Home Quienes Somos Internacional Voluntariado Buscador 07/08/2008
 

JUAN PABLO II
 
 
 



 


Domingo, 11 de Mayo de 2008   
 

Juan Pablo II y el ave mensajera


 
La recogió un día, moribunda, en los yermos campos de la guerra. Iba herida por una bala. Entonces vio que en sus patas llevaba un mensaje de amor de su Señor.
Transido de dolor, Juan Pablo la abrazó contra su pecho, diciéndole: "Muere tranquila, herida viajera del amor, que diste --como Él-- tu vida por un sueño. Yo llevaré tu mensaje a todos los rincones de la tierra. Tan sólo dame para llegar tus alas en el viento, tu vuelo de un solo amanecer, tu anhelo infinito… Al fin, tú y yo teníamos el mismo Señor y el mismo destino. Yo seguiré el camino, hasta donde alcancen mis días".

Así, el peregrino de tanto andar y andar se convirtió en paloma. Y en tímida aurora, la noche de la vida. Y fue por todos los rumbos del planeta, sembrando su paz. Diciendo a los pueblos y al viento huracanado las nuevas de esperanza. Después se perdió en el horizonte. Como todo pasa. Como pasa el sueño de un ave mensajera. Así empezó a clarear el nuevo día sobre el mundo. En algún lugar floreció la esperanza.

Así pasaron por la vida Juan Pablo y la paloma, en el camino largo de una estrella… (pintorbalaguer@yahoo.com)

Por Carlos Balaguer

 

 

Roban regalo papal al obispo más anciano del mundo 
 
05-05-2008  
 


Roma, 5 de mayo, RIA Novosti. Malhechores desconocidos robaron un regalo del Papa Juan Pablo II y otros objetos valiosos de la casa del italiano Antonio Rosario Mennonna, el obispo más anciano del mundo, según comunicó a la prensa el sobrino del afectado.

La Policía sospecha que el crimen fue cometido por dos rumanos contratados para cuidar al monseñor y ayudarle en las tareas domésticas, en su casa de la ciudad de Muro Lucano. Entre los objetos robados figura una cruz que Mennonna recibió hace 12 años de las manos del Papa Juan Pablo II, un cáliz regalado por los feligreses en 1962 y numerosos objetos de oro.

Mennonna se convirtió al sacerdocio en 1928. El Papa Pío XII lo designó obispo el 15 de mayo de 1955.

El propio Mennonna no sabe que ha sido víctima de ladrones. El sobrino ha decidido no contarle nada, para que no se aflija demasiado.

 


 

 

18.07.2007

Hace seis años los empresarios José Said, Alberto Kassis y Mario Nazal, respondieron a un llamado personal del Papa Juan Pablo II, que les solicitaba ayuda para "reflotar" la ciudad de Belén, dado que se veía un respiro en el conflicto palestino-israelí. Fueron estos tres hombres quienes dieron vida a la Fundación Palestina, una institución chilena de origen palestino, que actualmente es la más grande e importante fuera del mundo árabe.

 

Wanda  Rutkiewicz regaló al Papa una piedra recogida en el monte Everest, conquistado por él  el 16 de octubre de 1978. El buon Dios ha hecho en modo que llegásemos los dos, el mismo día, a la cima más alta del monte –con estas palabras Karol Wojtyla le agradeció la piedra.

 

Confiaba en que Juan Pablo II le oficiara un «bonito» funeral

Nunca creyó Martínez Somalo que tendría que llegar a ejercer de camarlengo tras la muerte de su amigo Juan Pablo II. En una ocasión le había dicho al anterior Pontífice: «Espero que cuando yo muera me oficie una bonita ceremonia». Pero la realidad fue distinta y a este riojano le pudo la emoción cuando presidió el primer rito de las exequias del Papa. Ayer, Benedicto XVI le expresó su «vivo agradecimiento» por su «solicitud, competencia y amor» con que ha desempeñado esta tarea tan «delicada». En particular, manifestó su «sincero aprecio» por la «gran dignidad» y «solemne sobriedad» que mostró esos días. Nacido en Baños de Río Tobía hace 80 años, Somalo es un diplomático de carrera, que llegó a ser sustituto de la secretaría de Estado.
 

 

 

Juan Pablo II y Benedicto XVI también lo usaron

 

En los últimos años, dos Papas han celebrado con el Santo Cáliz de Valencia. Lo hizo Juan Pablo II en su viaje de 1982, y también lo utilizó Benedicto XVI en julio de 2006, en la Eucaristía de clausura del Encuentro Mundial de las Familias. Aunque, como es habitual en estas cuestiones, ninguno de los Papas se pronunció sobre la autenticidad de la reliquia, el hecho de que lo usaran implica el reconocimiento del valor histórico de este cáliz. Según los arqueólogos, la copa original utilizada por Jesucristo, es la parte superior de la Santo Cáliz - un vaso de ágata pulida, de 7 centímetros de alto y 9 de diámetro-, que han comparado con otros similares procedentes de Oriente Medio, y fechados en el siglo I a. C., que se conservan el British Museum de Londres. El resto de la copa son añadidos medievales.
  

 

Un libro con anécdotas relacionadas con Karol Wojtyla, el posterior papa Juan Pablo II, salió hoy el mercado en Polonia, editado por el diario 'Rzeczpospolita'.

'¿Está bien publicar un libro con anécdotas y situaciones cómicas relacionadas con el Papa y sus colaboradores y amigos más cercanos?', se preguntan en el prólogo los editores del libro y responden: 'Sí, porque de esa manera la imagen de Wojtyla, que próximamente será santo, es más humana'.

El libro, de 144 páginas y un precio de 7,30 zlotys (1,85 euros), patrocinado por el presidente de la República, Lech Kaczynski, comprende 120 anécdotas.

Una de ellas relata cómo el ahora cardenal Stanislaw Dziwisz se resistía a aceptar la misión de ser secretario personal de Juan Pablo II.

Dziwisz argumentó que no servía para la tarea que el Sumo Pontífice quería encomendarle, porque no conocía bien la curia romana, las instituciones vaticanas ni los problemas de la Iglesia Universal.

'Yo pienso que lo mejor que puedo hacer es regresar a Polonia y juro que nunca me sentiré infeliz por ello', le dijo Dziwisz a Juan Pablo II y el Papa, después de mirarle fijamente a los ojos respondió: 'Entonces yo también me vuelvo a casa'.

 

 

 

He tenido ocasión de observar cómo, a bordo del helicóptero, entre un encuentro y otro, recitaba el rosario. Porque él oraba en distintas circunstancias, en la capilla, de viaje, haciendo excursiones por la montaña, a bordo de un avión, o mientras miraba a la gente. El orden del día de Juan Pablo II estaba compuesto por tres partes: trabajo, contactos con la gente y oración. Su oración constaba también de distintas fases. Durante la Santa Misa lo veíamos recogido en oración, inmerso en el Señor Dios. Durante la meditación y la adoración se veía que ya no era un hombre, sino que era  todo oración. La oración misma.

Cardenal S. Nagy

 

 

A madrugar, holgazanes

“Al que madruga, Dios lo ayuda”, dice el refrán. El Papa Juan Pablo II hizo recientemente un llamado a todos los holgazanes católicos, que se levantan de la cama después de que sale el sol, para que dejen de hacerlo así y reciban la primera luz del día agradeciendo a Dios.

Karol Wojtyla, quien acostumbra levantarse antes del amanecer, ya había hecho un llamado en este sentido hace una década, y ahora considera importante, por los tiempos oscuros que se viven, estar más cerca de Dios y ofrecer sacrificios espirituales que puedan ayudar a mejorar el presente terráqueo.

En la información, publicada por el diario argentino Clarín, se dijo que exhortó a todos a imitar a Jesús, "que se despertaba al alba para orar antes de comenzar sus actividades".

Citando a San Ambrosio, Juan Pablo II prescribió "prevenir el sol para dar gracias a Dios". "Sería grave —agregó— si los rayos del sol naciente te sorprendieran holgazaneando en la cama".


 

 

 

Compran el anorak de esquí del Papa Juan Pablo II

Una escuela católica de Tennessee en Estados Unidos, ha adquirido el anorak que el difunto Papa Juan Pablo II usaba para sus escapadas de esquí.

El Colegio católico, que adoptó el nombre del Papa, lleva tiempo tratando de adquirir algo que tuviera relacion directa con el Pontífice, pero hasta ahora sus esfuerzos habían sido en vano. Hace unas semanas, contactaron con el Cardenal Stanislaw Dziwisz de Cracovia (Polonia), que ocupó la antigua secretaría del Juan Pablo II, y gracias a sus gestiones, pudieron conseguir la chaqueta.

Ahora esperan que si el Papa es finalmente canonizado, pasen a tener de un anorak ex-papal, al de un Santo.
 

 

 

Comentario del Papa

Al concluir los Ejercicios Espirituales en los que participó con sus colaboradores de la Curia romana, Juan Pablo II dirigió familiarmente unas palabras a monseñor François Xavier Nguyên Van Thuân para agradecerle las meditaciones. «Han sido días de intensa y prolongada escucha del Espíritu que habló a nuestros corazones en el silencio y en la meditación atenta de la Palabra de Dios», reconoció.

Al comentar las predicaciones de monseñor Van Thuan, quien es presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, el pontífice reconoció que «nos ha guiado en la profundización de nuestra vocación de testigos de la esperanza evangélica al inicio del tercer milenio. Testigo de la Cruz en los largos años de prisión que vivió en Vietnam, nos ha narrado con frecuencia hechos y episodios de su duro cautiverio, reforzándonos de este modo en la consoladora certeza de que, cuando todo se derrumba en torno nuestro, o incluso en nuestro interior, Cristo sigue siendo indefectiblemente nuestro apoyo. Agradecemos al arzobispo Van Thuan --en la cárcel no era más que el señor Van Thuan-- su testimonio, que resulta particularmente significativo en este año jubilar».

El Papa explicó que «Cristo crucificado y resucitado es nuestra única y auténtica esperanza. Fortalecidos por su ayuda, sus discípulos se convierten en hombres y mujeres de esperanza. Pero no de esperanzas fugaces, que después dejan cansado y desilusionado al corazón humano, sino de la auténtica esperanza, don de Dios, que apoyada desde lo alto, tiende a conseguir el sumo Bien y está convencida de alcanzarlo. El mundo de hoy tiene una necesidad urgente de esta esperanza. El gran Jubileo que estamos celebrando nos conduce paso tras paso a profundizar en las razones de nuestra esperanza cristiana, que exigen y favorecen una creciente confianza en Dios y una apertura a los hermanos cada vez más generosa».

N. B.: Monseñor François Xavier Nguyên Van Thuân recogió en el libro «El camino de la esperanza» («The Road of Hope») experiencias y reflexiones tras trece años de cárcel en Vietnam.

 

 

 

 

 

 

 

 

Juan Pablo II y el Padre Pio, una desconocida "comunicación"

 

Aunque Karol Wojtyla, futuro Papa Juan Pablo II, era todavía poco conocido, el padre Pío ya se había dado cuenta de que se convertiría en un hombre muy importante y al parecer lo vio vestido con una sotana blanca manchada de sangre. Así lo da a conocer el periodista Renzo Allegri, autor del libro «El Papa de Fátima».

En entrevista con la agencia Zenit, Allegri entrega desconocidos antecedentes sobre la relación entre el entonces joven sacerdote polaco y el futuro santo de Pietrelcina, que poseía dotes extraordinarios, entre otros el de conocer el pensamiento de sus interlocutores.

"En las biografías de los santos, sucede a menudo que tienen «canales» de comunicación fuertes y precisos, que escapan al control de la racionalidad", dice el periodista, y agrega: "Este fenómeno se verificó también entre el padre Pío y Karol Wojtyla, y hay dos episodios concretos, relacionados entre sí, que lo demuestran. En 1948, el joven sacerdote Karol Wojtyla, estudiante en Roma, había oído hablar del padre Pío y quería conocerlo. Viajó a San Giovanni Rotondo en las vacaciones de Pascua y se quedó una semana. Nunca se ha sabido de qué hablaron. Parece que el santo de Pietrelcina lo «vio» vestido de Papa y con manchas de sangre en la sotana blanca. De esta especie de profecía, difundida rápidamente tras la elección de Wojtyla como Papa, nunca hubo confirmación. Sin embargo es irrefutable el hecho de que aquel encuentro marcó profundamente a Wojtyla, suscitando en él una gran veneración por el padre Pío".

Wojtyla pide al Padre Pío su intercesión, pese a que estaba objetado

Añade el escritor que "en 1962, Wojtyla volvió a Italia como obispo para participar en el Concilio Vaticano II. En Roma, le llegó una dramática noticia: una colaboradora suya, Wanda Poltawska, médica y psiquiatra, tenía un grave tumor. Los médicos decidieron intentar una operación pero la esperanza de salvarla era casi nula. Wojtyla escribió inmediatamente una carta al padre Pío pidiéndole oraciones por la doctora Poltawska. El padre Pío, en aquellos años, estaba sometido a gravísimas acusaciones. El Santo Oficio decretó serias restricciones disciplinarias contra él, prohibiendo a sacerdotes y religiosos que le contactaran. Wojtyla estaba ciertamente informado de esta situación pero no hizo caso porque, por motivos que ignoramos, tenía un «conocimiento» del padre Pío por encima de cualquier insinuación. Hizo llegar la carta al padre Pío con urgencia, a mano, a través de Angelo Battisti, empleado de la Secretaría de Estado y colaborador del padre Pío. Battisti me contó, entregándome copia de aquella carta, que el padre Pío quiso que se la leyera y, al final, tras algún instante de silencio, dijo: «Angiolino, a esto no se puede decir que no».

Sabiendo que cada palabra del padre Pío tenía una repercusión misteriosa y concreta en la realidad, Battisti se quedó muy sorprendido de aquella frase. «¿Quién será este Wojtyla?», se preguntaba. Pidió información pero en el Vaticano nadie lo conocía, excepto los polacos para los que era sólo un joven obispo. Once días después, Battisti recibió el encargo de llevar otra carta de Wojtyla al padre Pío. Y en esta carta el obispo polaco le daba las gracias al padre porque la doctora Poltawska «se había curado de repente antes de entrar en el quirófano». Estos son los hechos ciertos que conocemos y que demuestran que el padre Pío, como en muchas otras ocasiones, «intuyó» los designios de Dios sobre Wojtyla con una desconcertante precisión.'''', relata Renzo Allegri, quien en su libro también profundiza la relación de Juan Pablo II con el tercer secreto de Fátima.

Emiten en Polonia un billete con la imagen de Juan Pablo II

21-04-2006

El Banco Central de Polonia ha presentado un billete de banco para coleccionistas con la imagen del Papa Juan Pablo II, fallecido el 2 de abril de 2005.

El billete, de un valor de 50 zlotys (13 euros), se pondrá en circulación el 16 de octubre, día del 28º aniversario de la elección como Papa del cardenal polaco Karol Wojtyla, anunciaron los responsables del banco.

El billete presenta varios símbolos religiosos vinculados al Papa polaco como citas, fechas de su pontificado (del 16 de octubre de 1978 al 2 de abril de 2005) y una reproducción de su firma. No se precisó cuántos billetes se emitirán.

Se trata del primer billete de banco con la imagen de Juan Pablo II en Polonia, donde su rostro ilustra ya 12 series de monedas de oro y plata.

 

 

Juan Pablo II y el deporte

Otro de los ejemplos de una extraordinaria relación entre el ejercicio y la vida espiritual lo dio el mismo Papa Juan Pablo II. Esquí, piragüismo, montañismo y otros deportes practicados de forma ocasional  le dieron el merecido sobre nombre de el Papa deportista. Ya en el Vaticano, subía las escalones de dos en dos, dejando sin resuello a quien le acompañaba. <Necesita hacer un poco de ejercicio, monseñor, ¿no le parece?> le dijo en una ocasión a un jadeante monseñor. Pero Juan Pablo II entendía el deporte como algo más que el mero desarrollo del cuerpo; en el jubileo de los deportistas, en el año 2000, afirmo: << Tambien los atletas que están en la plenitud de sus fuerzas reconocen que sin Ti, oh Cristo, son interiormente como ciegos, o sea, incapaces de conocer el sentido de la vida, especialmente frente a las tinieblas del mal y de la muerte. Incluso el campeón más grande, ante los interrogantes fundamentales de la existencia, se siente indefenso y necesitado de tu luz. Ayúdales a ser atletas del espiritu, para alcanzar la corona que dura para siempre.    

                                               *  *  *

El mendigo que confesó a Juan Pablo II

Hace unos días, en el programa de televisión de la Madre Angélica en Estados Unidos (EWTN), relataron un episodio poco conocido de la vida Juan Pablo II.

Un sacerdote norteamericano de la diócesis de Nueva York se disponía a rezar en una de las parroquias de Roma cuando, al entrar, se encontró con un mendigo. Después de observarlo durante un momento, el sacerdote se dio cuenta de que conocía a aquel hombre. Era un compañero del seminario, ordenado sacerdote el mismo día que él. Ahora mendigaba por las calles.

El cura, tras identificarse y saludarle, escuchó de labios del mendigo cómo había perdido su fe y su vocación. Quedó profundamente estremecido.

Al día siguiente el sacerdote llegado de Nueva York tenía la oportunidad de asistir a la Misa privada del Papa al que podría saludar al final de la celebración, como suele ser la costumbre. Al llegar su turno sintió el impulso de arrodillarse ante el santo Padre y pedir que rezara por su antiguo compañero de seminario, y describió brevemente la situación al Papa.

Un día después recibió la invitación del Vaticano para cenar con el Papa, en la que solicitaba llevara consigo al mendigo de la parroquia. El sacerdote volvió a la parroquia y le comentó a su amigo el deseo del Papa. Una vez convencido el mendigo, le llevó a su lugar de hospedaje, le ofreció ropa y la oportunidad de asearse.

El Pontífice, después de la cena, indicó al sacerdote que los dejara solos, y pidió al mendigo que escuchara su confesión. El hombre, impresionado, les respondió que ya no era sacerdote, a lo que el Papa contestó: “una vez sacerdote, sacerdote siempre”. “Pero estoy fuera de mis facultades de presbítero”, insistió el mendigo. “Yo soy el obispo de Roma, me puedo encargar de eso”, dijo el Papa.

El hombre escuchó la confesión del Santo Padre y le pidió a su vez que escuchara su propia confesión. Después de ella lloró amargamente. Al final Juan Pablo II le preguntó en qué parroquia había estado mendigando, y le designó asistente del párroco de la misma, y encargado de la atención a los mendigos.

Fuente:
Solidaridad.net
 
 
 

 

                                                            * * *

The Forum: One year ago today: Pope John Paul's final illness began 

special to CWNews.com
Jan. 30 (CWNews.com) - It was one year ago today-- January 30, 2005-- that Pope John Paul II (bio - news) suffered a chill during a public appearance outdoors. Under normal conditions that the malady that ensued, a mild cold, would not have been worth mentioning. But for Pope John Paul, whose breathing ability was already severely compromised by Parkinson's disease, it marked the beginning of a last physical decline that ended with his death on April 2.
During his regular Angelus audience on the last Sunday in January, the Holy Father had carried out an annual ritual, releasing a pair of doves from the window of his apartment in the apostolic palace, as signs of the aspiration for peace among young members of Italian Catholic Action. (Pope Benedict XVI (bio - news) carried out the same ritual at the Vatican yesterday.) In 2005, actually, the event provided a bit of comic theater: the doves refused to fly away, instead flapping their way into the papal apartment, as the laughing Pope threw up his hands in mock disgust.

 

                                                           * * *

 Cuenta así Joaquín Navarro Vals, director de la Sala Stampa del Vaticano, la oficina de prensa más prestigiosa del mundo, que cuando vio por primera vez un texto salido de la mano de Juan Pablo II comprobó que “en el ángulo superior derecho de cada página, antes de redactar el texto, escribe una invocación jaculatoria. Más adelante comprendí que esas jaculatorias de cada página componen el texto de una oración que se desgrana, con pocas palabras por página, a lo largo de los folios que en cada caso escribe. Así, el texto del documento o discurso, es una reflexión que se desvela en el contexto de una plegaria. Y por tanto, lo que escribe, es también oración: oración de la inteligencia. Escribir, para él, es adentrarse con el pensamiento en un tema mientras la inteligencia, simultáneamente, reza”.                                                           

                                                              * * *

A pesar de mantenerse hasta el fin en plena forma intelectual, la salud de André Frossard (*) como también la de su mujer, Simona, se vio en sus últimos años muy mermada. Ambos acompañaron en la salud y en la enfermedad de modo tan estrecho al Papa Juan Pablo II, que no fue extraño verlos sufrir al lado de su querido pastor, particularmente cargado de pruebas y sufrimientos. De esa intimidad personal y espiritual habla sin duda lo que un día dijo el Santo Padre a Simona en la puerta del ascensor de Castelgandolfo, cuando los Frossard se despedían antes de una delicada operación que ella habría de sufrir: "Pongo en sus manos los sufrimientos de la Iglesia."

(*) Figura insigne de la intelectualidad católica del siglo pasado. Fue arrancado repentinamente de las oscuridades de la no creencia y en quien los rayos de la luz que lo transformó permanecieron siempre como algo vivo e iluminador para sus contemporáneos.

Precisamente sufrir con la Iglesia o sentir con ella, fue desde su conversión, el más entrañable deseo de Frossard

                                                         *****

 

También con los niños se había detenido a conversar con cierta  frecuencia. Eran encuentros que sacaban al Papa del ambiente oficial y le transportaban a otro confidencial. Una muestra, entre tantas, fue la conversación mantenida en Melbourne, Australia, con un grupo de niños de un colegio que le habían hecho muchas  preguntas.

 

“Cuando estás en Roma, ¿no te pierdes por las habitaciones del Vaticano?”

 

“Las habitaciones no me dan miedo. No me interesan las habitaciones, prefiero estar con vosotros, que sois personas.”

 

“Te gusta la música rock?”

 

“Me gusta en algunos momentos, pero prefiero el gregoriano”

 

“¿Por qué vistes de blanco?”

 

“Porque los Papas se visten así.”

 

“Cuando eras pequeño, ¿nunca fuiste travieso?”

 

“Puede que si, puede que no. No se sabe.”

 

(del libro Historia de Juan Pablo II.  Domenico del Rio)

 

 

                                                             *****

Respuesta a la Pregunta que le hizo el Escritor y Periodista Juan Manuel de Prada al Portavoz Papal, Joaquin Navarro-Valls

¡Él no me lo hubiese permitido! Recuerdo que, en cierta ocasión, le sugerí que no leyese un artículo bastante agrio en el que se le denigraba. Para mi sorpresa, me dijo que el periodista que lo había escrito estaba pasando por una muy difícil situación familiar y que, por lo tanto, requería nuestra especial comprensión. Y, lo que aún resulta más admirable, las noticias más favorables no le envanecían; otra de las muestras más características de su personalidad era este esfuerzo constante por no caer en la autocomplacencia. En cierta ocasión, entré en sus aposentos enarbolando un ejemplar de la revista Time, que le consagraba su portada como «hombre del año». Mientras conversábamos, noté que daba la vuelta a la revista sin dejar de hablar. Yo, muy delicadamente, volví a mostrársela, y él, una vez más, la apartó de sí. «¿Qué ocurre, Santidad, es que no le agrada?», le pregunté, un tanto desconcertado. Esbozó una sonrisa y me dijo: «Tal vez me agrade demasiado». Y siguió hablando de otro asunto. Puede que a usted le parezca sólo una anécdota sin importancia; pero le aseguro que tiene un sentido más profundo. Juan Pablo II era un hombre de gran ascetismo, dispuesto siempre a la renuncia personal. En cierta ocasión, tras un viaje agotador, lo sorprendí en el avión desplegando sus libros y emborronando unas cuartillas. Su escritura fluía limpia, sin tachaduras. Me acerque a él y le pregunté: «Pero... Santidad, ¿no está cansado?» Él me miró muy reposadamente, con una cierta perplejidad, y me dijo: «No lo sé». ¡No sabía si estaba cansado! Me pareció que en esas palabras se condensaba un gran esfuerzo de donación. La capacidad del Papa para sobreponerse, no ya sólo al dolor físico, sino a las preocupaciones de cada día, manteniendo el sentido del humor, implica un olvido voluntario, deliberado, de uno mismo


                                                   *****

-Joaquín Navarro-Valls: Cada episodio, además de su significado objetivo, tiene una lógica especial para cada persona. El año pasado, después del extenuante viaje a Canadá, Guatemala y México, y tras el de Polonia, el Papa tuvo algunos días disponibles en Castelgandolfo. Entonces reabrió un «capítulo cerrado» --así lo había llamado— de su vida: la poesía. Y comenzó a escribir en esta forma literaria. Sin duda empleó imágenes, impresiones y sobre todo reflexiones que había acumulado con anterioridad. Y surgió el libro «Tríptico Romano» que se está editando en diferentes idiomas. En sus páginas se encuentra la misma densidad y frescura de su obra poética de cincuenta años atrás, pero a la vez todo es nuevo: los temas, el ritmo, incluso el dramatismo lírico. Para mí, esta vuelta del Papa a la poesía es significativa. Me conmueve, porque vuelve a utilizar nuevos recursos expresivos no por experimentalismos literarios, sino para manifestar de otra manera el mismo mensaje del que el Papa está colmado.

                                                    *****

Un día, recien llegado del hospital Gemelli, donde había sido intervenido a causa de una rotura de fémur, recibió a un obispo. Este se entretuvo en elogiar el buen aspecto que tenía: ¿sabe que le digo? El hospital le ha sentado bien. Esta incluso mejor que antes de ingresar en el Gemelli. Él miró fijamente con pillería al contestarle: "Entonces, ¿por qué no ingresa usted también allí?

                                                                   *****

En aquel hospital de Uganda, una chica joven que se llamaba Verónica pudo contarle su historia. Le contó como un día camino de la escuela había sido asaltada y violada en un bosque por un joven que le había infectado de Sida. Ella soportaba su enfermedad y había perdonando al asaltante. "Santo Padre, decía, tu pequeña hija Verónica es aqí un reto, una llamada a que otros jovenes se porten bien. El Papa la abrazó, estrechandola afectuosamente junto a sí.   

                                                                    *****

 

 


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