos al sol” del cristiano en cuestión. Cuando se logra vencer al “Abogado del Diablo” y se obtiene la certificación científica de otro milagro atribuido al candidato, entonces el Papa en persona declara solemnemente la santidad del cristiano, incluyéndolo en el catálogo de los santos y estableciendo que debe ser honrado en toda la Iglesia “con piadosa devoción”.

Conclusión

 

Por la Gracia de Dios, la Iglesia puede presentar ante la humanidad, modelos cristianos a imitar y gozar de su intercesión ante Dios. ¡Recuperemos, pues, la devoción a nuestros santos patronos; evitemos imponer a los niños nombres exóticos, ajenos al sentir católico, y, sobre todo, pidamos a Dios para que pronto nuestro querido Juan Pablo II sea elevado a los altares!
 

 

 

 

Papa Juan Pablo II podría ser el protector de las parejas estériles

 


Agencias

El papa Juan Pablo II puede convertirse en el futuro en el santo protector de las parejas estériles, afirmó monseñor Slawomir Oder, responsable de la postulación de Karol Wojtyla, en declaraciones al diario online Affaritaliani.it.

"Aquello que seguramente se advierte como una gracia que se repite está en el hecho del nacimiento de hijos en personas que después de años de matrimonio estéril, por varios motivos, llegan a tenerlo gracias a la intercesión de Juan Pablo II", afirmó.

Por ahora, resaltó el sacerdote, "no es esto lo que probablemente determinará una característica definitiva de la persona, que se podrá tener al final del proceso".

Para monseñor Oder las señales de gracia "existen fuera de varios aspectos". Es "un rayo de acción de la Gracia muy vasta", lo cual "alienta al proceso de beatificación".

"Actualmente estamos en la fase del pedido diocesano que preve escuchar los testimonios", recordó monseñor Oder sobre la beatificación.

"El tribunal está recogiendo testimonios. Contemporáneamente se está desarrollando el trabajo de la comisión histórica, que está consiguiendo la documentación relacionada a la causa. Y luego está un tercer aspecto de la causa, es decir el proceso en curso sobre el milagro", concluyó.

 

 

Cracovia clausura el proceso rogatorial de la causa de beatificación de Juan Pablo II


CRACOVIA, martes, 4 abril 2006 (ZENIT.org).- Este sábado, 1 de abril, víspera del aniversario del fallecimiento de Juan Pablo II, la arquidiócesis de Cracovia clausuró el proceso rogatorial sobre la vida y virtudes heroicas del siervo de Dios Juan Pablo II (Karol Wojtyla).

En la ceremonia, presidida en la catedral de Wawel por el arzobispo de Cracovia, el cardenal Stanislaw Dziwisz, participaron cardenales, obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos.

Entre ellos, estaban presentes también el primer ministro de la República de Polonia, Kazimierz Marcinkiewicz, las autoridades ciudadanas, las provinciales y un grupo de parlamentarios polacos.

En los cinco meses de sus actividades, el Tribunal ha escuchado a más de cien testigos sobre el período en que Karol Wojtyla fue estudiante universitario, obrero en Solvay, seminarista, sacerdote, obispo auxiliar y arzobispo de Cracovia.

El tribunal ha sido presidido por el obispo Tadesuz Pieronek, antiguo rector de la Academia Pontificia de Teología de Cracovia.

Los resultados de este proceso serán enviados al tribunal de la diócesis de Roma encargado del proceso de la causa de beatificación.

La ceremonia de clausura del tribunal rogatorial se convirtió también en la solemne entrada del cardenal Stanislaw Dziwisz en la catedral de Wawel como nuevo arzobispo.

En la homilía de la misa, el metropolita de Cracovia subrayó que la celebración de la Eucaristía quería ser una acción de gracias por la obra realizada por Juan Pablo II, quien «nos ha dejado un ejemplo de amor sin reservas a Cristo, hasta el derramamiento de la sangre».
ZS06040407

 

 

Recuerda comunicad católica a Juan Pablo II
 
 
 
Por: Jorge Castañeda Ochoa, Sábado, 01 de Abril de 2006 
 
Tengamos presente pedirle al Señor nos conceda la gracia de su beatificación y canonización para la gloria de Dios y bien de nuestra Iglesia.

  
 A un año del fallecimiento del Santo Padre, Juan Pablo II, la Arquidiócesis de Monterrey, a través de un comunicado en nombre de Francisco Robles Ortega, exhorta a todos los fieles a participar en las celebraciones eucarísticas en su honor.

De acuerdo con la página de Internet de la diócesis regiomontana, www.arquidiocesismty.org, el Arzobispo de Monterrey invita a los fieles, presbíteros y consagrados a incluir una "intención especial" en las eucaristías.

"Tengamos presente pedirle al Señor nos conceda la gracia de su beatificación y canonización para la gloria de Dios y bien de nuestra Iglesia".

Asimismo se pide a la comunidad católica a mostrar su agradecimiento a Dios por haber enviado al entonces cardenal polaco a ser el Máximo Pontífice de la Iglesia.

Fue un 2 de abril cuando el mundo católico del mundo escuchó el repicar de las campanas "a duelo" de los templos diocesanos con motivo de la noticia del fin del papado de Karol Wojtyla.

"A través de un comunicado, nuestro Arzobispo nos invita a unirnos en oración por el primer aniversario de la partida a la casa del Padre del Papa Juan Pablo II.

"Nos exhorta que este domingo 2 de abril en todas y cada una de las misas de las parroquias, capillas y comunidades de nuestra Arquidiócesis, incluyamos una intención especial por este motivo", lee el documento.

El "Papa Viajero", como se le llegó a conocer durante su pontificado a quien fuera arzobispo de Varsovia, Polonia, y aliado de Lech Walesa, se destaca como uno de los puntos a tener presente es su "amor por la humanidad".


 
Como parte de su legado, se señala, "hay que tener presente" que fue ese amor lo que lo llevó a "una obra incansable para evitar las guerras y restablecer la paz" y el regreso de la Iglesia a los países del bloque Soviético.

Añade que el legado de Juan Pablo II incluye su labor "para asegurar a los pueblos más pobres, a los últimos de la tierra, una esperanza de vida y de desarrollo; para defender la dignidad de la persona, desde su concepción hasta su muerte natural".

A través del documento el prelado llama a recordar el mensaje de Su Santidad al tomar la silla papal y la diócesis de Roma.

"Todavía resuenan al presente las palabras con las que inició su Pontificado y que mantienen toda su fuerza y vitalidad: 'No tengáis miedo; abrid de par en par las puertas a Cristo'.

"Esta actitud valiente y esperanzadora se reflejo hasta en el último momento de su vida, cuando sus dolores fueron un testimonio para la humanidad sobre el significado cristiano del sufrimiento y la muerte".
 
 
 
          
 
 
Un año después de su muerte: ¿Se beatificará a Juan Pablo II? - Saturday, April 01, 2006 hora 09:32 

ANIVERSARIO

Por Peer Meinert y Eva Krafczyk
Roma/Cracovia/dpa

Stanislaw Dziwisz, desde hace poco cardenal y hasta hace un año secretario particular del Papa, tiene un sueño, un sueño audaz: si Benedicto XVI visita Polonia en mayo según lo prometido, el Papa alemán debe saltarse las normas vigentes y llevar a cabo un acto valiente, el de beatificar a su predecesor Juan Pablo II.
La ceremonia se podría celebrar en Cracovia, en una misa, ante millones de fieles. El gesto sería del agrado no sólo de los polacos. Grandes gestos, actuaciones audaces: esas eran las marcas del Papa fallecido hace un año, el 2 de abril de 2005.
Juan Pablo II ofreció a los fieles actuaciones espectaculares hasta el final de sus días. Es díficil olvidar cómo el Papa, pocos días antes de su muerte, se dirigió el Domingo de Resurrección a las personas congregadas en la Plaza de San Pedro. Ante las cámaras de la televisión mundial hizo un intento de hablar, pero sólo pudo emitir un suspiro.
"Por poco se muere en público", opinó un teólogo en Roma. Seis días después de aquella aparición, el Papa estaba muerto.
Hoy, un año después, se pueden escuchar también críticas a dichas actuaciones. Sus apariciones fueron demasiado espectaculares, más de 100 viajes, su lucha pública contra la muerte, "todo un poco demasiado", afirma un alemán que trabaja en el Vaticano.
Naturalmente, críticas así sólo se formulan en privado. Sin embargo, el mismo Benedicto XVI, pese a su gran aprecio por su predecesor, mantiene un ritmo bastante más moderado que el polaco. "No la persona, sino el mensaje es lo importante", se afirma en la central de la Iglesia católica.
Muchas cosas de las que pasaron por aquel entoces en Roma parecen ahora difíciles de explicar. Por ejemplo, el que cinco millones de peregrinos llegaran a la Ciudad Eterna entre la muerte del Papa y la elección de su sucesor.
Para poder ver el cadáver del Papa expuesto en la Basílica de San Pedro, los visitantes tuvieron que hacer colas de entre diez y veinte horas. "¿Qué es lo que pasó en aquella extraordinaria primavera de 2005?", se pregunta el biógrafo alemán del Papa, Alexander Kissler.
Algunos comentaristas hablaron por aquel entonces de "un renacimiento de la religión". Otros consideraron que se debió a la magia de los rituales antiguos. Pero nadie podía explicárselo verdaderamente.
Cientos de miles de personas asistieron al funeral en la Plaza de San Pedro. En el suelo había un ataúd de madera que no podía ser más sencillo. Sobre él había una Biblia con cuyas páginas jugaba el viento. Fue una escenificación perfecta como en Hollywood, pero en cierto modo diferente.
Y entonces, cuando la ceremonia estaba por acabar y el ataúd se mostró por última vez al pueblo, se escucharon gritos de los fieles, a los que Stanislaw Dziwisz hace referencia hoy. "Santo subito" (santo ya), gritaban las personas.

¿Fue Juan Pablo II de verdad un papa tan importante como afirman los periódicos y los expertos, los (pocos) verdaderos y los (muchos) autoproclamados?
Sin lugar a dudas contribuyó a la caída del comunismo, se pronunció sin compromisos en contra de la guerra de Irak y condenó el "turbocapitalismo". Pero dentro de la Iglesia generó también estancamiento y resignación con su política conservadora.
"Se muore un papa, si fa un altro", afirma un viejo proverbio romano. Cuando un papa muere, hacemos otro. Cuando salió elegido el nuevo hombre, Joseph Ratzinger, la Plaza de San Pedro se vio envuelta por el júbilo, el mismo lugar en el que dos semanas antes reinaban el luto y la tristeza. También eso forma parte del ritual.
En Polonia, donde la muerte de Juan Pablo II paralizó el país, el Papa polaco es ya hoy venerado como un santo. Se afirma que el proceso de beatificación avanza rápidamente. Normalmente suele durar años, décadas.
Sin embargo, el arzobispo de Cracovia, Dziwisz, espera que se cumpla su sueño, la beatificación en mayo, en Cracovia. Impensable no es. 
 

 

 

Karol Wojtyla se encamina hacia los altares a un año de su muerte

1-ABRIL-2006


Tres meses después de su muerte se abrió el proceso de beatificación de Juan Pablo II 'El Grande', que no concluirá 'en tiempos breves', según ha dicho el postulador de la causa, el sacerdote polaco Slawomir Oder, aunque cada día se conocen nuevos supuestos milagros por su intercesión.

'Estamos sólo al inicio, los tiempos no serán breves', dijo recientemente Oder, que subrayó que el pontificado del polaco Karol Wojtyla duró casi 27 años, que los testimonios de las personas que le conocieron son muchos y que a todo ello hay que añadir el cuantioso material escrito por el Papa a lo largo de los 84 años que vivió.

El proceso que llevará a Juan Pablo II a la gloria de los altares se abrió el 28 de junio del pasado año en Roma, en un ceremonia solemne celebrada en la basílica de San Juan de Letrán, en la que el cardenal vicario de la Ciudad Eterna, Camillo Ruini, dijo que es 'unánime y universal el convencimiento de la santidad' de Wojtyla.

En esa misma línea se manifestó en estos días el flamante cardenal de Cracovia, el que fuera su secretario particular, Stanislav Dziwsz, que afirmó que Juan Pablo II 'era ya un santo antes de ser elegido papa'.

El portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, se unió a ese coro y manifestó que la santidad de Juan Pablo II se podía ver también en los pequeños detalles de la vida cotidiana, en cómo se preocupaba por todos los fieles. La santidad de Wojtyla, según Navarro, 'es evidente'.

El proceso comenzó en Roma porque en esta ciudad murió Juan Pablo II el 2 de abril de 2005 y porque fue su obispo durante 26 años y medio.

La causa se abrió por expreso deseo de su sucesor, Benedicto XVI, sin tener que esperar a que transcurran cinco años de su muerte, como establece el Código de Derecho Canónico.

Benedicto XVI la anunció el 13 de mayo de 2005, el día en que se cumplían 24 años del atentado contra Wojtyla a manos de Mehmet Alí Agca y festividad de la Virgen de Fátima, que según Juan Pablo II 'desvió la bala' y le salvó la vida. Una fecha clave del Pontificado.

El anuncio fue acogido con gran alegría en el mundo católico, donde aún sigue vivo el grito 'súbito santo' (santo ya) que decenas de miles de personas corearon repetidamente el 7 de abril en la plaza de San Pedro del Vaticano durante los funerales de Juan Pablo 'el Grande', como ya se le conoce.

Aunque destacados cardenales, como Ruini, dan por el hecho que el proceso será breve, teniendo en cuenta los numerosos testimonios que llegan a diario al Vicariato de Roma sobre supuestas gracias logradas por su intercesión, monseñor Oder lo ha 'frenado' recordando, entre otras, que entre discursos y documentos escribió más de 100.000 páginas sólo durante la etapa de Papa.

Todo ello amplía los tiempos.

No hay que olvidar que se necesitaron 35 años para la beatificación de Juan XXIII, el llamado 'Papa bueno'.

Sobre los milagros por intercesión de Juan Pablo II fuentes del Vicariato romano señalaron que les ha llegado información de 'decenas'.

El postulador Oder informó sobre el caso de un estadounidense que pudo sanar de una afección hepática incurable y el de una monja francesa que padecía el Parkinson, la enfermedad de Wojtyla y que curó de manera inexplicable para la ciencia.

Para informar de todos los detalles del proceso, la Vicaría de Roma ha creado una revista mensual, denominada 'Totus Tuus' (Todo Tuyo), el lema de su pontificado con el que quiso demostrar su amor por la Virgen.

Antes de salir a la calle, ya ha sido solicitada por internet por cerca de 30.000 personas, cientos de ellas de lengua española, uno de los idioma en que se publicará (los otros, de momento, son italiano, polaco e inglés).


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Revista mensual dedicada a la causa de beatificación de Juan Pablo II


ROMA, viernes, 17 marzo 2006 (ZENIT.org).- La Postulación de la causa de beatificación y canonización del siervo de Dios Juan Pablo II ya tiene «voz» oficial: «Totus tuus», una publicación mensual.

La publicación tiene por objetivo documentar, analizar e informar sobre todo el proceso que podría llevar al Papa Karol Wojtyla a los altares.

El nombre elegido --«Totus tuus», «Todo tuyo»-- alude directamente al lema de Juan Pablo II con el que puso su vida en manos de la Virgen María.

La revista se propone convertirse en un instrumento eficaz de conexión entre todas las personas que están atentas a la conclusión del proceso y lo apoyan espiritual y materialmente.

La primera edición se distribuirá gratuitamente.

Para recibirla basta con suscribirse «on line»: hay que acceder a la web plurilingüe www.IohannesPaulusII.org y cumplimentar el formulario en el enlace correspondiente («solicita gratis el primer número del boletín»).

Ya se han pedido 25 mil copias, según la cifra que aportó hace dos días el Vicariato de Roma, de quien depende la Postulación.

Por el momento «Totus tuus» se publicará en italiano, español, inglés y polaco. Se prevé también su edición en francés, ruso y chino.

Fue el 28 de junio pasado cuando, en la Basílica de San Juan de Letrán, se abrió la causa de beatificación y canonización de Juan Pablo II, gracias a una dispensa especial concedida por Benedicto XVI respecto a la regla canónica de aguardar cinco años a la apertura de tales procesos.

El postulador es monseñor Slawomir Oder, sacerdote polaco originario de Chelmza; el padre Stefan Rylko CRI es el vicepostulador.

Confirma el Vicariato de Roma que llegan continuamente a la Postulación numerosísimos testimonios: cartas escritas a mano por niños, madres, matrimonios: textos «escritos con el corazón lleno de fe, escritos para testimoniar la santidad de vida de Juan Pablo II y las gracias pedidas a través» de su intercesión.

Las más significativas serán publicadas en la revista, así como los mensajes, dibujos, poesías y cartas que se depositaron en la Plaza de San Pedro en la noche de la desaparición de Juan Pablo II o sobre su tumba en este año, el siguiente a su muerte.

Por su naturaleza, el boletín también propondrá algunos textos de reflexión del fallecido Papa y profundizará en su vida y enseñanza, confirma monseñor Oder en la citada web.

Mientras, este viernes se espera que dé testimonio en Francia la religiosa que sanó de Parkinson, presuntamente por milagro, atribuido a la intercesión de Juan Pablo II.

 

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Confirman milagro de Juan Pablo II
1/30/2006 (12:15)
Por ello, inició el proceso de beatificación. Curó a una monja francesa del mal de Parkinson.

Roma.- La cura que registró una monja francesa del mal de Parkinson que sufría, podría ser considerado el milagro requerido oficialmente para la beatificación de Juan Pablo II, señaló el sacerdote polaco Slowomir Oder, promotor de la causa.

En declaraciones a la emisora pública italiana Radio Uno, Oder señaló que los hechos ocurrieron en octubre de 2005, tan sólo seis meses después de la muerte del papa Juan Pablo II.

El prelado no dio a conocer la identidad de la monja, de la que sólo dijo que se ocupaba de recién nacidos y padecía el mal de Parkinson, del cual se curó por la intercesión de Juan Pablo II.

Según monseñor Oder, es inminente la apertura del proceso sobre este milagro, cuya confirmación es necesaria para considerar la candidatura a la beatificación del fallecido pontífice, informó este lunes la prensa italiana.

Con el fin de agilizar el proceso de beatificación, Oder ha creado una página en Internet en seis idiomas para recibir los testimonios sobre los méritos de Juan Pablo II y eventuales milagros ocurridos desde su muerte.

Ese sitio sirve también para informar sobre el desarrollo de la causa de beatificación de Karol Wojtyla, quien falleció el 2 de abril de 2005.

El proceso de beatificación de Juan Pablo II comenzó de manera oficial el pasado 28 de junio de 2005, sin tener que esperar a que transcurran cinco años desde su fallecimiento, como establece el Código de Derecho Canónico, por decisión del papa Benedicto XVI.

La popularidad de Juan Pablo II es tan grande que numerosas personas pidieron que fuera proclamado santo inmediatamente después de sus funerales.

 

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Domingo 22 de Enero de 2006

Juan Pablo II
Walesa declaró en proceso de beatificación

"Juan Pablo II fue una persona santa, una persona que nos fue enviada en un período difícil", dijo el ex presidente polaco.

GDANSK, Polonia, 22 (AFP-NA). - El ex presidente polaco y jefe histórico del sindicato Solidaridad Lech Walesa aseguró este sábado que declaró como testigo en el proceso de beatificación del difunto papa Juan Pablo II.
"Juan Pablo II fue una persona santa, una persona que nos fue enviada en un período difícil. Fue él quien insufló el espíritu de libertad a los polacos y a otros pueblos. Sin él, el comunismo no habría muerto, Europa no se habría reunificado", declaró.
Walesa, de 62 años, estuvo muy próximo al Papa polaco, quien siempre apoyó las aspiraciones del sindicato Solidaridad, primera organización independiente del bloque soviético creada en 1980.
El ex presidente polaco Aleksander Kwasniewski, un antiguo comunista convertido en socialdemócrata, también compareció como testigo en el tribunal de Cracovia (sur) encargado de preparar la beatificación de Juan Pablo II.
El que fuera hombre fuerte de la Polonia comunista, Wojciech Jaruzelski, también ha sido convocado para dar su visión.
El tribunal de beatificación de Cracovia inauguró en noviembre estos trabajos en la ciudad de Polonia donde Karol Wojtyla pasó la mayor parte de su vida antes de ser elegido jefe de la Iglesia Católica.
Este tribunal desempeña un papel auxiliar al de Roma, que es responsable del conjunto de las audiciones relativas a la beatificación del Papa fallecido en abril de 2005.

 

         

 


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